Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Relato

HANITO GENIO DEL PLACER- Primera Película PORNO en CHILE


Felipe Vilches Rubio
Filosofón, atache culturel...


Todos los dias  pasaba forzosamente frente  a la Botillería El Corcho Abstemio en Bellavista. Yo no bebo alcohol. Veia al Jano con sus rulos negros su cara blanca y su sonrisa blanca detrás del mostrador, las rejas con los tres candados, y solo una ventanita para atender a los cabros, las mujeres y las bandas más nocturnas buscando cervezas, bebidas, botellas de Pisco, cigarros y galletas.

Como todos, pasaba caminando lento a la casa.

El Jano apareció en la puerta y me dijo :

Oiga Felipon... Ud es guionista- y me paso el porro a lo argentino, era de fuego puro, y empecé a toser:

- Efectivamente conteste. Soy el guionista. 

-Ah…Ud es el mítico guionista de Takilleitor, y yo con Barrera queremos hacer una película porno-

Jano, tenía los ojos abiertos como zapatos viejos.

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio OCHO

SATURDAY MORNING…

 

“Todo es cambio lo que hiciste ayer está ahí es diferente a lo que hiciste hace una hora hace un segundo ya no cuenta para este momento así es la onda ésta es la onda por eso me gusta beber embriagarme hasta morir para ver las cosas distintas ver algo otra onda…”

 PASTO VERDE    pp24.    

Parménides García Saldaña

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

            Aristeo Cano Mina salió de su casa el sábado por la mañana. Estaba a mediados de año y el clima era agradable: soleado y fresco. Normalmente los sábados por la mañana se quedaba hasta tarde en su cuarto, sobre todo si la noche anterior se había desvelado mucho en alguna fiesta o reunión. Cuando no ocurría eso, es decir, cuando se quedaba en su casa tranquilamente el viernes por la noche y se acostaba temprano. Entonces, el sábado por la mañana se despertaba a media mañana y, antes de levantarse de su cama, se forjaba un cigarrillo verde para fumarlo tranquilamente. Era el llamado “despertador”. Desde hacía un semestre esa era su rutina.

         Como ya he comentado, Aristeo Cano no fumaba más que tabaco y bebía cerveza, hasta antes de ingresar al conservatorio universitario donde adquirió nuevos gustos recreativos, por llamarlos de algún modo. Pero en esta ocasión, ni se había desvelado la noche anterior y sí se había levantado temprano ese sábado en la mañana, ¿Por qué? Pues precisamente porque se le había terminado su reserva de material para hacer sus cigarrillos “despertadores”. De manera que se dirigía a visitar a un amigo para que le invitara: “el toque mañanero”.

           No sé por qué, pero los adictos a fumar marihuana acostumbran ponerle nombres graciosos o sobrenombres a sus actividades. Entonces, fumarse un cigarro al despertar, es el “despertador”. Ir con un amigo o, que un amigo llegue a la casa de uno, y fumarse un cigarro con él, si ocurre antes del mediodía, se denomina “un toque mañanero”. Pero, si lo fuman y se van ambos a la calle, entonces se denomina: “el caminero”, sin importar si es de mañana o tarde, o hasta de noche. Y así por el estilo.

 
Amílcar Bernal Calderón
 
OJOS DE FARO NEGRO
 
De la noche salieron los gatos
en su paso de nubes oscuras, huyeron
de la noche los hondos ronquidos,
los búhos
que alquilaron disfraz de pingüino, los pasos
de los celadores –dormida
su pistola los acompañaba-.
                                             Partieron
los que mueren a diario
de la vida nocturna
ni raudo ni lento, si acaso
como manda el reloj que repite
latidos eternos; se fueron
las putas
del andén alcahuete a la una
de la madrugada, la luna
alumbraba en sus pechos. No quedan,
cuando el alba encandila su miedo
de sol primerizo, vestigios
de la tinta vestida de viento
que es noche y recodo
de ojos cerrados.
                           O apenas
quedo yo, por recuerdos tomado,
de nostalgia en nostalgia mirando
-la ventana me cede dioptrías-
cómo pierde la noche su tiempo,
su tinte y su alma,
y me deja en el centro de todo
sin nada a la vista, uno,
non
disfrazado de tango y vampiro
sobre el borde de todo,
vacío
de luz y miradas,
soledad que amanezco pensando
en la luz de unos ojos perdidos.
 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio SIETE

PAPELITOS HABLAN*

 

*Expresión usada para referirse a que es

mejor un acuerdo escrito que uno verbal. Dícese:

“papelito habla”, es decir, un documento me respalda;

similar a: “las palabras se las lleva el viento…”          .

