
Gérard Depardieu
A TRAVÉS DEL PRISMA HUMORÍSTICO
Yúfereva Marina
La risa alarga la vida, así dicen los médicos. Y cuando la risa se provoca por la obra del arte, puede ser que no solamente alargue la vida, pero también haga pensar en la esencia de las cosas.

Condoleezza Rice
El artista ruso Denís Lopátin es un individuo quien crea constantemente la risa con ayuda de su arte. Nació en el año 1977 en la ciudad de Minsk en Bielorrusia. Se graduó de la Universidad Bielorrusa Estatal de Cultura en 2002 y ahora vive y trabaja en la península de Kamchatka (la cual pertenece a la Federación Rusa y está ubicada en la distancia de ocho husos horarios de Moscú, la capital rusa).
Él es un maestro de caricatura intelectual y social. Desde el año de 1994 empezó a publicarse en las revistas y los periódicos. Es un laureado con el premio especial del editor italiano Marco Soldi en el Festival Internacional de Comics en 2007, también es un laureado del concurso portugués “World Press Cartoon” en 2011, el concurso más prestigioso en el mundo de parodia y caricatura. Participaba en la emulación grande en 2011 en Alemania.

SÉPTIMAS JORNADAS DE GUITARRA DE FRUTILLAR “La Caja de Resonancia”
Por Patricio Muñoz Quezada
inter.guit@gmail.com
A comienzos del 2012 recibí un llamado del destacado guitarrista Carlos Pérez, nos juntamos a almorzar y de paso me invitó a dejar un registro (escrito), una especie de crónica de las jornadas de guitarra (las séptimas en esa ocasión). Para mi fue una sorpresa, por primera vez alguien me invitaba a un evento musical importante para difundir, promover o relatar, una tarea que hago, además de mi labor de profesor o intérprete.


Carlos Altamirano, Retratos (detalle, 1996)
Retratos: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile
CAPÍTULO IV
Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es
I. Retratos: Esbozo de una trama
“De todo el repertorio simbólico de la historia chilena de estos años, la figura de la memoria ha sido la más fuertemente dramatizada por la tensión irresuelta entre recuerdo y olvido -entre latencia y muerte, revelación y ocultamiento, prueba y denegación, sustracción y restitución- ya que el tema de la violación a los derechos humanos ha puesto en filigrana de toda la narración chilena del cuerpo nacional la imagen de sus restos sin hallar, sin sepultar. La falta de sepultura es la imagen -sin recubrir- del duelo histórico que no termina de asimilar el sentido de la perdida y que mantiene ese sentido en una versión inacabada, transicional”
Nelly Richard, La insubordinación de los signos
La obra de Carlos Altamirano se ajusta a una doble filiación. Su ingreso al circuito artístico parte con los acercamientos y conversaciones que sostiene con dos miembros activos de lo que se denominó otrora como “escena de avanzada”. En este caso, nos referimos al performer Carlos Leppe y a la crítica de arte Nelly Richard, quienes incidieron profundamente en la formación artística de Altamirano.
El período más relevante y fructífero para Altamirano- en relación a su incorporación en esta escena- se puede fijar entre los años 1977 a 1981, momento en que Altamirano se distancia de la principal agrupación de artistas de ese momento, denominada como Colectivo de Acciones de Arte. El gesto es rotundo y la decisión es adoptada a raíz de los profundos reparos que tiene en relación a las directrices esbozadas por el grupo y a lo críptico de su lenguaje y procedimientos de representación.
El Colectivo de Acciones de Arte circunscrito al período de fines de los setenta (1979 para ser más precisos) e integrado por Raúl Zurita, Lotty Rosenfeld, Juan Castillo, Fernando Balcells y Diamela Eltit, como principales exponentes; coincidió con una de las fases de redefinición política del modelo autoritario, momento que condicionó la actuación del movimiento cultural opositor.
El régimen, durante los años 1973-1997 se encargó de transmitir una visión sustentada en la negación del pasado, que derivó en una suerte de sustracción de la idea de “memoria colectiva”, detentadora de la fuerza ideológica y simbólica del gobierno de la Unidad Popular.
