Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscríbete!

Formulario para suscribirse

*Pinche y complete los datos para recibir en su e-mail cada número nuevo de nuestra revista.

Música Contemporánea


CaféSofá presenta:

PARAANORMALES

Suceso de poesía, música y acción…

Con Elizabeth Dib, PedroLeón y Ricardo PiwkeWerken

invitado espacial: Eric Rodríguez

El 2011 lo iniciamos en el CaféSofá con grato ambiente, calidez, tranquilidad, zona de no fumarás y zona de fumar, pai de naranja, tés de diversos colores, zumos naturales, café de grano, en las paredes exposición de Mariano Riveros y vivos y directos “Paraanormales” musica, poesía y acción… jueves 6, a las 20:30 horas
y todos los jueves de enero en el mismo CaféSofá

Sofá: Sociedad de Fomento Artístico
Santa Isabel 0151 Providencia a pasos metro Sta. Isabel. plansofa@gmail.com
Donación Voluntaria: $ 2 mil

Personajes


 HOT CHIP: LA OFRENDA QUE NOS REGALA EL PRESENTE

   

Por Alvaro Oliva alvaro_oliva@hotmail.com 

Formada en el año 2000, esta banda nos ha entregado durante esta extraña década sonidos electrónicos curiosos que han llevado a una parte de las nuevas generaciones  a disfrutar de originales y poderosas melodías alejadas de los ritmos latinos que sepultan los oídos de la mayor parte de los adolescentes y jóvenes.

El grupo, en sus comienzos, autoeditó varios álbumes hasta que, en el 2003, firmaron con la discográfica inglesa "Moshi Moshi", compromiso que los llevó a sacar su primer disco llamado "Coming on Strong", en el año 2004.De esta forma,  comenzaron a fluir en Europa y Estados Unidos demostrando que en el presente  si existe buena y nueva música, a pesar de cargar con el peso de tres  décadas previas, cargadas de fértil y abundante creación.

Fue así, que  "Hot Chip" se fue divulgando hasta que, en el 2005, lanzaron "The Warning" cuyo single "Over and over" fue considerado como la "canción del año 2006" por la revista musical británica NME.El disco fue nominado para los premios Mercury y la publicación Mixmag los proclamó como "Álbum del Año".

Sin embargo, su reconocimiento no se detuvo ahí, ya que posteriormente, en el año 2008, salió a la venta "Made in the Dark".

Escáner Cultural nº: 
116
Little Chilean Thoughts


CON EL ROCK EN LAS VENAS:
CALLING QUIET, LA ACTUAL BANDA DE ALEJANDRO PIZARRO

Carolina Benavente Morales

Recuerdo que la calle Maruri, cercana a la Estación Mapocho y paralela a Independencia, se había llenado de grafitis xenófobos y que, un día, aparecieron otros que decían “bienvenidos a Chile hermanos peruanos” y cosas tan simpáticas y acogedoras como ésta. En esa calle inmediatamente periférica al Centro vivió Pablo Neruda cuando recién llegó a Santiago y, ochenta años después, además de jóvenes poetas y estudiantes de provincia, ella recibía a inmigrantes extranjeros y rockeros frenéticos. En Maruri quedaba la sede social de los Pzicotrópicos del Ritmo, nombre de la banda compuesta por Alejandro Pizarro y Olivia Alarcón en guitarra y voces, Ítalo Onetto alias el Talo en bajo y Ricardo Pérez, el Mono, en batería. Al llegar a uno de los carretes celebrados en la tremenda casa de adobe donde Alejandro vivía con otros amigos, comenté que encontraba geniales esa guerra de grafitis y sobre todo las respuestas pro-peruanas, pero más genial encontré cuando él me contó que esos rayados eran suyos. Me sentí orgullosa de ser su amiga en ese momento y todavía me estremezco al pensar que existe, en Chile, una ínfima posibilidad de que alguien piense y actúe de esa manera. Tanto así que no encuentro mejor forma de comenzar a escribir acerca de Calling Quiet, la nueva banda que Alejandro armó en el 2007, junto con el Mono y una nueva y especial integrante de su desquiciada tribu: Alejandra Ugarte, alias Señorita Ugarte.

