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REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Así en la Tierra...
 
 
 
Por: Diego Cerda
Junio de 2014
 

RESUMEN

El .kml sustancializado no es simplemente un formato que puede elegirse frente a otros formatos de representación geoespacial, sino que, por su popularización a un nivel de masa crítica, entre cientos de millones de usuarios, sumado a la expansión de la cobertura y el acceso a internet, se convierte en una llave capaz de crear y expresar territorios en la acepción más fuerte del término, cómo un formato que respalda la generación de poder constituyente local, que define un territorio local. Este texto habla de la sustancialización de ese archivo de mapa .kml, hacia una significación constitutiva del espacio geográfico por el cual las comunidades están dispuestas a confrontar grandes poderes, al costo que sea. Cuando el Estado nación habla de voluntad soberana, de manera teórica e inmaculada, nosotros hablamos de voluntad soberana desde las raíces del territorio, desde la identidad local, desde la voluntad de defensa de un espacio geográfico significativo y vital para sus habitantes, allí el mapa digital se transforma en un medio de comunicación masiva que permite llevar un mensaje microgeopolítico a las extensiones sin frontera del mundo virtual.

 


MICROGEOPOLITICS FOR LOCAL COMMUNITIES.

SOCIAL GEOSEMANTIC AND THE GOOGLE EARTH .KML FILE SUBLIMATION

 

BRIEFF

As Google Earth software have already more than 500 millions users (number from 2008), reaching the social critical mass, its .kml file extension must be consider as popular as its mother software. This paper talk about the power of .kml to create, represent and share places embracing the decades of experience of social cartography wich covers the necessities of communities in risk around the third world. The postulate is that .kml files can become the tool for a new way to adress local and territorial problems with governments and privates giving the local communities a substantial tool to express their demands in a way that opens what we could name constituent power, using the microgeopoliticics as the medium for communities to confront decisions from technocrats and corporative directories.   


 

INTRODUCCIÓN

 

           El texto a continuación intenta mostrar la relación entre el emergente poder territorial que levantan las comunidades locales frente a decisiones del estado y privados, y las potencialidades de la comunicación de sus causas sociales mediante mapas digitales. Los mapas digitales, especialmente los que son construidos mediante el software Google Earth son un medio de comunicación masiva, que permiten comunicar de manera efectiva una definición de un espacio geográfico que se identifica con un espacio vital para las comunidades locales.

Cuando se crea un documento de mapa digital, un .kml (formato de archivo de Google Earth) se incluye una descripción del espacio geográfico que incumbe a alguien, a una persona, a una comunidad, a un interés, esa manera de describirlo puede ser sustancializada, es decir convertirse en una especie de definición oficial de un territorio, ello en tanto dicha definición surge desde la comunidad local y expresa una forma de vida, una historia (muchas veces ancestral), unos valores arraigados y un apego a la tierra, que no pueden ser borrados simplemente con la firma de un tecnócrata, un político o un director de corporación.

Este texto habla de la sustancialización de ese archivo de mapa, de ese .kml, hacia una significación constitutiva del espacio geográfico por el cual las comunidades están dispuestas a confrontar grandes poderes, al costo que sea. Cuando el Estado nación habla de voluntad soberana, de manera teórica e inmaculada, nosotros hablamos de voluntad soberana desde las raíces del territorio, desde la identidad local, desde la voluntad de defensa de un espacio geográfico significativo y vital para sus habitantes.

Por ello este texto postula que esta lógica, en la cual un mapa digital puede servir de medio de comunicación masiva de una causa de defensa del territorio local, debe entenderse también como la expresión de una 'microgeopolítica', la cual tiene el poder de imponer sus términos, su defnición, a la otra lógica denominada Geoestrategia, lógica del gran capital, que de hecho había desahuciado a la propia geopolítica de los estados nación en el mundo globalizado. La Geoestrategia es el depliegue de los intereses del capital, es la idea de que los espacios geográficos pueden ser definidos por los recursos económicos que poseen, los recursos que pueden pasar por ese espacio geográfico (rutas comerciales, extractivas), los propietarios de esos recursos (otras corporaciones).