Un segundo momento, denominado como “fundacional” abarca el período comprendido entre los años 1977 a 1981, y se caracteriza por la conjunción entre la preocupación del “gobierno” por fabricarse una imagen determinada y por otro lado, consolidar su hegemonía mediante un encuadre ideológico y económico.
Es en este segundo período-previo a la debacle de 1982, cuando el régimen entra en crisis debido al fracaso del modelo económico- que el Colectivo de Acciones de Arte se desarrolla como plataforma de expresión cultural, convirtiendo a “lo político” en discurso, práctica y representación e instalando en su quehacer el vocablo “nosotros” que servía de vector cohesionador y de identificación colectiva entre los artistas y los sectores marginados de la sociedad.
Al brotar en 1977 la escena de avanzada, transgrede los formatos de representación de lo que la cultura militante definía como “lo popular”, al apostar por una propuesta neovanguardista que se deseó como una performance política múltiple y se concibió como el producto de una aversión radical, donde se debía explorar en una marca estética que expresara la dimensión del malestar, del resentimiento.
Por otra parte, el CADA buscó trocar la ciudad en una metáfora, en un campo de batalla cultural, mediante la materialización de gestos sucesivos, bajo el imperativo de instalar una nueva circulación cuyos flujos removieran el militarismo que controlaba a aquellos cuerpos ciudadanos sometidos por los aparatos de vigilancia dictatorial.
El trabajo del CADA se abocó a establecer una producción cultural que no cesó de explicitar apasionadamente una abierta disidencia no sólo con la realidad dictatorial, sino además con otras prácticas artísticas (estableciendo diferencias entre la calle como oposición al museo, lo serial frente al objetivo único, la importancia del sujeto popular en contraste al dominio burgués o la pugna sostenida por la recuperación de la inscripción ciudadana, entre otros factores, se constituyeron en los tópicos que marcaron su breve transcurso).
Entrevista a Rosa Matilde Jiménez Cortés
Entre Tú y Yo: Alberto Pousa Torres
“Ser y hacer por amor a mí; el arte es circunstancial, y el Otro, un cruce en mi camino.”
A temprana edad, Rosa Matilde Jiménez Cortés (MaJiCor) decide contraer compromiso consigo misma, consagrándose en cuerpo y alma al acto íntimo de la fecundación creativa. Carnalidad viva o virginal esencia, ella es hija de su naturaleza humana. Causa y efecto del bien y el mal; el Génesis de su historia es la revelación del bien y el mal propio.
La exaltación de yo maximiza sus emociones exponiéndola desnuda de deseos, quizá por eso acude con fervor a él; el yo pecador. Consciente del difícil camino ante ella ofrecido a modo de reto tras la ofrenda, Rosa Matilde establece su primer precepto: “Ser y hacer por amor a mí; el arte es circunstancial, y el Otro, un cruce en mi camino”.
La idea romántica del ser pudiendo significar un arma de doble filo para MaJiCor, es el cordón umbilical la mantiene conectada con las diferentes edades del tiempo y su universo interior. El paralelismo entre sus mundos y en el que converge, no deja de yuxtaponerla constantemente llevándola a buscar refugio en aquello por lo cual siente fe: el arte como medio de salvación.
Rosa Matilde cree y crea partiendo de su carne y sangre menstrua. La angustia psíquica de un alma en perpetua congoja, para quien transmutar su esencia forma parte de su condición humana; es el reto diario al que se enfrenta. Mirada reflejada en la pupila del espejo o mimesis de una metamorfosis auscultada por el tiempo, donde nada parece tener sentido.
La madurez mostrada en la simbología de su lenguaje artístico, es intrínseco e inherente a la libertad explorada en su espacio subjetivo desde la infancia, proyectándolo en una propuesta estética intimista. Conforma su catálogo de exposiciones pictóricas, 120 muestras individuales en galerías y espacios no convencionales en un periodo ininterrumpido de 14 años (1996 - 2010).
EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013
Entrevista a Rosa Matilde Jiménez Cortés
Entre Tú y Yo por Alberto Pousa Torres
LA REALIDAD PANTALLA
Introducción
De la inversión de la pantalla
y el cine Peter Greenaway
La realidad ordinaria
y el cine de Michael Haneke
De la metáfora delirante a la fragmentación a la letra
en el cine David Lynch
Al concluir la serie que he dedicado a la obra de David Ly nch, luego de 12 artículos, 12 meses largos de trabajo de investibación, recopilación y escritura, he sentido la necesidad de hacer 'alguna' síntesis de los trabajos que he publicado estos últimos años, la mayoría de ellos alrededor del concepto de 'pantalla' y por lo tanto de 'realidad'. Ya desde los primeros escritos sobre el cine de Michael Haneke, de Eulalia Valldosera, más adelante sobre la obra de Dora Garcia, se ha ido perfilando que la idea de pantalla y de realidad nos lleva al mismo punto: la construcción de un aparato para leer, la realidad no la podemos 'representar', no la podemos leer sin un aparato de lectura. En función de este aparato de lectura podemos determinar el tipo de realidad en que nos estamos moviendo.
A esto pego el salto al otro lado del Atlático y me introduzco en el mundo de John Cage, y ultimamente en el mundo de David Lynch, con este último hemos podido profundizar, en alguna medida, en lo relacionado con la realidad virtual, realidad en que se mueve, produce, y contruye David Lynch. Si podemos afirmar que la obra de Michael Haneke nos muestra el funcionamiento de la realidad ordinaria, y David Lynch la de la realidad virtual, he necesitado porner una obra de la misma caladura para dar cuenta del modo de construcción de la realidad 'fantasmática', del modo de realidad, como el mismo dice y nos muestra, que nos permite realizar desde el humanismo del s.XV hasta la caída de la modernidad, mediados del XX. Con una pequeña introducción y tres artículos dedicados a estos realizadores, haré este pequeño corte, antes de meterme de lleno en una nueva serie, desde un ángulo completamente diferente: La mujer....a la perfomance.
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introducción
La realidad pantalla
Toda la teoría de la representación se trata de una proyección, proyectar una imagen propia del artista sobre la materia del papel, de la tela, de la madera, de la piedra, etc. Como el objeto/cosa mira al artista, como la mirada/objeto se construye bajo la mirada del sujeto/artista, que la proyecta sobre la materia y la hace imagen, la imagen es una construcción entre el objeto/cosa y la mirada/objeto. De esto se trata desde hace 500 años con la invención de este aparato de la proyección que es la geometría descriptiva, o también denominado aparato de la perspectiva, la primera teoría/aparato de la pantalla, donde la pantalla es su herramienta fundamental. No es que la pantalla no existiera en la antigüedad, solo que se trataba de una pantalla material –real- en la antigua Persia, o el antiguo Egipto…los muros de Tebas son testimonio de ello, no había representación de la pantalla, se escribía directamente sobre la pantalla, real. Del otro lado del mundo, en China y Japón, no había representación de la pantalla, se escribía directamente sobre el papel, escritura e imagen son la misma cosa, se trata de la escritura de una imagen.
Es el cine de Peter Greenaway que me ha llevado a revisar esta cuestión fundamental: como la imagen se hace escritura, nos lleva a recordar que se trataba de la escritura de una imagen. Tres obras (dos películas y una instalación) son centrales en el repertorio de Greenaway: The Draughtsman's Contract, Pilow Book, y The Stairs, Munich Projection. Con estas obras veremos la maestría de PG en la manipulación de ‘la pantalla’, no solo como dibujante, como regista, sino como instalador de ‘la luz’. ¿Acaso la luz no es fundamental para la instalación de la pantalla? Evidentemente lo es, para instalar el aparato de la perspectiva necesario para calcular un paisaje, para instalar la escritura en el cuerpo/pantalla del modelo, necesaria para su lectura y transcripción, o para iluminar la ciudad, para usar a la luz como lápiz que le permite escribir sobre las pantallas de una ciudad.