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

         Mal que bien, Fortunato Barradas ha sobrevivido a casi toda la carrera. No va en primer lugar pero se mantiene. El primer conflicto con un docente lo tuvo cuando se le ocurrió seguir los pasos de su condiscípulo Richard Naranjo y se cambió a otra clase de dibujo. En estos “tiempos modernos” y no me estoy refiriendo al clásico de Charlie Chaplin sino a este presente que vivimos ahora: es muy común poder pedir un cambio de docente en cualquier licenciatura universitaria. Sin embargo, en aquellos tiempos estudiantiles de Fortunato ¡eso era muy mal visto! Aunque los docentes no se tragaban unos con otros, todos se ofendían. Porque se estaba dando a entender que ¡ese docente no servía y por eso el alumno se iba! Pero, si se cuestionaba la sapiencia de uno se podía cuestionar la de todos. Por eso cerraban filas.

          Lo único que evitó que corrieran de mala manera a Fortunato de la facultad de artes fue que realmente tenía talento para las artes, de manera que hubo por allí voces anónimas que pidieron calma y el asunto quedó, más o menos, en el olvido. A final de cuentas, Richard Naranjo se fue solo y Fortunato terminó regresando a su clase de origen.

         Empero, la segunda vez fue más seria y casi lo echan a la calle. Como Fortunato era amigo nada menos que de Burundanga y estuvo entre el minúsculo grupo que lo apoyó en sus desmanes políticos, siguiéndolo como borrego. Cuando Burundanga fue, merecidamente ¡eso sí!, expulsado de la facultad de artes, varios docentes y administrativos apuntaron sus armas hacia Fortunato.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio SEIS

¿QUÉ QUIERE CRISTOS…?

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

       Cristos es todo un personaje. Claro que, de entrada, debo aclarar que no estoy hablando del histórico prohombre, ¡célebre porque se murió en la cruz para fundar una religión de la cual no recibió ningún beneficio! Los que la popularizaron después de él, ¡esos si cobraron las regalías! Bueno, a menos que seamos bien crédulos por no decir estúpidos y nos creamos esa historia de que se fue al cielo a reinar; porque si no…, pues entonces ¡realmente sí hizo un buen negocio con dejarse clavar al palo ese por los romanos! Pero mejor dejémoslo ahí porque esa ya es otra historia y ahora estoy contando ésta. Así que, no, señor, no. ¡Yo me refiero a todo un artista y bohemio que habita en cierta ciudad del interior de la república mexicana!

       Él se define a sí mismo como un poeta y ya. Otros dirán que es un borracho y ya. Pero entre uno y otro extremo, tenemos a todo un personaje, como ya he acotado. Físicamente es alto y corpulento como un oso e igual de peludo; aunque su cabello es chino rizado por lo que, en lugar de caerle largo y lacio sobre la espalda, más bien se yergue cual corona sobre su cabeza. Dándole una apariencia redonda como si trajera un casco sobre de ella. Hirsuta melena que más lo emparenta con el pagano Dionisos que con tan sacro tocayo. Se ha de rasurar, más bien, una vez a la semana. Por lo que siempre tiene pelos en la cara que le oscurecen las facciones pero resaltan su sonrisa franca. Las modas van y vienen pero a él, le tienen sin cuidado. Todo el año: viste pantalones de mezclilla y botas vaqueras, ambas cosas desgastadas. En tiempos de calor usa lustrosas camisetas coloridas. En tiempos friolentos desteñidas camisas de franela y una vieja chamarra de cuero color café que parece herencia de su abuelito por lo raspada y deslucida que se aprecia.