La Geoestrategia es la matriz lógica del mundo corporativo global, y esa lógica ha sido puesta severamente en cuestión por las comunidades locales en lo que entendemos aquí como lógica microgeopolítica. En resumen y de la manera más simple lo podemos decir así: las Geoestrategia se comió a la geopolítica del Estado nación, pero la microgeopolítica nace sin pretensiones nacionales, sino locales, y desde su sencillo lugar ha demostrado que puede torcer ‘grandes decisiones’.

Los mapas digitales creados mediante el formato .kml deben entrenderse como medios de comunicación masivos, y con la efectividad propia de los movimientos de defensa de los territorios locales, atraer muchas voluntades más allá de sus espacios, atraer la voluntad de expertos y técnicos, atraer a gente común y corriente que considera que la forma correcta de entender el territorio local es la que resulta de la unión entre unas comunidades decididas y el apoyo de voluntarios que pueden responder a la experticia de arriba, es decir las decisiones tecnocráticas y del gran capital, con la experticia de abajo, es decir el saber técnico-experto acoplado al sentido del territorio según la visión de la gente que lo habita y el respeto al equilibrio socio ambiental. El mapa digital como medio de comunicación tiene la capacidad de obtener apoyo en el mundo virtual mediante la difusión en redes sociales, un apoyo que se traduce en votos mucho más allá de las fronteras locales, nacionales, regionales, entregándole de este modo una validación propiamente democrática, mediante el sencillo acto de votar en plataformas virtuales.

  

Como trataré de hacer patente, la dinámica microgeopolítica que se genera desde los mapas digitales en formato .kml (se explicará porqué este formato de archivo), y la definición de los espacios geográficos significativos como territorios desde los habitantes, presenta de una manera directa y simple un poder constituyente, el mismo poder constituyente que algunos teóricos políticos han visto surgir en la escena política mundial, pero en este caso es un poder constituyente establecido en el territorio local por comunidades que asumen la responsabilidad política de proteger  sus modos de vida y el equilibrio socio ambiental.

 

 

KML SUBLIMADO

       

      Todo aquel que se ha familiarizado con el software Google Earth - de hecho más de 500 millones de personas alrededor del planeta ya en 2008-, conoce que el formato de archivo para crear y guardar sus lugares digitamente tiene la extensión .kml, y que su versión comprimida ('zippeada') es el .kmz; del mismo modo como el software Microsoft Word nos ha familiarizado con el tipo de archivo de texto .doc o la firma Adobe nos ha dado el .pdf; el .kml en adelante se ha convertido en el recurso más a mano que tiene el usuario común y corriente para crear y compartir lugares en soporte digital. Cuando pensamos en un documento de texto lo asociamos con un .pdf o un .doc; es decir, en nuestro mapa mental se ha creado una identificación entre estos tipos de archivos y la idea de un documento de texto; lo mismo debiera ocurrir con el .kml y los documentos que describen o representan lugares.

Está disponibilidad abierta del formato .kml sin embargo no se ha popularizado cómo podría esperarse, de hecho la idea de 'compartir lugares' no está aún desarrollada de manera genérica, actualmente de hecho es más común que esta idea de compartir lugares se asocie al sitio de red social Foursquare -con 40 millones de usuarios registrados, no por ello activos-, el cual ha orientado su expresión hacia una idea comercial de valorar servicios geolocalizados. 