Desde que lo conocí en 1999 no siempre me sentí orgullosa de ser amiga del Ale, porque él lleva el rock en las venas y el desenfreno me asusta, pero más me gusta, porque una vez tomé la decisión de imbuirme en el Ritmo del TODO y porque, al mismo tiempo, ese Ritmo ha ido adquiriendo cierta consistencia, cierta nitidez dentro de su palpitación colérica. Puedo pensar que Calling Quiet es un proyecto de madurez del Ale, quien ya no tiene 20 años y que desde entonces ha pasado por muchas cosas: estudios de artes con mención pintura en la Universidad Nacional de Rosario, innumerables proyectos pictóricos, gráficos, editoriales y, desde hace algún tiempo, la puesta en marcha de su productora audiovisual llamada Crepúsculo Films. Mientras tanto, su amigo el Mono estudiaba filosofía en la Universidad de Chile y, sin que la conocieran todavía, Señorita Ugarte seguía la carrera de artes en la Universidad Arcis.

Escáner Cultural nº: 
112
Arte y Tecnología

CONMOVEDOR CONCIERTO (Y CONFERENCIA) DE LAURIE ANDERSON EN CHILE

yto.cl

“Homeland” de Laurie Anderson, no fue exactamente lo que el grueso del público esperaba. Los cercanos al trabajo de Laurie, pienso que como me sucedió a mí, esperaban un espectáculo con una mayor implementación de elementos experimentales tecnológicos, un show con la atractiva presencia de novedades multimediales, ya que es sabido que Laurie Anderson suele estar presente en los más importantes festivales internacionales de arte y tecnología.

Pues no fue así.

Para nuestra sorpresa el espectáculo fue absolutamente minimalista, comienza con un escenario semioscuro, sólo iluminado por velas, un piano electrónico en medio, el cual fue iluminado a la entrada de Laurie. Las luces le daban un aspecto muy bello. Detrás un panel de letras de leds, el cual nos ofrecía la traducción de lo que ella cantaba, los músicos que la acompañaban estaban ocultos en la penumbra. Con una música suave, Laurie comienza relatando una historia, un cuento acerca de la creación, al principio existían solo aves, sin memoria..., místico, aturdidor, de pronto cambia la música y el tipo de relato,  comienza a hablar en primera persona alguien muy malo que pide quemar niños, iglesias, mezquitas... comienza el concierto de Laurie Anderson, más cercano a un recital de poesía, según mi percepción, que a un espectáculo de música propiamente tal.

Sin embargo, el espectáculo estuvo a la altura de la artista. Si bien fue un espectáculo en apariencia sencillo en comparación con otros trabajos de la misma Laurie Anderson, logró cautivar en todo momento a la audiencia, fue una experiencia espiritual, mística, que nos invitaba (¿obligaba?) a reflexionar sobre la guerra, la vida moderna, sobre los Estados Unidos y los norteamericanos, bienvenidos a la noche… una visión bastante triste de una realidad consumista y cada vez más enajenada.

Arte de primer nivel, tal vez no la vanguardista que esperábamos, pero obviamente, este cambio es intencional, como un llamado a detenerse, a la introversión, a pensar, a no dejarnos deslumbrar por las luces de colores, centrarnos por un momento en la realidad... detenernos a sentir.

Así, continúa en recital, una canción tras otra, todas con un espíritu de crítica fuerte al sistema actual, profundamente poético. Los instrumentos varían entre el teclado electrónico, el violín de cintas magnética, los cambios de voz de Laurie, a veces su voz, otra vez su voz distorsionada. Y los instrumentos de los músicos que la acompañan. En un momento hace música golpeando su cabeza la cual está conectada un aparato electrónico a través de unas gafas electrónicas que amplifican el sonido, da la impresión de que le duele, para terminar cerrando su mandíbula con un ruido de efecto espectacular.