El cine de Haneke opera con el aparato que produce la imagen y no con la imagen como producto. Esto convierte la realidad en ordinaria, ubica al espectador entre las “pantallas”, para ser, finalmente, operado por el operador: es lo que llega con el vídeo, la fotografía numérica o la videoperfomance. Según Haneke realidad ordinaria quiere decir la conjunción de adolescente y detonación, y en particular su ciclo de la gelificación emocional, donde el adolescente es el protagonista principal...y el desenlace final siempre es la detonación. La realidad en tanto que ordinaria se da en un orden sucesivo de cosas y de acontecimientos, y tiene un fin irremediable: la detonación La realidad será vista según el punto de vista del adolescente; por lo tanto, el adolescente opera con esta realidad, la realidad manipulada por los medios tecnológicos: es lo que vemos en el cine de Michael Haneke. El adolescente no puede entrar en la realidad de los adultos, en tanto que fantasmática, inconsciente... operada por lo real del objeto. Con la modernidad el adolescente ya formaba parte del mismo proceso, ocupaba el lugar del Otro. El adolescente no busca la aprobación ni el rechazo de sus padres, pero sí la complicidad del espectador (la realidad en tanto que virtual); no se presenta como protagonista, sí como un espectador, a través de los medios; no consulta a su familia o a personas allegadas, sólo al espectador, del otro lado de la pantalla.


Enrique de Santiago
artedeenrique@yahoo.es
Y que reposo en tan grave contienda tendrá el cuerpo de la máquina redonda
Francois Rabelais (Gargantúa Y Pantagruel)
El arte a lo largo de su historia (que es la misma historia del ser humano) ha intentado expresar el devenir de la humanidad en cada siglo y tiempo y así ser espejo de cada época. Desde el tiempo del paleolítico, el ser humano ha usado el arte para expresar sus sensaciones o sus pensamientos, ya sea desde el punto de vista cotidiano, mágico o religioso, etc.
Nuestro tiempo no ha estado ajeno de este devenir y hoy como nunca, el arte ha experimentado una sucesiva transformación en el uso de diferentes medios para expresar, decir y comunicar una idea o sentimiento. En este aspecto, Manuel Marchant, artista visual ha incorporado estos nuevos medios a su trabajo, primero como arquitecto al hacer suyas estas nuevas herramientas tecnológicas y digitales, usos que también ha sabido llevar a su quehacer artístico, donde se re-plantea la vida que observa y conoce.
El vacío

MINARELLI: LA COMBINACIÓN GANADORA
DE VACÍO/LLENO EN LA EXPERIMENTACIÓN POÉTICA
(Parte 2, concluye)
La Poesía es el decir de la desocultación del ser.
Si todo arte es en esencia Poesía,
a ella debe reducirse la
arquitectura, la escultura, la música.
Martín Heidegger1
Desde México: César Horacio Espinosa Vera
Octavio Paz nos dice que la necesidad de reflexionar e inclinarse sobre la creación poética, para arrancarle su secreto, sólo puede explicarse como una consecuencia de la edad moderna. “Mejor dicho, en esa actitud consiste la modernidad”.2 Y es bien sabido: la autorreflexión y el análisis radical de la propia poética acompañó al arte del siglo XX, aunque ciertos pastiches posmodernistas de final del siglo parecieron escapar a tal sino, si bien la mayoría sólo quedaron en caricatura.

En ese sentido nos llama la atención nuestro invitado del número anterior de Escáner Cultural, Enzo Minarelli, a través de su estudio “La combinación ganadora de vacío/lleno en la experimentación poética de Mallarmé al futurismo, del Lettrisme a la poesía sonora hasta la Polipoesía”, que publicamos ahora íntegro en esta sección. Mencionamos ya sobre el trabajo que ha practicado Minarelli en la poesía lineal y las acciones que compartió con los participantes de la Poesía Visiva italiana en los años de 1970, entre ellos Adriano Spatola, quien fue su primer editor.
A finales de los años 80, Minarelli lanzó el Manifiesto de la Polipoesía, con el cual inició ese movimiento que ha tenido bastante repercusión en diversos países de Europa y hasta en Latinoamérica. En la entrevista anterior nos habló detalladamente sobre este movimiento, pero ahora veremos desfilar a una serie de los personajes que gestaron los movimientos de las vanguardias de principios del siglo XX y otros movimientos de mediados del siglo, como el Letrismo o el espacialismo.