Creo que la idea de 'compartir lugares' es ciertamente mucho más amplia que la idea de valorar comercios, cafeterías, restaurantes, museos, etc.; va más allá puesto que los lugares no tienen exclusivamente una dimensión comercial, son simplemente lugares que tienen o pueden tener sentido y valor para las personas en múltiples dimensiones. Y en este sentido abierto y diverso de los lugares, el .kml resulta ser efectivamente un soporte cuya simpleza de manipulación, para crear y enviar por correo o publicar en un mapa digital, nos debería abrir el horizonte de una idea ampliada de lo que puede popularizarse como la actividad de 'compartir lugares'. Este es el potencial del .kml, aún inexplotado, a pesar de que su disponibilidad gratuita y sencillez de uso podría abrir los ojos de la gente común y de sus líderes, para ayudar a crear una conciencia geográfica social, cartográfica social activa de cada comunidad local y de su espectro de apoyo social, dentro de la lógica Web 2.0 y de redes sociales.

En 2008 esa fue la apuesta que subyacía a la propuesta teórica "Tierra, Sentido y Territorio: La Ecuación Geosemántica": lugar + significado = territorio, la posibilidad de compartir lugares masivamente, de hacer que estos lugares compartidos fuesen a su vez valorados mediante el voto de otras personas y de esta manera generar dinámicas de validación de los significados que se correspondían con cada lugar publicado por los distintos usuarios. Lo que daba lugar a una serie de paradojas teóricas que escalaban una sobre la otra, en las cuales la anotación de lugares de manera virtual generaba consecuencias de realidad que alcanzaban lo político, lo jurisdiccional hasta llegar a lo geopolítico. Todo esto sustentado en la manipulación de archivos .kml. Con ello se planteaba una sublimación y sustancialización del formato .kml, es decir, que el público mundial se familiarizara a tal grado con el .kml que, al igual que como ocurre con el .pdf o el .doc respecto de los contenidos de texto, cuando pensamos en lugares representados digitalmente, pensamos en contenidos cuyo formato de creación y distribución fuese este tipo de archivo. 

Hablamos de una familiarización sustancial, una identificación entre lugares en mapas digitales, y el formato contenedor .kml, pensamos que cualquier expresión de conciencia del lugar, especialmente donde existen conflictos, implica de este modo su automática asociación o más bien identificación en el mapa mental de millones de personas entre lugares reales, su representación digital y el tipo de archivo geográfico social por excelencia: el .kml.

  

La experiencia de décadas que la cartografía social ha acumulado, nos ha demostrado el poder liberador y el potencial transformador del uso de los mapas para apoyar a comunidades vulnerables. La propuesta disciplinaria de la geosemántica social toma esa experiencia y le suma el potencial creativo que la imaginación cartográfica puede desencadenar usando el medio digital con el .kml sublimado como recurso de comunicación social masiva para la defensa y protección del territorio local.

 

 

MICROGEOPOLÍTICA PARA LA COMUNIDAD LOCAL


 

      En el contexto de la pérdida de legitimidad y credibilidad de la clase política y de la clase tecnocrática pública y privada, los mapas son un meollo significativo para plantear y comunicar el gran problema de la democracia actual, ¿Son las repúblicas efectivamente soberanas? y ¿Esa soberanía recae en su población realmente, como reza la teoría oficial del Estado moderno? 

El .kml es una herramienta que puede permitir abrir la dimensión cartográfica para ayudar a responder las grandes preguntas de la política desde lo local. El Estado depende de una soberanía que parece ser una mala broma frente a la constatación del dominio efectivo de grandes poderes económicos y administrativos que han soslayado sistemáticamente a la opinión ciudadana.

Los mapas oficiales se deslizan hacia un espacio del absurdo kafkiano de una soberanía sin significado en la realidad, precisamente allí donde la cartografía social de la mano con la Web 2.0 y las redes sociales abren un espacio simbólico/virtual de soberanía desde abajo, dónde el territorio puede dibujarse y con ello construirse desde lo suave hacia lo duro, desde abajo, es decir, la percepción y vivencia local del lugar, hacia arriba, es decir, lo establecido. De una posición estratégica que tiene la capacidad de condensar las fuerzas de las comunidades en torno de sus reivindicaciones locales plenamente coherentes con la lógica de la sustentabilidad socio ambiental, que se hacen eco mucho más allá de dichas localidades. En suma si sumamos la cartografía por medio del .kml y la expresión social, el resultado más probable es la generación de poder constituyente desde los territorios locales en una dinámica microgeopolítica de los territorios locales puesto que el .kml no sólo indica un punto o un área geográfica, sino que ofrece la capacidad de anotar, describir y definir dicho espacio geográfico, y esa definición, validada por el voto puede tornarse constitutiva, sustancial, por ello hablamos de un .kml sublimado con un potencial constituyente.