 

EntreVistArtista (EVA)
 

Enrique Mochales (1964) Artista Bilbaíno. Fotografía por Diana Terceño.
 

 

 
EntreVistArtista (EVA) © 2009 – 2015  
Entrevista con Enrique Mochales
Imagen de portada Diana Terceño
Fotografía Alex Etxebarria 
Entrevista por Rosa MaJiCor
 
 
 
 
EntreVistArtista: No le busques tres pies a la silla… ¿Qué verá el espectador en tu más reciente exposición?
 
Enrique Mochales: Verá tritones, medusas, oscuridades azules, y agujeros negros hacia el infinito del terror, que es un ocho recostado sobre una cama y que forma con su carne y sus vísceras la cinta de Moebius, o el vuelo de la imaginación. El más profundo de mis miedos es el miedo al miedo.
 
 
 
 
 
De espaldas al mundo, con la mirada hacia su universo interior. (Rosa MaJiCor)
En el estudio del Artista, Enrique Mochales. Fotografía Alex Etxebarria.
 
 
 
Escáner Cultural nº: 
185

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio CINCO

BROWNING M2 CALIBRE .50 BMG

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

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          El sol cae a plomo sobre todo el lugar. El calor está insoportable. Debemos de estar aproximadamente arriba de 40° al Sol y casi lo mismo a la sombra. Porque la sombra no es más que un mugroso plástico negro, esos de bolsa de basura, que alguien colocó sobre la improvisada trinchera de costales llenos de tierra. Así que no hay mucha diferencia entre estar sentado empuñando una ametralladora Browning M2 calibre .50 BMG bajo del plástico negro, o estar parado al pie de la carretera, cargando los seis kilos del fusil de asalto SIG SG 550 calibre 5.56 mm. Aunque junto con el arma se carga otro kilo de los 120 cartuchos, además de la bayoneta. Pero, lo que es peor, es soportar el kilo y medio del casco de acero que, bajo el sol, hacen que se derrita la cabeza y se sienta que pesa el doble como si fuese de piedra. Por estas razones, nadie quiere estar ocho malditas horas en un retén a orilla de carretera.

          Paradójicamente hay dos tipos de soldados cumpliendo ese servicio, encabezan la lista: los soldados castigados, los más indisciplinados, que siempre están contra corriente con sus superiores y, por lo tanto, son los “voluntarios” para terminar haciendo este miserable servicio. Junto con ellos, como siempre sucede, también están los soldados que, por alguna razón, le caen mal a sus superiores y, sin importar su buen desempeño, igualmente son mandados a cumplir con el castigo de estar ocho horas bajo el Sol a orilla de la carretera. En resumen, o están los peores soldados o están los más cumplidos pero por esa misma extraña causa, terminan allí todos juntos.


 

LA OLLA DE GRILLOS. ESCUELA DE VAMPIROS.

Por Vicky Larraín Pizarro


Con mayúscula:
VIEJA CASA, CASA VIEJA, INTERRUMPIDA. PUERTA DE ESCAPE CERRADA.
LEY DE PROBABILIDADES: TERREMOTO... NADIE SE SALVA. SE CAE TODO Y
BAJO LOS ESCOMBROS SE ATRAGANTA LA PALABRA QUE DESEARON MENTIR.


CON MINISCULA: No es ficción, es ficción realidad. Porque en esa casa muchos de los jóvenes quisieron aprender la fama, esa fama que te lleva a disfrazarte de rosado con verde esmeralda y tacones lejanos.

A los que asistieron al evento se les pidió $90.000 por nada más que estar allí. Y era barato. Los otros eventos costaban mas.
A la casa entraban todos aquellos que deseaban el éxito a ultranza, bastaba con entregar un bolso con monedas de oro sin distinción... Un mes duraba cada evento. Un mes de fantasear con las tablas y la alfombra roja.

Alguien canta: Si tienes ganas de llorar piensa en mí y los demás al escuchar la canción tomaron el rol de la farándula. Corrieron de un lado a otro vistiéndose con lentejuelas y mas brillos. La Casa quedo brillosa. Vino la lluvia y todo anegado, cortacircuitos y resfriados por doquier. Quisieron ir al baño para secarse. mala idea. baño anegado.