Isidore Isou, Lettrismo
Antes de darle de nuevo la palabra a Minarelli, creo conveniente anotar algunas referencias sobre la verdad, el significado y el sentido en la poesía. Heidegger intenta exponer el carácter "poético" del lenguaje vinculado de modo indisociable a la "verdad" como alétheia: (des-ocultación); en El origen de la obra de arte, establece: “La esencia del arte es la Poesía. Pero la esencia de la Poesía es la instauración de la verdad… Instaurar como ofrendar, instaurar como fundar e instaurar como comenzar. Pero la instauración es real sólo en la contemplación… La proyección Poética de la verdad en la obra jamás se realiza en lo vacío e indeterminado.”3
A su vez, Gilles Deleuze inquiere: “¿Qué es una esencia, tal como se manifiesta en la obra de arte? Es una diferencia, la Diferencia última y absoluta. Ella es la que constituye al ser, la que nos permite concebir al ser (…) La obra de arte es un mundo de signos, pero estos signos son inmateriales y no poseen ninguna opacidad, al menos para el ojo o el oído del artista (…) el sentido de estos signos es una esencia, esencia afirmada en todo su poder.
David Lynch
De la metáfora delirante a la fragmentación a la letra
Luego de ofrecerles el recorrido prometido, 12 artículos sobre la obra, fundamentalmente filmográfica, de David Lynch, intentaré hacer una síntesis de las cuestiones fundamentales planteadas y no todas resueltas, entre la imagen delirante y la imagen a la letra: la fragmentación.

De la metáfora delirante: los primeros cortometrajes, Cabeza Borradora
Ante una radical caída del sentido…el sentido que cubre la falla de la imagen, surge la a fragmentación. La imagen…el objeto en tanto escopico…la mirada del Otro, desde otro que mira, se fragmenta…no hay argumento previo, historia previa, no hay un encadenamiento significante de las imágenes, son meramente fragmentos, fragmentos de un todo que no se puede reconstruir, excepto que el espectador le otorgue sentido, le de interpretación, ante el fallo significante, esta viene del registro imaginario, ejemplo de ello son el comic, el grafitis, el pachwerk.
A la letra. El objeto da una unidad a la imagen, que en sí misma es fragmentada, ahora un brazo, ahora una pierna, una cabeza, las caderas, una espalda, incluso unos ojos, una nariz, etc.es el objeto que permite decir e incluso ver ‘un cuerpo’, el cuerpo en tanto imagen es unificado por el objeto, mejor dicho ‘por la falta de objeto’, el objeto en tanto falta permite esta unidad, falta en el cuerpo, la mirada, la voz…están fuera del cuerpo, extraídas del cuerpo. Sino es así el cuerpo sería un objeto, un cuerpo de sufrimiento, un cuerpo de malestar, un cuerpo patológico, enfermo, dado al goce del Otro.
La letra soporta por ser la materialidad del significante, y por ser la materialidad de la imagen, la cara real de lo simbólico, la cara real de lo imaginario, o también lo real que no se puede simbolizar, lo real que no se puede imaginarizar, aquí está la acción a la letra, en sí misma, no remite a otro ni se encadena con otra.
Ante esta caída por un lado de la cadena de la argumentación, por otro del encadenamiento de la imagen, ante la caída del sentido, Lynch va a recurrir a la fragmentación, que no unifica, que no hace serie, a una realidad que se puede llamar virtual. Ya no se trata de una realidad de la escena (fantasmática), ni una realidad detrás de la escena, de una sucesión de las acciones hasta su desencadenamiento final, sino una tercera vía, donde nos muestra lo imposible de la unificación del objeto, nos lo muestra siempre en construcción, nos muestra el fallo entre lo real y lo imaginario, el fallo simbólico que permite hacernos ver, no siempre, lo falso de esta construcción, lo falso de la escena. ‘La falla’ estructural de la imagen, así como la 3D nos quiere mostrar una imagen perfecta, sin falla, Lynch se coloca en el lado contrario, en lo imposible de esta propuesta, no se trata de un espectáculo sino de ‘espectar’ de estar a la espera de lo que no se va a producir.