Una soberanía sustentable basada en la viviencia cotidiana del lugar, construida por sus habitantes y apoyada técnicamente por expertos voluntarios, está rompiendo radicalmente el continuo de sordera del estado y los grandes capitales, de hecho ha abierto definitivamente una brecha por la cual penetra la voz de las localidades en los grandes salones de decisión del planeta. Y el .kml puede ser una pieza maestra de una nueva lógica microgeopolítica que hace saltar las lógicas geoestratégicas globales.

El .kml sustancializado no es simplemente un formato que puede elegirse frente a otros formatos de representación geoespacial, sino que, por su popularización a un nivel de masa crítica, entre cientos de millones de usuarios, sumado a la expansión de la cobertura y el acceso a internet, se convierte en una llave capaz de crear y expresar territorios en la acepción más fuerte del término, cómo un formato que respalda la generación de poder constituyente local.

El desafío para la democracia y el poder territorial es capitalizar la masa crítica del .kml y promover la apropiación de este medio cartográfico de comunicación social expandiendo las plataformas capaces de leer y publicar este archivo y ponerlos a disposición de manera visual sobre mapas digitales facilitando la difusión en redes sociales para su debate transparente y público. El .kml puede crearse, enviarse y publicarse, pero también debe ser incorporado a la lógica de los medios de comunicación masiva, como un medio en sí. Sólo de este modo podrá desplegarse el potencial práctico de su popularización para ser usado como un medio de representar la visión socio ambiental que todos los actores tienen de los espacios geográficos sujetos a polémica, conflicto o amenaza, poniendo sobre la mesa las distintas definiciones de esos territorios.

 

CONCLUSIÓN

 

       La cartografía social ha sido trabajada en tanto herramienta metodológica durante decenios, actualmente si se la considera dentro de la epistemología surgida de la teoría geosemántica social asume un estatus distinto; tomando la idea de sublimación del .kml, la cartografía social se eleva desde el nivel de una metodología al nivel de un medio de comunicación para la gente que ha desarrollado una consciencia socio ambiental, tanto a nivel local como global, ello como parte de un espíritu de la época, mucho más preocupado del devenir de los espacios geográficos amenazados o bajo degradación por parte del capital.

El territorio definido como el resultado de la sumatoria de una tierra más un sentido (tierra + sentido = territorio) plantea que el espacio geográfico y su definición cartográfica dentro de un archivo .kml puede obtener un estatus sustancial si encuentra un público que lo apoya y valida. De este modo la cartografía social escala desde una metodología a un medio de consagración de los territorios sujetos a contenciosos socio ambientales entre comunidades locales, sus partidarios y voluntarios, respecto del aparato tecnocrático del estado nación, respecto de las decisiones políticas polémicas y respecto del capital y sus planes, proyectos y operaciones in situ. 

Hoy los estados nación y las corporaciones hablan de su compromiso con la responsabilidad socio ambiental y el respeto por las comunidades locales. Y este compromiso se traduce en procedimientos burocráticos, y fórmulas de medición de impactos socio ambientales, las que constituyen de hecho un avance, pero también pueden ser cooptadas por el poder del dinero y la influencia vertical. Ante estas formas normadas, la cartografía social dentro de la mecánica propuesta por la geosemántica social presenta la ventaja de ser comunicación directa horizontal entre los involucrados, ampliado a todo actor y persona interesada en que los resultados de los contenciosos territoriales tenga una determinada vía de solución.