 

HOLA AMIGOS de ESCANER CULTURAL. Les estare escribiendo aquí para Uds, mis observaciones del ARTE y asuntos de REDES.

Nos veremos en las palabras. Empecemos.

Se lanzó anteayer una inauguración de la CARNICERIA DEL ARTE, ubicada en Bellavista /Loreto, de José Miguel Del Real, hubo presentación literaria. De lectura y lugares.

Esta actividad cultural es muy libre por ese barrio y fue un anochecer de la tarde de la literatura.

Se unieron MEXICO (Emilio Gordillo) Frankfurt (Ricardo Loebell) VIENA (Fernando Perez Villalon) y NICARAGUA con Cynthia Rimsky. Todo un trabajo visual para NICARAGUA (AL CUBO) Brutas Editoras. Ellos se unen en el relato autentico que se registran en escritos las vivencias, cartas, diálogos, con quienes se comunicaron muchos años atrás a la distancia.

POLVAREDA
(Novela por entrega)
Capítulo VI

Por Rocío Casas Bulnes

 

Piedra. Pensar en el pasado es posible, nombrarlo no. Pese a los esfuerzos no se puede producir ni siquiera frases sueltas. Se dice cómo se escuchaban aun los ruidos de lo que fue en un tremendo bullicio, mas la mirada no localiza el verdadero lugar de donde provienen los sonidos. Las pisadas en el barro siguen ahí, calientes. Persiguiéndolas se llega al propio desvanecimiento. Lo único que se tiene son los restos desperdigados. Tan terriblemente inmutables. Laten con fuerza bajo la suave capa vegetal. Reposan, pero en vigilia. Piedra. Por algún motivo de peso se eligió ese material. Siguen estando ahí para recordarnos de nosotros mismos. Algunas demasiado enterradas. Otras bajo luces artificiales, mostradores de vidrio antirreflejante y en el mejor de los casos climatizadores. La piedra es lo que nos define, decían. Pero no la conocemos. Lo único que sabemos son historias contadas por otros.

Y qué tenemos mas que tratar de explicarnos mejor. Habían dibujos que penetraban las piedras haciéndolas parecer blandas. Habían pinturas en las paredes. Algunas enormes, con celestes fondos que brillaban, pinturas de hombres adornándose las cabezas y conversando entre ellos siempre de perfil, pinturas de plácidas rutinas cotidianas, de torsos desnudos, luchas hasta la muerte y animales entremezclados con lo humano. Las mujeres se veían anchas y en reposo. Los hombres, sensuales y llenos de vida. Habían extensos tejidos de diálogos abstractos, utensilios de cerámica con seres reales e imaginarios, también pintados. Había, por último, muchos huesos. Algunos desintegrándose a solas. Otros bajo la piedra. Los más  en acumulaciones equivalentes a cientos de cuerpos. Masas de costillas, dientes, caderas y pedazos amarillos indefinibles. Algunos perfectamente alineados, como un durmiente que se fue para ir a soñar y jamás volvió, mezclados con metales brillantes y joyas color de río. Pero ya nadie era capaz de leer la piedra ni la pintura ni el textil ni la tierra moldeada. Estaban modificados y no había marcha atrás. Lo único que quedaba era entrar a formar parte de aquellas historias que otros contaron, ser capaces de vivir y dejarse encarnar por el relato hasta que sus transformaciones fueran sutiles pero fieles al pensamiento de cada uno.


Trato de recordar pero fue hace tanto tiempo que ya no me ayudan ni los números ni lo que otros me han contado. Hago un gran esfuerzo por dejar que las imágenes pasen cual nubes, sin que yo trate de retenerlas, como lo hace quien espera la muerte con valentía. Creo haber estado caminando sobre un suelo húmedo. Sí, es lodo y estoy metida en medio de la selva. Tengo nueve años. Camino sola. Mi respiración está demasiado agitada, aunque mis pasos de felino van lentos y cautelosos. No estoy segura de qué tengo miedo, pero escapo de algo sin saber en qué dirección viene. Muevo mis brazos para encontrar una salida. No veo nada, sólo a veces un hilo de luz se cuela entre las crestas densas. Baja para desaparecer dentro del fango transformándose en renacuajos.

