JAULA KIZU REGNEGUN* Colectivo Inchiu: Kamila Kollipal e Isaac Brand
“El cuerpo es un territorio moral donde ensayan su eficacia o fracaso los sistemas de poder” Diamela Eltit.
El colectivo INCHIU, nos presentan estas 9 obras de gran formato en el espacio café arte ESCAPARATE, En Temuko, Lagos 314. hasta el 20 de enero se puede visitar en horario continuado hasta las 21:oo hrs.
Aproximación por Flekcha Christensen
Recuperación del conocimiento, la conciencia y el rito.
Las obras aquí expuestas nos abducen a nuestra propia percepción y realidad, en tiempos en que se adoran majaderos conceptos y la codificación del arte por el arte se ahoga en herméticas concepciones estéticas, funcionales para los circuitos privados de arte e instituciones (privadas de arte también), Kamila Kollipal e Issak Brand nos introducen con su intuición en un mundo espiritual y mágico donde ellos son solo los faros de guía, evidenciándonos que los que reman en su trayecto decidiendo donde y por donde ir somos cada uno de nosotros.
Arte Mural y sus variaciones:
Muros que Miran el Mar
“Lo público” del Arte Público
Calificamos como arte público a aquél que se emplaza en espacios que no fueron creados expresamente para exponer arte, en espacios que se adecúan para cumplir una función expositora que originalmente les era ajena. Asimismo, en varios casos, el soporten en el cual se insertan las obras que se califican como arte público corresponde a uno que tampoco es propiamente artístico, tales como laderas de cerros, muros de roca, azoteas de edificios…etc. Del mismo modo que con el factor espacial, el arte público modifica este soporte “no artístico” para su utilización como sustento de una obra de arte.

EL VIAJE SIN TIEMPO DE MADONNA
Por Alvaro Oliva
alvaro_oliva@hotmail.com
Escribir con respecto a Madonna resulta imposible en este espacio, debido a su larga trayectoria, sin embargo, para referirme a ella, rescataré sólo algunos hitos llamativos de su trayectoria. Madonna Louise Veronica Ciccone, desde que comenzó su carrera, a comienzos de los 80, no se ha detenido y ha brincado de una década a otra, creando discos, películas y hasta libros infantiles.
A través de los años, se ha transformado en múltiples personajes y ha tenido toda clase de relaciones personales que los medios se han encargado de difundir. Al igual que el personaje Orlando, de la sexta novela de Virginia Woolf, Madonna ha desafiado generaciones y sigue en pie, mientras muchos de sus contemporáneos, ya sean artistas o políticos, han desaparecido.
La capacidad de adaptación a las nuevas tendencias y fuerza para levantarse de sus fracasos la han llevado a ser parte de ese pequeño grupo de artistas que, actualmente, pueden llenar un estadio, en cualquier parte del mundo. A pesar que los críticos dicen que su talento vocal no es extraordinario y que sus atributos físicos no son los aceptados en los cánones publicitarios mundiales (mide 1,63 metros de altura) podemos afirmar que su don está basado en la capacidad de resistir a las adversidades, de una manera estoica.
Muchos aseguran que su fuerza indestructible se originó al fallecer su madre, cuando apenas tenía 5 años y se consolidó tras radicarse en el feroz Nueva York, con 35 dólares en el bolsillo, a finales del año 1977.El poder para mantenerse vigente en forma, casi ininterrumpida, ha llamado la atención de muchos pensadores que la analizan más allá del personaje pop que representa.