Si el respeto por la sustentabilidad y la visión comunitaria se convierte en guía de los proyectos de intervención sobre espacios geográficos significativos, entonces la lógica microgeopolítica aquí descrita, la sublimación del .kml y la actividad de cartografía social en el contexto de la Web 2.0 y de las redes sociales digitales también puede aplicarse a la operatoria de diálogo socio ambiental entre las grandes empresas y las comunidades. Es decir, el ámbito microgeopolítico es una forma o nivel de lenguaje del territorio, en el cual pueden converger todos los actores involucrados e interesados en dicho espacio geográfico; por tanto el .kml y la forma en que los lugares adquieren sentido mediante la cartografía social, se convierte en el medio de comunicación de los distintos puntos de vista sobre el territorio, para que sobre estas definiciones más o menos conflictivas entre cada punto de vista puedan debatirse y ponerse a disposición de los actores e interesados en tomar parte del debate con el fin de llegar a un consenso, en el cual las distintas actividades industriales y extractivas y sus proyectos o planes sean transparentados ante la opinión pública.

La sublimación del .kml y su capacidad para convertir las visiones de los territorios, no sólo de las comunidades sino también del capital, en posiciones que pueden contrastarse y sobre las cuales puede obtenerse una mejor y más fluida capacidad de diálogo entre interesados, se presenta en general como una herramienta de arbitraje local de proyectos orientada a obtener resultados fluidos, que por medio de la web 2.0 y las redes sociales permite poner a disposición de los públicos ampliados, los planteamientos de las partes en conflicto dando pie a una nueva forma de dar sentido a los lugares y las proyecciones sobre el espacio geográfico dónde una comunidad tiene su asiento.

La geosemántica social se plantea perfilar el sentido de los lugares levantando todas las visiones involucradas en dichos lugares, poniendo a disposición del público las definiciones que cada actor hace de determinado espacio geográfico. Estas definiciones son tomadas desde un enfoque constitutivo del lugar, del territorio, y mediante un recurso masivo, visual y simple como es el formato .kml, ponerse en discusión, someterse al escrutinio de las redes sociales y con ello generar convergencia hacia soluciones que sean respetuosas de los distintos puntos de vistas, desde los más sencillos y humildes hasta los más complejos y expertos.

 

BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS

 

- Schmitt, Carl.

Teoría del Partisano.

- Cerda, Diego.

Tierra, Sentido y Territorio: La Ecuación Geosemántica.

Más Allá del Sentido de Lugar.

- Territorio, artículo en Wikipedia.

es.wikipedia.org/wiki/Territorio

- KML artículo en Wikipedia

http://es.wikipedia.org/wiki/KML 

 

 

 

Escáner Cultural nº: 
170
Estimado Doctor Diego Cerda Seguel, junto con saludarle le comunico mi humilde opinión respecto al artículo en cuestión. El llevar estas nuevas tecnologías al servicio de una comunidad las vuelve activas, actores y conscientes de su rol histórico y social, lo que es pertinente para contrarrestar lo que la actividad de la geopolítica hace desde el inicio de las civilizaciones del mundo antiguo, desde las primeras cartografías del mundo conocido (me imagino sin ser un experto en el tema). Es llevar la actualización tecnológica al campo de la actividad política y social lo que me merece el máximo apoyo a esta iniciativa intelectual y activa en el acontecer sociopolítico global desde el territorio de las comunidades afectadas por el gran capital, es nuestra obligación moral, política y filosófica entender los procesos de control y explotación de los recursos naturales por ejemplo, capaz de exterminar o desterrar a las comunidades ancestrales del planeta. Sera labor nuestra apropiarnos de estos medios tecnológicos tal como nos apropiamos de las redes sociales etc. Solo quería felicitar al autor de este ensayo por abrirnos a una experiencia mas del existir en este mundo que se va.

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