EL FUEGO QUE MUERE PARA NACER
Yúfereva Marina
Dicen que bajo diferentes naciones y durante muchos años se formaba un baile muy popular para hoy día no solamente en el país de su origen sino miles de kilómetros lejos de él. Dicen que es un baile extremadamente contagioso y si pega una vez, pues para toda la vida. Dicen que la gente lo adora inmensamente… Y hasta en el sur de Rusia, en la ciudad pequeña de Azov los niños y los jóvenes se entretienen muchísimo atendiendo las clases del mismísimo flamenco dadas por el inspirador local Stanislav Ryl´shchikov.
¿Qué interés puede provocar alguna clase ordinaria de flamenco? Para esto se necesita profundizar la prehistoria de flamenco en la ciudad de Azov en la cual la población no alcanza ni siquiera 100 mil personas.
Stanislav es un bailarín quien se ha dedicado a muchos tipos de baile como el profesional de verdad, tales como el reggaetón, por ejemplo. Al graduarse él empezó su carrera en su ciudad natal, es decir, en Azov. Pero su entrevista con la Señora Flamenco no era fructífera como le parecía a Stanislav en el inicio. Porque tenía ilusiones, pensaba que era demasiado ligero para esta danza apasionada, que no tenía el peso suficiente para esto, que no le salía nada bien expresar este fuego fuerte acumulado por muchas naciones.

Video "Güeros haciendo cumbia: entrevista a Afrodita (México, 2012)"
por Carolina Benavente Morales
Este video es el registro editado y documentado de una entrevista que sostuve con la banda mexicana electrocumbiera Afrodita, integrada por Karin Burnett e Imanuel Miralda. La cumbia es quizás el género musical más difundido y arraigado en toda América Latina –con excepción de Cuba y Brasil-, pero hasta hace poco la elite se limitaba a escucharla en especiales ocasiones de desbande festivo, como las bodas o los años nuevos. Su escucha, de esta manera, permanecía relegada al segmento popular que le dio diversidad de estilos mediante circuitos de producción musical más bien autónomos respecto de la gran industria con eje en Miami; circuitos autónomos muchas veces vinculados a flujos migratorios regionales. Esto comienza a cambiar hacia fines de los años 1990, creciendo el gusto cumbiero en un circuito alternativo y clasemediero bastante eurocéntrico y, hasta ahora, adepto principalmente al rock, dentro de un fenómeno que se da en y entre diferentes países del continente, como Argentina, Chile, México y Perú.
Por medio de Afrodita, Karin e Ima participan activamente de este proceso, reconociéndose como güeros (rucios) que hacen cumbia. La entrevista está salpicada de material visual y audiovisual relativo a la banda y a través de ella podemos conocer un poco más acerca de su formación, sus relaciones con otras propuestas dentro de la escena cumbiera mexicana y latinoamericana, su particular orientación hacia la visualidad, la performance y la fantasía y su preocupación por cuestiones de diversidad e integración social y racial. En un contexto histórico marcado por la persecución y el derrumbe de las ideologías críticas de la modernidad, así como por el desarrollo de una conciencia ampliada de la globalización, la cumbia asoma como un nuevo referente epocal mediante el cual se reelabora y reemprende un devenir popular de las elites latinoamericanas; un devenir donde ahora confluyen amor, humor, color y sabor.

EL CAMINO DE MILAREPA
Por Alvaro Oliva
alvaro_oliva@hotmail.com
No cabe duda que nos encontramos en una época violenta donde se justifica el uso de la fuerza, bajo cualquier causa o consigna.