David Lynch
De la metáfora delirante a la fragmentación a la letra
No me queda muy claro porqué emprendo la escritura de esta serie de artículos sobre la obra –magistral- de David Lynch. Quizás por haber dedicado tantos años a la investigación sobre la obra de Michel Haneke, en las antípodas de Lynch, compilada en mi libro: ‘La realidad ordinaria y la obra de Michel Haneke’. Quizás porque el año 2010 se lo he dedicado a la obra de John Cage, todo un descubrimiento para mí, que me ha llevado a poder pensar sobre el valor de ‘el silencio’ no solo para el arte sino para el sujeto moderno (serie de artículos publicados en Escáner Cultural). Quizás porque esto me ha llevado a leer con más detenimiento el trabajo fundante que hace Jacques Lacan sobre la obra de James Joyce, ‘la estructura como una escritura’. Si en Cage me quedó claro que la música es ‘a la letra’, ni para el instrumento ni para la voz, como objeto, demostrar cómo Lynch pasa de sus primeras películas, fundadoras de su obra, construidas como una metáfora delirante, a sus últimas donde poco a poco se va perdiendo toda narración, si alguna quedaba, para ir construyéndolas ‘a la letra’, fragmento a fragmento, será todo un reto. Quizás por el prestigio incuestionable que su obra ha adquirido no sólo a nivel académico y artístico, más allá del cine, tal que se ha hecho imprescindible para poder leer el derrotero que la imagen ha producido en el siglo XX: de Hitchcock a Lynch, es decir demasiado. Quizás por la densidad visual y de comprensión de su obra, tantas veces su visionado se me hace insoportable, atravesar lo insoportable, poder decir algo sobre lo insoportable será parte de este trabajo, espero poder cumplir con cada una de las etapas señaladas y ofrecerles el recorrido prometido.
He dividido mi trabajo en etapas, quizás para poder seguir un programa marcado previamente, quizás para poder hacer etapas en el camino, etapas que no había podido realizar con anterioridad:
4. Las películas: primera parte
MUERTE Y TRANSFIGURACIÓN
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Así como he tomado como introducción, los cortos y dos de sus primeras películas,Cabeza Borradora y El Hombre Elefante , para este apartado he decidido tomar:
Terciopelo Azul. 1986
Corazón Salvaje, 1990
Carretera pérdida, 1997
Dejaremos para el final:
Moholine Drive, 2001
Islan Impere, 2006
Esta dos series son el cuerpo central de la obra de David Lynch, la salida paulatina de la imagen delirante de Cabeza Borradora y El Hombre Elefante para hacer su entrada magistral en ‘la escena’, pero aquí no se trata de una escena fantasmática, según algunos autores, sino de una escena alucinatoria, que no está sostenida por el significante, lo real se presenta descarnado, el Otro no habla, devora, mejor dicho desborda, el borde no contiene, se dilata hacia lo inconmensurablemente grande, se contrae hacia lo desmesurablemente pequeño. Se trata de lo desmedido…lo que ha perdido dimensión. ¿Cómo se puede medir? Terciopelo Azul y Corazón Salvaje representan la curva ascendente en dicho proceso, Carretera Pérdida, el cenit, la cumbre en la presentación de este poderoso aparato, todo encaja porque no encaja como en un patchwork. Moholine DriveyIslanEmpire, ya dentro de la escena, el cine por dentro, la magistral explosión final. Este es mi recorte, podría ser otro, entonces se trataría de otro trabajo, y por supuesto de otro punto de vista, el objetivo final también sería otro.

LA TRASVALORACIÓN DE PICASSO (I)
Mario Rodríguez Guerras
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El libro de Peter Warncke sobre Picasso [1], por lo que dice en la introducción de Ingo F. Walter, parece tener la intención de rendir un homenaje al genio, sin embargo, existen numerosas expresiones que más bien parecen contener la intención de enterrarle. Entre numerosos halagos se mezclan frases de menosprecio y rebajamiento de su obra. Especialmente vemos este tipo de expresiones en el anteúltimo capítulo, el 16, titulado El viejo salvaje, posiblemente como colofón a toda una exposición en la que se ha mezclado, como hemos dicho, halagos y descalificaciones. Entre numerosos aciertos a la consideración de su obra se intercalan comentarios que hacen dudar del valor de su trabajo. Se nos asemeja a una manzana envenenada con la que no se pretende matar nuestra persona sino nuestra opinión sobre el artista. Éste libro debe ser leído con mucha precaución para elegir la sabrosa carne que contiene pero cuidando de no ingerir los nocivos ingredientes que le han sido añadidos.

