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REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

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Desde Rusia

 

NUEVA VISTA: SILVER DE SAN PETERSBURGO

Marina Yufereva

Unos lo tienen como la erupción del volcán, eso les sucede de impulsos fuertes y quemadores y después se calma para un rato, otros lo tienen como el agua de manantial, siempre se aparece un chorro irresistible. Pero lo más importante es la fruta de este misterio llamado arte. Tal vez el artista Silver de San Petersburgo, Yevguéniy Andréyevich Kústov, lo ha experimentado todo y sigue siendo fiel al arte, aunque ya él mismo sabe cómo domar la furia o despertar el ansia…

Este año 2012 el pintor Silver  dice que ha empezado a tender al expresionismo, le atraen las obras de los pintores alemanes como Franz von Stuck, Egon Schiele, Caspar David Friedrich. Y esto se nota en los cuadros de Silver, porque el primer pintor Franz von Stuck tuvo el misticismo muy destacado y el deseo de descubrir lo recóndito del cuerpo humano, mientras tanto el segundo pintor Egon Schiele prefería demostrar la pasión y el juego solamente del cuerpo sin ningún misticismo y el tercer pintor Caspar David Friedrich convertía todo en lo plácido llenando las obras con el azul del mar.  Yevguéniy ha heredado algo de estos tres artistas, aunque transformando a nuestra época.

La obra “Perdidos en el mar” donde no se ve ni un protagonista pero se supone su presencia es semejante a una búsqueda de sí mismo, cuando uno no tiene nada estable y todo parece ser una onda traviesa la cual por su propio capricho y voluntad puede elevar o hundir sin ninguna piedad. Los toques anchos, caóticos, los brillos blancos repiten el espíritu de la tempestad. Quizá sea una revolución contra los ritos y tradiciones, declaración de nuevas ideas y tendencias… pero miren a los colores. Son los colores azul claro, azul oscuro y blanco, pues, no se trata de la revolución sino  de la confusión, la desesperación, la fe ciega en el milagro mixta con el miedo que este milagro nunca ocurra, la incertidumbre en mañana. Y también se siente la impotencia y la incapacidad de salvarse de cualquier manera y alguna seguridad que algo va a pasar no obstante si uno quiera o no. Es un ejemplo clásico de expresionismo porque aquí lo más importante es el sentimiento y la emoción.

Otro lienzo continúa el tema de superioridad de las fuerzas de naturaleza. Se llama “La naturaleza examina la religión”. La naturaleza se expresa en el hombre desnudo el cual está mirando a la iglesia cristiana muy atentamente con cierta curiosidad como si estuviera preguntando para qué serviría tal edificio para la humanidad. Silver refiere a la polémica muy antigua donde la religión moderna y la naturaleza se contradicen una a otra, mientras la religión la cual tuvieron los griegos y los egipcios era la continuación de la naturaleza, su propio retoño, no limitaba muchas cosas las cuales existían siempre en la naturaleza sin ninguna vergüenza o remordimiento. Tal vez el artista nos sugiera las dudas en nuestras creencias tratando de ampliar nuestros criterios y mostrarnos que la naturaleza con todas sus acciones imprevistas y nuestra fe en el cielo deben estar unidas, porque si Dios creyó el mundo violento, salvaje, cruel y maravilloso, divino, bello, entonces, se necesita tener la fe y creer en la naturaleza a la vez, sin separar lo natural de lo espiritual, entender que todo esto está conectado inseparablemente.

La mirada del protagonista en el cuadro está llena de sorpresa, de perplejidad. Pero si imaginemos que en la ventana de la iglesia donde la luz está encendida hay una persona la cual está asomándose con el mismo choque y la misma incomprensión, puede surgir la sensación del encuentro de dos planetícolas de dos planetas ubicados en diferentes cabos del universo.

Presten atención a lo que las cruces en la iglesia están inclinadas de modo incorrecto y las ventanas en la casa al lado se ven muy desordenadas y graciosas. Eso amplifica la sensación humorística. Como si fuera que la naturaleza misma diría: “¿Qué? ¿Piensan que es una maestría alta lo que tienen Ustedes? Sus sistemas no son ni siquiera sistemas, sus deseos de arreglar y poner en orden lo exterior son inútiles y débiles, hasta los árboles que crecen al lado de sus casas están hechos de modo muy delicado y previsto… y demuestran un sistema ideal y perfecta”.

