Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Desde Rusia

 

 

SIGUIENDO EL ESPÍRITU ANTIGUO

 

Marina Yufereva

El hormiguero de los edificios de muchos pisos y de los carros que se menean con lvelocidad fugaz, en los caminos asfaltados y en las líneas de transmisión… pero en otros tiempos la gente se movía en lcaballos, vivía en viviendas de piedra y luchaba con espadas… Antes de nuestra era cerca del río Don y de la costa del Mar de Azov (actualmente es la parte del Sur de la Federación Rusa) poblaban las amazonas agresivas, se organizaban los bazares del Oriente ricos de diversas curiosidades…

Precisamente esta época fue reconstruida por el grupo creativo “Cool-Show” en los espectáculos “Noche en el Museo”, que tuvieron lugar en el museo histórico arqueológico de la ciudad Azov en el año 2011.
En el primer espectáculo con la temática “El Bazar del Oriente” para los espectadores curiosos se presenta el baile de la muchacha bella y del joven, de esos tiempos remotos ya en el olvido. La iluminación es pálida y  hay una penumbra enigmática, no todos los espectadores ven que la muchacha está con un vestido especial y hasta  algunos empiezan a pensar que la bailadora está desnuda.


Después del baile se inicia el acto verdadero. Todo se despierta, se revive y el espectador normal ya está en aquella época. Primero aparece una muchacha y ofrece a la gente los manjares: las cucarachas y los escarabajos, pero lamentablemente nadie se atreve a probar este plato exótico (claro que este matiz humorístico hace a la gente estremecerse un poco).

 

 

Luego se oyen los gritos de los comerciantes, alguien vende pieles. Alguien ofrece  sapo contra los dolores del corazón: “¿Comprará el sapo contra los dolores del corazón?”. Una guapa trae verdadero alajú y té hibisco. Aquí mismo se oyen los llamamientos de la adivinadora la cual puede predecirles el futuro.

 

 

Pero no sólo el té dulce y los dulces del Oriente se ofrecen en el bazar del Oriente. Hay algo que ya no existe en nuestra sociedad: la venta de la mercancía humana, es decir esclavas. Aquí está él, el vendedor de las esclavas, mira con arrogancia, él es el dueño de los destinos de las chicas inocentes, él es el señor y el rico. También ha llegado aquí para ganar su moneda de oro, a pesar de las lágrimas de sus victimas desgraciadas. Y entre las muchachas hay  rusas, las cuales tal vez sean raptadas. De repente ellas se destacan con sus vestidos folklóricos sencillos – la camisa larga o el traje con el bordado en los bordes.

 

 

Se ven la abundancia de las telas y las tejedoras las cuales trabajan escrupulosamente sobre sus lienzos. Y todo este alboroto de colores y de conversaciones, en las cuales están involucrados los espectadores, crea  una sensación irrepetible.

 

 

Y se termina este acto así: el dueño de las esclavas hace su regalo al sultán, es decir le regala una esclava.

 

 

El segundo espectáculo dedicado a las amazonas y a las leyendas antiguas no es menos cautivante. Ya en la entrada del museo dos mujeres guerreras armadas con lanzas y escudos acogen a los visitantes.

 



¿Por qué fue elegido precisamente este tema? Hay una fundamentación histórica para esto.
Heródoto, el historiador griego, cuenta que en algunos de los combates, más cercanos a nosotros (aproximadamente en el siglo VII antes de nuestra era) los griegos vencieron a las amazonas y las capturaron (todo esto ocurrió en un lugar cerca del río Termodont y del Mar Negro). Las colocaron en sus barcos y las llevaban a Grecia con el triunfo. Durante el viaje empezó una tempestad, los griegos empezaron a plegar las velas, las amazonas  aprovecharon, se libraron, mataron a todos los griegos, los tiraron al agua. Pero no sabían dirigir los barcos. Por eso esperaban lo que tuviera que suceder. Las olas las trajeron a través de todo el Mar Negro al Mar de Azov. Ellas llegaron a la costa cerca del río Don, donde estaban las fincas de los escitas. Las amazonas poblaron la costa e iniciaron a atacar los campamentos de los escitas, a llevar sus caballos, a robar sus bienes. Para los escitas era inesperado. “¿Qué es esto? Somos tan poderosos, tenemos todo, y ¡aquí de repente eso!”
Como cuenta Heródoto, se pusieron a atacar a las amazonas.