UNA VISITA AL MUSEO H.R. GIGER
Por Marcelo Olivares Keyer
I CENCERROS
Después de bordear el lago Léman y, cerca de Lausanne, virar hacia el interior, el paisaje da su primer giro. Atrás quedan el terso brillo del lago, los embarcaderos repletos de albos veleros, y esa atmósfera calurosa y hedonista de plácido verano europeo. Comenzamos a subir y nos adentramos en la clásica postal alpina. Lomas de impecable verde, sólidas y austeras casonas de dos o tres pisos y gruesos muros, fragmentos de bosques, y allá a lo lejos a nuestras espaldas el rincón en el que el río Rhone rellena el lago eternamente. Nos dirigimos hacia La Gruyére (en algunos letreros dice Gruyéres) en busca de un castillo.
Pocos kilómetros más arriba, llegamos a una explanada junto a un galpón -estilo mall- en donde el límpido aire lacustre ha sido súbitamente desplazado por un intenso aroma a queso. De hecho el galpón es una tienda especializada en quesos, y largas filas de turistas esperan turno para elegir entre un centenar de variedades, aunque la verdad es que con el olor circundante basta para quedar mareado.
Desde el amplio estacionamiento nace un sendero progresivamente empinado, guarnecido por un muro de piedra, que conduce hasta la afamada fortaleza. En sus flancos, el silencio ambiente es quebrado por un ruido metálico de campanitas que vienen desde el otro lado del muro. Son los tradicionales cencerros de los animales de la factoría. Ese sonido milenario se graba con mayor claridad que la imagen de sus portadores. ¿Vacas, ovejas, cabras? Poco importa, sólo se nos graba el sonido de los cencerros en el prístino paisaje.
Tras pocos minutos de caminata aparece el castillo St. Germain de Gruyéres (no dispongo de acentos hacia el otro lado, disculpadme los francófilos), y tras este, el encantador panorama de los Alpes, paisaje “de cuento”, como decimos los americanos, impregnados desde pequeños con este clásico escenario.

Panorámica del lugar
Una fábrica de poesía: La Carnicería Punk, de Diego Ramírez*
por Carolina Benavente Morales
cbenavem@gmail.com
En el centro de Santiago de Chile existe un rincón al que estoy orgullosa de haber pertenecido durante parte del 2007 y el 2008: La Carnicería Punk. Allí funciona Moda y Pueblo, que es a la vez la micro-editorial bastante reconocida en el rubro y el taller literario para escritores nóveles de donde surgen los libros principales de su catálogo. Pero al comenzar hablando de La Carnicería Punk, quiero girar la vista hacia el lugar sin el cual Moda y Pueblo no existiría o, al menos, no de la misma forma. Una cueva de Alí Babá plagada de versos y visuales en las paredes y las estanterías, collages metafóricos extraídos de periódicos, un altar protector de vírgenes y santos sincréticos, fetiches líricos enfrascados que posan sobre un peluche rosado delante de un neón, algunas flores y juguetes de plástico para la imaginación, unos esténciles de Arthur Rimbaud y otros retratos de poetas que te miran mientras escribes o que tú miras con cara de interrogación: Virginia Woolf y Julio Cortázar, Frida Kahlo y Kurt Cobain, Diamela Eltit, Mario Benedetti, Perlongher, David Bowie, Yoko Ono, el Che, Allen Ginsberg, Simone de Beauvoir, Gabriela Mistral y muchos más, junto a algunos libros, fotocopias, parlantes musicales y revistas para recortar.