Tal cual aseveró Stephen King;

UN SEGUNDO PARA DUDAR
María Inés del Águila
Las sucesivas notas que comenzaré a escribir de ahora en más, tienen como finalidad generar algunas dudas. Al menos las suficientes para destruir algunas certezas de nuestro tiempo… al menos del tiempo que lleva la ciencia moderna, el capitalismo, la teoría de la evolución y el progreso, la noción de individuo y la de pecado. El tiempo que lleva también el sesgo femenino de casi todas las tentaciones cristianas. Permitámonos asimismo dudar de las certezas construidas desde la cosmovisión dualista hegemónica de occidente: naturaleza o cultura; objetivo o subjetivo; hombre o mujer; bueno o malo; paz o guerra; desarrollo o subdesarrollo; ciencias duras o ciencias blandas; ciencia o creencia; religión o mito; negro o blanco y así sucesivamente. Preguntémonos ahora, en qué situación de poder nos hallamos si nos ponemos de uno u otro lado de cada uno de estos pares de oposiciones. Allí vemos que estos dualismos nada tienen de natural, porque todos, todas y “tod@s” sabemos de la existencia de “instancias intermedias”. Todo lo cual nos demuestra que no dejan de ser, las oposiciones, más que construcciones históricas, epocales y profundamente sociales. Por lo cual, además, no dejan de ser más que construcciones desde un punto de vista. Punto de vista que se vuelve hegemónico. Hegemonía que implica un poder consensuado. Hegemonía peligrosa si se torna intolerante a lo diferente. Dualidades que son definitivamente políticas, encubiertas bajo el nombre de “científicas”, producto del pensamiento “racional y lógico”.
Pensemos finalmente cuánta destrucción ha implicado en la historia de la humanidad, una simple construcción ideológica: esto “o” lo otro. Jamás un “y”, un “en”… un “con”, una simple coma… Cuántas vidas, de todo tipo, han sufrido debido a lo dificultoso que nos es aprehender y asumir la diversidad.
Hoy me ha surgido la necesidad de problematizar algo que en los últimos tiempos se viene agitando. No solamente desde los medios de comunicación masivos (la televisión principalmente), sino desde variados grupos y movimientos sociales de todo el mundo. Un tema que hasta hace algunas décadas atrás hubiese parecido irrisorio ponerlo en debate, pero que hoy en día se ha vuelto un tema de “mayor seriedad”, al menos así lo presentan algunos medios.

Retratos: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile
CAPÍTULO III
Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es
La narrativa pictórica de Carlos Altamirano
Resulta relevante determinar que lo anteriormente descrito, corresponde al contexto en el que se enmarca el objeto de estudio que analizaremos, en este caso, nos referimos a la obra “Retratos” del artista plástico chileno Carlos Altamirano, exhibida entre noviembre y diciembre de 1996 en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Credito: Ponch Hawkes. Fuente: DanceMassive.com.au
Cuerpos en transición , More or Less Concrete, Melbourne, Australia
Por Jessica Parra Nowajewski
Al pasar del tiempo dentro de esta sala me siento más relajada y consciente de quienes somos. Somos clientes, somos espectadores, pero también somos personas.
Primero: cuando vas a una obra lo que esperas es gente interactuando contigo, no estas esperando a una medusa danzando para ti, no; lo que esperas es deleitarte con un bailarín, con cuerpos estrechando sus extremidades y desplazándose por el escenario, expeliendo una temática.
Segundo: te das cuenta que frente a ti hay ‘una cosa’ interactuando contigo, y te sientes incómodo, comienzas a sentir alguna especie de dolor o desorientación espacial, bueno… quizá lo que necesitas es tranquilizarte y olvidar que algo está desplazándose desde el horizonte, aproximándose lentamente, tan lentamente que después de cincuenta minutos ese algo ha alcanzado una posición a tu lado, pero eso ya no te inquieta, ya no sientes miedo.
Tercero: si alguien está durmiendo al lado tuyo y reaccionando cada vez que los bailarines están haciendo algo ruidoso, bueno… has obtenido dos presentaciones por el precio de una!
Las piezas experimentales pueden ser adictivas, difíciles y atractivas. En este caso, ‘More or Less Concrete’ (Más o menos concreto) de Tim Darbyshire es todo lo antes mencionado, desde la belleza de lo abstracto







