Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscríbete!

Formulario para suscribirse

*Pinche y complete los datos para recibir en su e-mail cada número nuevo de nuestra revista.

 

Obra de Leonora Carrington, el habitante del unicornio

LA VERDADERA VANGUARDIA NO TIENE CURRICULUM

por Juan José Díaz Infante

jdiazinfante@altamiracave.com

Todo empezó con una sospecha, pero no necesariamente con ninguna claridad. Era 1995 y, era uno de esos aniversarios de la Bienal de Venecia, creo que era el número 100. Fue estando ahí, participando en una de las exposiciones satélites, Transculture, en uno de esos Palazzos cerca del puente de la academia y también parte de una extensión del pabellón de Japón. Fue ahí donde me enteré de que Picasso en 100 años nunca había sido invitado a presentar en la Biennale Veneciana.

Esos eran los primeros síntomas de lo que hoy se ha vuelto la fiebre de nuevos curadores estrellas, donde es fácil apreciar como el curador se ha vuelto más importante que el artista. En los últimos años se habla de cómo se va a arropar un curador que ha sido seleccionado para dirigir una u otra bienal.

Hay dos exposiciones ahora en México que creo que vale la pena ver por e l ejercicio curatorial, una de ellas es en el Centro Cultural Español, Laberintos y la otra es la exposición de escultura de Leonora Carrington sobre el camellón de Reforma.

escultura de Leonora sobre Avenida Reforma

Yo había entendido que un curador por definición era un personaje que cuidaba una colección, un entedimiento propio en una supersíntesis, el trabajo de curador  se suponía tenía un interés en la calidad de la colección. Ampliando el término, el curador tiene que ver con algún tipo de coherencia crítica, sentido histórico, logística de montaje y en una integración de elementos lograr algún tipo de texto y contexto. Haciendo esto una metáfora sencilla, es el que "escoge lo mejor".

Ahora el polo de atención ha cambiado. Ahora el curador resulta que busca cuidar su idea y generar una especie de coleeción alrededor de su idea. Es probable que esta mutación tiene que ver en su generalidad (siempre hay excepciones), a una ecuación que mezcla varios factores, ignorancia sumada a falta de presupuesto. Es penoso decir  que TODAS las instituciones culturales sufren de manera global, no importando país o raza un vacío total de presupuesto. Es decir la última de las prioridades de un país como el México contemporáneo es la cultura. Hay una preocupación mayor a desmantelar el aparato cultural que a mejorarlo.

La falta de presupuesto y la costumbre de los favores políticos, todavía generan una degradación de la calidad mayor. Es decir Lola Creel sigue sin poder entrar al país después del escándalo de la grabación del poema de Octavio Paz sin tener los derechos de hacerlo.

Sumando, quizá debiese de decir "restando", cada uno de los factores mencionados anteriormente las instituciones culturales son una resta de favor político con pocos fondos que hace que la cultura sea una especie como de juegos olímpicos de principio de siglo XX donde no se admiten profesionales. Solamente que las mediciones en vez de ser el mejor tiempo, tienen ese tipo de percepción de capricho,  ya que el ignorante no puede ver las posibles calidades de las distintas artes.

Un poco eso es lo que sucede ahora en la exposición de Leonora Carrington, donde ella se ha "prestado" a hacer esculturas de sus personajes dibujados.  Cuando el curador requiere de legitimizar su trabajo recurre a artistas legitimizados como para que su idea "funcione". Es penoso el espectáculo de una serie de esculturas para espacios públicos, las cuales de principio, son muy grandes para una sala y muy chicas para el camellón de la calle. Y al final del día hieren al artista y la integridad de syu obra.

La ecuación en una praxis pragmática es muy sencila, todo aquello que tiene presupuesto es arte. Todo aquello que no itene presupuesto no es arte. Es decir poco a poco los  artistas se están convirtiendo en comodities, una especie de transformación de mercado, donde la colección hace al artista, en vez de que los artistas hagan la colección. Gente como, Peggy Guggenheim o Saatchi and Saatchi se dieron cuenta que el fenómeno de inyectar dinero detrás de cualquier arte hace arte.

 Es imperiosa la necesidad de artistas-curadores de sí mismos, el conflicto de intereses no viene siendo un problema ético, sino que genera una evidencia del sistema, artista- comodity.

 

Foto del Museo Nómada en construcción en la Ciudad de México, hecho de Bambú.

Tiene presupuesto, es arte.

Yo quedo envuelto en la misma ecuación, tengo presupuesto, seré artista.

Guelaguetza

A beautiful ritual

By Diaz Infante

Make a book with Blurb

 

 

 

 

 

 

 


Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta es para verificar que eres human@, completa el espacio con los signos de la imagen.
14 + 2 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
By submitting this form, you accept the Mollom privacy policy.