Silencio: el silencio
Ha muerto el poeta, ¡viva el poeta!
(…) en esa opción radical, la conversión del lenguaje al silencio y la disolución consecutiva que semejante decisión acarrea, se inicia la experiencia literaria moderna.
(…) Genett había advertido que “el lenguaje no se hace literatura sino al precio de su propia muerte, porque le hace falta perder su sentido para acceder al silencio de la obra. Este retroceso, esta remisión del discurso a su revés silencioso que es hoy, para nosotros, la propia literatura”.
Entre un discurso y un silencio ocurre la literatura.
Lisa Block de Behar, Una retórica del silencio.1
Desde México: César Horacio Espinosa V.
Antipregón posmoderno
Han muerto las poetas_ _ _ _ _ ///
_ _ _ _ _ Han muerto los libros ///
Han muerto las palabras_ _ _ _ _ ///
Más la poesía “inútil e innecesaria” ///
_ _ _ _ _ todavía deambula
por los muladares de la informática///
Y cada que pasa ///
_ _ _ _ _ en cada rostro de cada muerto ///
_ _ _ _ _ en cada palabra de cada rostro_ _ _ _ _
/// les traza una leve sonrisa en la cara
que_ _ _ _ _ sin embargo_ _ _ _ __ _ _
_ _ _ _ _ pues la versión del procesador de texto///
no ha sido actualizada// _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
_ _ _ _ _ ya no significa nada///
HACIA UNA PO-ETICA DE LA ACCIÓN
(parte 1)
INTENTOS DE UNA PERSONAL HISTORIA SOBRE LA PERFORMANCE
Por ELI NEIRA
poesiaccion@gmail.com
Voy a comenzar este escrito sobre performance interrogando a la palabra. ¿Qué es una performance? ¿Qué significa “Performance”? Si somos rigurosos y vamos al diccionario tenemos que “performance” es una palabra del inglés que no tiene traducción literal al castellano y que más o menos se podría entender como “rendimiento” o “desempeño”. Al menos así la traduce el google, que no será ninguna autoridad en materia de traducciones pero es lo que hay y es lo que mas se usa.
Si “performance” significa desempeño, rendimiento, el artista de performances seria entonces una suerte de artista del rendimiento. Si esto fuera así cabria preguntarse acerca de qué tipo de rendimiento estamos hablando cuando hablamos de performance, ¿Como el rendimiento de un deportista? ¿O el de una vaca lechera? ¿O como un lavalozas que rinde mucho más?
En lo personal creo que el “rendimiento” si bien algo tiene que ver, no es la mejor palabra para definir lo que entendemos por performance, arte de acción o poesiacción (como prefiero llamarla yo).
Me sucede que en tanto sujeto (a) que practica el arte de las “performances” yo no hago esto que hago por rendimiento sino por liberación. La Liberación es diferente al rendimiento. Sobre todo desde que sabemos que la liberación no “rinde”( mas que problemas en muchos casos). Yo hago performances por un deseo de liberación personal y colectiva. No obstante lo impopular que se encuentre la “liberación” en tiempos de capitalismo salvaje donde todo tiene que reportar alguna visible ganancia. ¡Y mas vale! porque esta liberación, lo es justamente en función de las mil y una formas que toma la esclavitud capitalista en el mundo hoy.
Este lugar digamos “complicado” por libertario, ha sido siempre el lugar del artista de performances. Ahí ha estado desde los orígenes de este arte, en los inicios del siglo XX con los dadaístas y surrealistas, los ultraístas, los futuristas y todos los que quisieron en su momento cuestionar al buen arte burgués. Yo creo que hoy el artista de la acción continúa trabajando en esa “zona roja” de la cultura, pese a la creciente domesticación de los “circuitos de arte”. Y eso es lo que hace de la performance una actividad de fuerte raigambre poética más que escénica o plástica.
Pese a la vacuidad de los vernisages y otras pelotudeces con que el stablismen intenta adormecer al artista de la acción, éste sigue ahí en la zona peligrosa; solo, haciendo algo que va contra toda lógica, algo que su familia, amigos, vecinos y cercanos no entienden y que no le genera dinero, sino todo lo contrario, lo hace gastarlo, la mayoría de las veces. Ahí está, generalmente en pelotas, con frío, con hambre, con vergüenza, con dolores de todo tipo, con una seriedad de tumba (incluso cuando trabaja con el humor), dispuesto a todo con tal de conmover a un público (cuando lo hay) que lo mirará todo el tiempo como si de un marciano se tratase.
Ahí está el artista de la performance poniendo el cuerpo como un soldado de Dios en una guerra santa, por mandato supremo. En definitiva, como el maniaco que dicen que es, dispuesto a todo con tal de llevar su exhibicionismo hasta las últimas consecuencias.