Había estado en medio de una pelea. Es una casa desconocida y todo se viene abajo entre risas de hombres. Vuelan cabezas de aquí para allá, embistiendo violentamente lo que hasta hace un momento era una cena amagradable. Algunos huesos humanos de estos que tengo frente a mí tienen carne que se niega a desaparecer, y los gusanos roen felices restos de lo que antes fue piel. Otros han pasado por el blanco impoluto para mutar al polvo duro, como la tierra que se pega dentro de sí misma formando en apariencia una roca. Se deshacen con cada viaje por el aire, van desprendiéndose pedacitos que se disuelven y desaparecen. Otras se parten en trozos grandes, por aquí una mandíbula sin los dientes delanteros, por allá un pómulo y la concavidad del ojo vacío.

Escáner Cultural nº: 
150

 

 

Polvareda
(Novela por entrega)


I

Por Rocío Casas Bulnes

“Y ésta fue su existencia, porque ya no puede verse el libro que tenían antiguamente los reyes, pues ha desaparecido. Así, pues, se han acabado todos”

Nombres de todos los descendientes salidos de nuestros abuelos. ¿Los recuerdas?, estos son sus nombres. Convocaremos aquí a las generaciones de reinos y de nuestros primeros padres. Vinieron desde muy lejos, atrás en el tiempo, cuando de pronto el negro infinito del cielo se llenó de puntos. Y aparecieron unas como luciérnagas que se desplazaban a todo lo ancho, a veces chocando, recorriendo caminos separados hasta que por fin una a una se acomodaron en un rinconcito. Se hicieron su nido en la noche.

Luego, la bola blanca vino desde el oriente. Primero se escuchó el rodar de piedra contra los árboles y la tierra. Al llegar al agua del mar se detuvo un poco, como dudando, y luego se metió así nomás, y mientras avanzaba iba dejando una luz en la superficie de las olas. Salió por allá, donde termina el horizonte, y rodó entonces por el cielo hasta bien arriba. Nunca se movió de ahí, pese a sus eternos cambios de ánimo. Sólo cuando llegó el sol y se dio la vida, sólo ahí las luces de todos los tamaños en el cielo negro desaparecieron a intervalos para dar paso a lo que sería. Nada se vio a su llegada, se cubrieron las cosas con una luz dura que las hizo desaparecer. Poco a poco surgieron sutiles colores nuevos, hasta que ya estando lejos a lo alto se le vio como un punto de fuego. Así lo cuentan.

Salieron de ahí los señores, los primeros padres y estos que después se dijeron primeros padres. Muy atrás la abuela generadora, muy atrás el tapir. Salieron y se hicieron sus casas, que por lo que cuentan eran muy grandes. Había de todo en esas casas, comarcas se armaban de gente funcionando en torno a un señor, manufacturando su vida en función de lo necesario para el otro, y esos señores crecían más y más, y protegían a los suyos para que éstos los protegieran a ellos. Algunos llamaban a eso solidaridad. Primero eran unas cuantas, luego muchas casas aparecieron, nueve casas hubo y tantas como apellidos existían. Eran señores de las ciudades, todas las que surgieron en ese entonces. Se escribieron listas para sujetar esos nombres, para que no se perdieran y algo de legado quedara. Esos grandes señores de las grandes, grandísimas casas. Este era el de la ciudad tal, éste el de la casa de al lado, y así sucesivamente en todas las generaciones perdidas. Primer señor: presidente de la casa grande. Octavo: canciller de las familias. Segundo: encargado de asuntos públicos en casa grande. Quinto, ministro de cultura. Tercero: jefe de fuerzas armadas. Séptimo: Administrador de asuntos jurídicos. Cuarto: recaudador. Sexto, alcalde eclesiástico. Noveno, rey de legislaciones. Nombres de señores, generaciones que ocuparon los asientos. Investidos de autoridad, se les vio ejercer los espacios desde la selva de la chiquitanía al cabo de hornos y los cuatro caminos.