Uno de los momentos más esperado fue la aparición de Lou Reed, marido de Laurie. Su intervención a mí parecer fue acertada. Un tema que me gustó en especial fue cuando nos habla de los nuevos habitantes de la gran ciudad, estos personajes de tamaño gigante, que habitan en los letreros publicitarios. Los únicos a la medida de las grandes alturas de las ciudades que habitamos, allá bastante más altas que por aquí, (pero en nuestro caso tenemos la cordillera), alturas que nos hacen sentir pequeños. Habla de estos personajes como los que viven en ropa interior. Otro tema que causó gran emotividad y a la vez dolor, fue el que trataba de los niños que son llamados una y otra vez a enlistarse para la guerra. Con frases como “y seguimos llamando a los niños a enlistarse” o “bienvenidos a la noche norteamericana”, logra hacer conciencia de los tiempo complejos en los que se encuentra el “sueño americano” transmitiéndonos la sensación de la llegada de tiempos oscuros.

A pesar de que el lugar “Espacio Riesco” no fuese el más adecuado, poco cálido, con una acústica no de las mejores, se escuchó bastante bien para oídos menos expertos, la artista logró comunicarse y conectar con su público.

Al lado de el escenario habían dos pantallas, que nos entregaban las imágenes cercanas, éstas fueron demasiado fijas, no hubo un trabajo elaborado en las tomas de cámara. Otra cosa que causó molestia, fue que las traducciones que correspondía a estas pantallas aparecieron sólo desde la mitad del recital en Adelante. Y los 30 minutos de espera…

Pero el público obvió los inconvenientes y Laurie Anderson al terminar la serie de canciones programadas fue aplaudida con mucho entusiasmo.

Pienso que el público que llegó sin prejuicio, sin esperar algo tan específico, abierto a lo que la artista quería transmitir, logró vivir una experiencia de comunicación profunda, a través del arte y la poesía.

Finalmente, después de un poco de presión, Laurie amablemente tocó un solo de violín como despedida, el cual fue muy bienvenido.

Queda claro que Laurie no es una artista popular en Chile, pero cuenta con un buen número de seguidores fieles. Gran parte del público eran artistas.

Pienso que relatar una actividad que comprende música, poesía, escenografía, y elementos propios de una performance, es intentar alcanzar un imposible, es por eso que les dejo aquí, el inicio del concierto, pues un video dice más que mil palabras.

Escáner Cultural nº: 
108

PLATAFORMA VECTOR

Jessica Parra y David Órdenes

El nuevo eje emergente del arte en Chile, en especial en Santiago, está ganando espacios y fortaleciendo alianzas para realizar grandes y muy buenos eventos. Un reciente ejemplo de esto es el gran espacio Industria Cultural.


El pasado Domingo 24, en un misterioso galpón de Balmaceda con Cueto se dieron cita grandes exponentes de la música y del audiovisualismo chileno.

Este evento llegó a nuestros oídos gracias a algún amigo músico o alguna convocatoria facebookeana; Plataforma Vector nos invitaba a un evento nuevo y no ultramasivo en el que artistas de la vanguardia electro-tecnológica chilena expondrían sus creaciones.. 

Un amplio recinto con buena acústica, computadores y registro de huellas dactilares, bolsita con obsequios... una gran bienvenida para los asistentes, quienes pudieron además gozar de una finísima y generosa merienda.  La ambientación luminosa ofrecía la suavidad necesaria para poder disfrutar del espectáculo audiovisual, del que destacaba un gran sistema de proyección de unos cinco metros de altitud por veinte de ancho, con visualizaciones sencillas pero con estilo, formando un telón de fondo que perfilaba las formas de aquellos que prefirieron seguir los bits en movimiento.  El escenario, una mesa circular, albergaba los espacios dedicados a cada uno de los músicos, con cámaras que alimentaban dos proyecciones en monitores ubicados a los costados de la pista, con encuadres muy bien escogidos. 

Escáner Cultural nº: 
108


JAZZ Y POP EN MANOS DE BASIA

Aunque la cantante polaca Basia se hizo conocida masivamente en los años 80, a través de una propuesta audiovisual  elegante y ecuánime, su carrera musical comenzó a fines de los 60.Su música salpicada de pop y jazz se transformó en una creación muy particular.