APOLOGÍA DE PAPA NOEL
Hace varios días escuchaba a un sacerdote quejarse de que Papa Noel (1) había ocupado demasiado protagonismo en la Navidad Occidental desde hace ya varios años, en contraste al rol que debería tener Jesucristo en esta fiesta cristiana, “pues es su cumpleaños”. Esta queja venía acompañada de un imperativo a sus oyentes de evitar la figura de Papá Noel en sus hogares, centros de labor, clubes, entre otros, donde tuvieran alguna capacidad de decisión estética en épocas navideñas. Por la reacción de la misma audiencia, podría decirse que todos estaban de acuerdo con la opinión del sacerdote, o por lo menos, resignados a estarlo.
Sería en vano describir en estas breves líneas la maquinaria social total en que se ha convertido la Navidad Occidental, a tal punto que marca un punto de quiebre en todos los aspectos de la vida de nuestras sociedades. Estamos ante un evento cultural, con repercusiones económicas, políticas, y urbanas que nos hace recordar lo que no somos, pero que sería interesante intentar ser.
Pero no nos parece vano preguntarnos entonces. ¿Qué tipo de sujetos obedecen y cumplen estrictamente los requisitos de nuestra Navidad neoliberal? ¿Existe algún paradigma foucaultiano a donde podremos mirar nosotros, sencillos homo economicus extraviados en este pandemónium de luces, regalos, cenas y buenos deseos pasajeros?, ¿Algún salvavidas plástico madeinchina o energizante light mcdonaldófilo que nos muestre el camino para salir airosos de esta temporada multicolor?

Patricio Muñoz Q.
inter.guit@gmail.com
Vamos a un Recital es una crónica que pretende dejar registro de diversas actividades donde se ejecute música en vivo sin frontera de gustos, ni clasificación de estilos musicales
Biblioteca Nacional
A los pies del Cerro Santa Lucia, en pleno centro de Santiago, se encuentra emplazada la Biblioteca Nacional de Chile (desde 1925). Este centro de cultura posee una importante colección bibliográfica de obras chilenas e internacionales, además de múltiples registros audiovisuales, pinturas, mapas, fotografías, partituras, audio entre otros. En su interior se realizan exposiciones, lanzamientos de libros, ciclos de cine, poesía y música.
De sus salones quisiera destacar “Salón Alonso de Ercilla” (adecuado para charlas), “Sala Arnaldo Caballero” (que es el archivo de música) y la “Sala América” (salón de cine, recitales de poesía y conciertos). www.bibliotecanacional.cl
MALEABILIDAD DE LOS LÍMITES
Javier Aguirre Ortiz
La impresión que me ha producido conocer en persona y obra a Felipe Flekcha Christensen Arteaga es la de alguien que se enfrentó con éxito a los límites, que en su arte, en su mente y en su vida los hizo maleables, supo enfrentarse a ellos como superman al acero, o tal vez deberíamos decir inframan, porque la superación de los límites está más acá, no más allá, y acaso sólo el encogimiento, un recogimiento de duende, puede sustentar un mundo nuevo intocado por la gran apisonadora que está siempre al acecho.
Este santiaguino, a contracorriente, ha encontrado en Temuko el centro del mundo. La razón de que Flekcha Christensen haya elegido el Wallmapu como su lugar de residencia permanente, creemos adivinar, tiene que ver con los márgenes, con la aún posible idea de la frontera, del territorio al límite, y vamos dándonos cuenta de que la palabra límite tiene para este autor una importancia fundamental. No es cualquier cosa tener alas. Este hombre enciende de alas una bicicleta para convertirla en un grifo libertador, para decirnos que todos podemos incendiarnos y escapar del laberinto, pero su propuesta no es papel mojado, él la encarna y la defiende pluma por pluma.

CUANDO LA MÚSICA PINTA
Por Marina Yufereva
Desde los últimos 250 años aproximadamente, tenemos el sueño de poder unir el sonido y el color bajo las leyes comunes. Entre los que trabajaron arduamente para realizar este sueño podemos mencionar los nombres de Newton, Grétry, Rameau, Euler, Goethe, Wagner, Helmholtz, Scriabin, Ostwald, Theremin, Einstein, etc., esto sólo en la edad moderna. La frase “los colores por su correlación agradable pueden relacionarse como los acordes musicales y ser proporcionales” (Aristóteles) se remonta a la Antigüedad.
Hasta ahora los experimentos en el campo de música de colores tenían el carácter subjetivo. Los esquemas de tonalidades coloradas de los compositores eminentes Rimski-Kórsakov y Scriabin no coinciden en muchos puntos, sobre todo, porque su percepción de una determinada tonalidad no coincide.

Edificio de la Bolsa Mexicana de Valores en México DF, diseñado por el Arq. Juan José Díaz Infante N, 1990
Crear módulos celulares
de dimensiones sensoriales
donde se desarrolle en equilibrio