 

 

Después de una batalla, al matar a algunas amazonas, los escitas quitaron la ropa de ellas (trofeo) y vieron que eran las mujeres, sobre todo bellas mujeres. Lo informaron a sus jefes. Y los jefes dijeron: “Necesitamos tales mujeres guerreras, no vamos a combatir contra ellas”. Eligieron a los guerreros más jóvenes y simpáticos y les mandaron a establecer la conexión. Las amazonas no les negaron, porque no podían vivir sin los hombres absolutamente, los necesitaban para continuar la generación. Y dentro de poco tiempo aparecieron las parejas las cuales estaban enamoradas. Entonces, los escitas avisaron a las amazonas: “Tenemos bienes, tenemos parientes”. Las amazonas les contestaron: “No, estamos acostumbradas a vivir la vida libre, no iremos con sus parientes, con sus mujeres que se ocupan sólo de la casa. Tomen sus bienes e iremos fuera de las fincas de los escitas”.

 

 

Los jefes de los escitas estaban de acuerdo, les dieron los bienes y las amazonas se fueron por el río Don, fuera de las fincas de los escitas. Como escribe Heródoto, tres días al este y quince días al norte se fue la tribu de las amazonas y de los jóvenes escitas. Les llamaron la tribu de sauromates. Las mujeres tenían un papel especial allí. Ellas eran educadas para jinetear desde la niñez. Podían usar cualquier arma. Y una muchacha tenía que matar  a tres enemigos antes de casarse.

 

 


Lo que atrae la atención es que en este laberinto de historia hay las leyendas interesantes. Por ejemplo, la leyenda sobre una de las amazonas que dio su cinturón, el cual tenía el poder, a Heracles (Hércules). O la leyenda sobre el rey Midas que recibió el don de convertir todo en oro, pero no podía ni siquiera comer una manzana, porque este don se lo impedía.

 

 


En la segunda exposición igual como en la primera está el elemento interactivo. Si en la primera exposición los comerciantes de la calle atraían la atención ofreciendo diversos manjares a los huéspedes, pues en la segunda exposición para los espectadores ofrecieron lo siguiente: la amazona y el escita debían explicar uno a otro que se gustaban con ayuda de ademanes (por que no sabían sus idiomas), y después la amazona debía decir al escita que él le esperara por la noche y que llevara a su amigo, porque ella también quería llevar a su amiga. Primero lo hicieron los protagonistas mismos, y los visitantes debían adivinar de qué se trataba, y después los visitantes tenían que repetir el experimento y compenetrarse con sus papeles.

 

 

Los vestidos vivos, la música, los bailes y ustedes ya están lejos del mundo contemporáneo. Un poco del arte de los artistas y ustedes están dispuestos a creer en esta fábula. Y lo más importante es que ustedes se sumergen en la historia. Tal vez no haya un método mejor para contar a adultos y a niños la historia, y dejar en la memoria la sensación inolvidable del viaje en el tiempo.

Todas las fotos, expuestas en el artículo, están entregadas a mí por la organización creativa “Cool-Show”.


Enlaces:
http://donrise.ru/amazonki/tabid/456/Default.aspx
http://ru.wikipedia.org/wiki/Амазонки
http://es.wikipedia.org/wiki/Amazona_(mitología)
http://es.wikipedia.org/wiki/Midas
http://es.wikipedia.org/wiki/Heracles
http://ru.wikipedia.org/wiki/Савроматы
http://es.wikipedia.org/wiki/Heródoto

 

Escáner Cultural nº: 
144

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