 

 

La imaginación creativa tiene las reservas inagotables y a veces la mujer pintada ya no quiere estar en los límites del cuadro, sino tiende a dejar la zona limitada y encontrar la libertad la cual obtuvo solamente con una tacita de café negro. Un torbellino de inspiración y entusiasmo y el deseo impetuoso de revolcar el mundo con solo una vuelta… La obra se llama “Café cargado” y presenta el expresionismo vivo y pleno. No importa ni de dónde viene esta mujer ni adónde corre así rápido, lo más esencial es su locura notada en los ojos y los movimientos.

Las obras de Silver se reconocen muy fácilmente no solamente por el estilo de los toques y temas, sino también por las caras las cuales se ven parecidas y se repiten de un cuadro a otro y llevan esta impresión peculiar.

Por ejemplo, el lienzo “Transformación” nos recuerda el libro de Franz Kafka con el mismo nombre. En el metro el hombre y la mujer se contemplan, el hombre con algún miedo y la pregunta no pronunciada y la mujer con la seguridad en sí misma y con la negación de algo. Sería un inicio de alguna película o telenovela o un forro de la obra policíaca… pero todo se mancha con un pequeño detalle por arriba.

 

 

Algún ser antropoide con los dedos largos en las manos y seis dedos largos en los pies está pegado al techo en el metro.

¿Quién será? ¿De cuál época? ¿De cuál lugar? Ni lo imaginamos. Pero tomando en cuenta que los trenes de metropolitano están llenos de la gente frecuentemente, podemos suponer que es un ser que se ha transformado del ser humano solamente queriendo moverse en el metro. Su piel es del mismo color que el techo, sus dedos son tenaces, y su vestido nos dice que él era un hombre normal un día. Tenía los pantalones largos, la chaqueta y la camisa blanca, hasta tenía un sombrero el cual está apoyando ahora con los dedos de pie. 

Una ironía fina y muy sutil es un rasgo característico de los lienzos de Silver. No quiere conformar con las reglas y las costumbres, siempre lo mezcla para hacernos pensar.

Y en su propio estudio Silver ha creado el aura del arte también. En una pared contemplamos una mujer pensativa sentada en el malecón. La gama de colores es muy pacífica, muy tranquila. La imagen es bastante clásica y a la vez simplificada para no sobrecargar la vista, está hecha especialmente para que uno descanse y olvide todos los problemas y las penas.

El sujeto esta sugerido por el arte del pintor ingles Lawrence Alma-Tadema Su pintura de género refleja la costa del mar muy a menudo. Silver ha querido abrir el espacio de la habitación de tal modo. 

 

 

Pero ya en otra pared adyacente los colores son absolutamente contrarios. Aquellos colores animan, empujan, no dejan en paz, llaman a actuar.

 

 

La pared es completamente roja y llamativa. Y en esta misma pared el retrato muy interesante está ubicado. A primera vista un hombre pintado nos recuerda Adolf Hitler. Algo en su postura, en su peinado, su vestido tiene la semejanza con el canciller de Alemania.

 

 

Pero en el mismo retrato hay una inscripción la cual se traduce desde el ruso así: “¡Un Padre, una Patria!”. Y en el galón en el hombro donde Adolf Hitler tuvo el signo nazista, se descolla la bandera rusa.

¿Qué ha confundido el artista Silver esta vez? Resulta que este retrato es el retrato de su padre fallecido. Silver lo añora y considera que en el carácter de estos dos hombres hay muchas cosas en común. Por eso él ha creado tal retrato para poner énfasis en esta afinidad, donde ha pintado a su padre lleno de fuerzas y energía y también para picar a los mojigatos un poco.

A veces nosotros podemos preguntar en qué consiste la diferencia entre los lienzos antiguos y de hoy día. Porque los lienzos todavía se pintan al óleo,  todavía la gente y la naturaleza aparecen en los cuadros… Y la respuesta es muy sencilla. Jamás se permitía tal libertad en los sujetos antes.

Esperemos que el pintor Silver siga siendo fiel al arte y fiel a sí mismo en usar la sagacidad, la ironía y la valentía  en sus obras.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Lawrence_Alma-Tadema

http://es.wikipedia.org/wiki/Franz_von_Stuck

http://es.wikipedia.org/wiki/Egon_Schiele

http://es.wikipedia.org/wiki/Caspar_David_Friedrich

http://www.silver-paint.sitecity.ru/

www.museumpoznania.ru

 

Las fotos de los cuadros están entregadas por Yevguéniy Andréyevich Kústov, el artista Silver.

 

 

 

 

Escáner Cultural nº: 
147
MMM
Un pequeño error: los rostros del cuadro del Metro o Subterraneo son Frank Sinatra y Boris Yeltsin. Claudio Abalos, abogado de Argentina y buen tipo.

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