 

 

Evocación a las artistas difuntas
1º de noviembre año 2011

Cortejo funebris



La calle y sus veredas servirán esta vez para plantear un recuerdo, para evocar a los silentes, a las silenciosas.
La calle para hacer un cortejo, una romería, al templo de los festejos, al sofá.
Así iniciaríamos y rendiríamos culto este año a las mujeres que han muerto siendo artistas anónimas o famosas, sin perjuicio de evocar a quien quieras durante la ocasión.

 

La romería o cortejo contará con la participación de vehículos adornados con los elementos típicos de este día, flores, fotografías. en caso de contar con un vehículo con parrilla podemos poner alguna obra de pintura de modo vertical.
Los y las que vamos caminando podemos portar retratos de las recordadas o recordados, velas encendidas, elementos propicios, instrumentos sonoros, vestuarios atractivos, una vez en el sofá estando, descansamos hacemos una reunión donde bebamos y comamos alguna cosita y nos ponemos de acuerdo en común para mostrar cada cual su propio rito

 

Invitamos a la participación activa y libre de las personas creadoras, inscribiéndose con su nombre y el nombre de la persona a la que recordarán en reunidos69@gmail.com

A las personas que están lejos, en otras ciudades o países pueden enviarnos sus colaboraciones por email a: reunidos69@gmail.com
 

Hola de inicio de la "Romería": 18:30 que hará un recorrido con un cortejo fúnebre en las cercanías del Sofa, iniciando y culminando en éste.
Hora de inicio: 18:30
Hora de término: 20:00
Para comenzar los festejos en el Sofa 
alrededor de las 20:00 horas para culminar después de las 24 horas en la madrugada del día 2 de noviembre (día internacional de los muertos y muertas).

Reunidos organiza.

reunidos69@gmail.com

http://artistasmuertos.wordpress.com/ en este blog pueden ver las celebraciones anteriores

http://www.sofa.cl

Sofa, Sociedad de Fomento Artístico: Santa Isabel 0151, Providencia, Santiago de Chile

EL DÍA QUE LA TIERRA TEMBLÓ Y EL SOL PARECÍA SER DOS SOLES

Por Totoy Zamudio ,Chile

Un avión había llegado hace dos semanas con la última prohibición del imperio.

Todos los hombres, a las cinco de la tarde debían inclinarse hacia el oeste,

y orar trece veces.

Sam Flores - cajero de banco

A las dos de la tarde la fila avanzaba entre meditativa y arrogante. Trece metros humanos,

Abraham Guri (el Camisero Judío) y dos viejas y enanas y algo calvas alegaban por la modernidad, por el pelo en la comisura del labio. Mucho pelo. Poco pelo. Que más da.

La nariz perfecta, como ajusticiada por la piedra. Se nota por los movimientos de cadera que en su corazón latía un fuego salvaje y temerario.

Me gustan. Podríamos agarrarlas y someterlas.

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TRES BREVES TENTATIVAS NARRATIVAS

Desde Venezuela, Carlos Yusti

La muerte del autor

Me sucede que a veces me siento como un personaje de cuento. El autor trata de matarme. Inventa tramas absurdas. Hasta ahora he logrado salir ileso de sus atentados. Para tratar de salir de este círculo infernal me he propuesto encontrar al individuo que me escribe.

Desde hace años recorro sucias buhardillas y cuartuchos baratos tratando de encontrarlo. Mis pesquisas han dado resultado luego de un sin fin de peripecias, que sé perfectamente que él ha escrito.

La dirección que anoté en una libreta me conduce a un viejo hotel en los suburbios de la ciudad. Pregunto al encargado. Subo a la habitación 5 del tercer piso. Abro la puerta. Allí está. En mi bolsillo llevo un cuchillo.

Allí está. Escribe como un desesperado. Las hojas se acumulan por el cuarto. Antes de que coloque el dedo en la tecla del punto final lo acuchillo por la espalda. Luego descubro horrorizado que todo lo ha escrito, incluso su muerte.

El pintor y su modelo

El pintor, luego de darle las últimas pinceladas al cuadro, se recostó en el sofá del rincón de su buhardilla, ubicada en la azotea de un horrendo edificio de seis pisos. Enseguida se sumergió en un sueño profundo. 

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