En el año 1969, comenzó su fértil carrera en el grupo de rock “Astry”. Posteriormente, participó, entre 1972 y 1974, en la banda femenina “Alibakki” donde logró desarrollarse como artista.

Su voz, en aquella época junto a su delicada disposición llamó la atención de sus contemporáneos. En el año 1977 cantó con el grupo “Perfect” con gran éxito.

Tras vivir un periodo en Chicago, en el año 1979, se desplazó al Reino Unido, en 1981.En su nuevo hogar, conoció a Mark Reilly y Danny White, hermano del guitarrista de jazz Peter White. Durante el año 1983, los tres formaron el grupo de jazz-pop “Bronze” que después cambio a Matt Bianco y grabaron el álbum “Whose Side Are You On” (1984).La creación logró un rotundo éxito obteniendo el disco de oro, en Gran Bretaña.

A pesar del éxito obtenido, Basia abandona Matt Bianco, y en el año 1987, lanza su primer álbum en solitario  “Time And Tide” que la hace conocida mundialmente. El cuidado y pausado trabajo vendió más de un millón de copias en Estados Unidos, destacando la canción “Time And Tide”.

Por Alvaro Oliva


Este bandoneonista, pianista, director y compositor argentino consagró su vida a la música en un concierto donde el mundo entero pudo apreciar el tango bajo un particular prisma.

 

DFS

Un simple paseo por la avenida de Mayo o calle Corrientes de Buenos Aires puede traernos a la memoria la calidez de las refinadas composiciones de Piazzolla. Tan sólo basta con apreciar los detalles de cualquier esquina para que "Libertango" haga eco al interior de nuestra cabeza. Existe una complicidad entre la arquitectura del viejo Buenos Aires y las creaciones de Astor, como si desde cualquier ventana o balaustrada se desprendieran sus innovadoras notas musicales que acercaron el tango con la música clásica y el jazz. Habitante de todo el mundo pero unido a su Argentina este músico derramó, aún más, el tango en todo el globo, desde una perspectiva que rompí­a con el clásico sonido tradicional. Nacido en Mar del Plata, el 11 de Marzo de 1921, pasó su infancia entre Buenos Aires y Nueva York ciudades donde logró un mayor conocimiento de las diversas tendencias musicales mundiales, por lo que su instrucción se nutrió de variados ritmos librándose de un localismo hermético. Comenzó a estudiar música apenas a los 9 años, en Estados Unidos, para después continuar en Buenos Aires y Europa. En 1935, participó como extra en la pelí­cula "El dí­a que me Quieras" con Carlos Gardel.

Más tarde, integró la orquesta de Anibal Troilo y luego, en 1952, gana una beca del gobierno francés para estudiar con Nadia Boulanger. Tras esta valiosa preparación Astor vuelve, en 1955, y forma el "Octeto Buenos Aires".

 

 

LEO QUINTEROS: "NO TENGO LA EXPOSICÓN QUE MEREZCO"

Por Andrés Fuentealba Canario.

fuentealbacanario@gmail.com

Apareció en la escena local a finales del año 2004 y desde un principio no pasó desapercibido para nadie. Claro, el tipo se declaraba solista por elección propia y tener esa condición en nuestro paí­s no es pan de cada dí­a. Al contrario, es toda una particularidad. Si retrocedemos un poco en nuestra historia musical, la mayorí­a de los hitos o pasajes destacados, hablan en su mayorí­a de agrupaciones musicales tocando el cielo con las manos. Quizás las únicas excepciones a la regla, sean el legado de Violeta Parra y Ví­ctor Jara.

Sin embargo, Quinteros hasta el momento no ha rozado, en términos sonoros, el folclore nacional, aunque su canción - aún inédita - "La Enredadera" puede ser un buen acercamiento. Su corta pero al fin y al cabo historia, habla en un principio de samplers y de poner en el papel una caminata por la cuidad. Mientras que el más actual, nos desvela un tipo nostálgico, introspectivo y sonoramente mucho clásico. En definitiva, un roquero de esos con globalización, a veces abstracto y en otras dueño de una literalidad pura.