Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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CONCEPTUALISMOS DO SUL/SUR

Seminario Internacional

 

PRIMERA REUNIÓN DE LA RED DE INVESTIGADORES SOBRE CONCEPTUALISMOS EN AMÉRICA LATINA

 

Informe de Clemente Padín

 

 

Realizado en el Museo de Arte Contemporánea de la Universidad de San Pablo, Brasil, del 23 al 25 de Abril, 2008, con la coordinación general de la Profª. Drª. Cristina Freire de la Universidad de San Pablo y de la Profª. Drª. Ana Longoni de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

 

Las décadas de 1960 y 1979 han sido muy estudiadas por la historia y la crítica de arte recientemente. Entre tanto, ese gran interés no implica homogeneidad en los enfoques ni, tampoco, en los sentidos que se atribuyen a tales experiencias. El Seminario Internacional “Conceptualismos do Sul/Sur” propone ampliar el espacio de discusión, así como proponer vectores para una crítica no-hegemónica, distante de los padrones convencionalizados por la narrativa de la historia del arte vigente.

 

El modelo anglo-sajón, ampliamente impuesto en la historiografía oficial y reafirmado por las instituciones artísticas, sobre todo por los museos, no es capaz de fundamentar críticamente la emergencia del arte conceptual y de las prácticas artísticas que podemos aproximar del conceptualismo en los países latinoamericanos y que en otras partes del mundo enfrentaban dictaduras. Los regímenes militares y dictatoriales fueron factores decisivos en las formas de producción y distribución artístico del período. Muchos documentos, obras, artistas, colectivos y movimientos, recuperados hoy por medio de investigaciones, vienen siendo reconsiderados.

 

 

 

La recuperación de archivos oriundo de las prácticas y de los sistemas de circulación artísticas alternativos, importantes en aquellos años difíciles, sugiere una atención hacia estrategias y tácticas para las cuales se deben encontrar otros instrumentos de análisis.  De ese modo las estrategias conceptuales se vuelven bastante relevantes como para repensar los rumbos de instituciones como los museos, las exposiciones y los archivos de cara a la globalización y las estrategias neo-liberales que asolan conjuntamente las políticas culturales del mundo hoy. En el límite, al reconsiderar la producción conceptual de los años 60 y 70, pretendemos aproximarnos a un cierto sentido de utopía aún capaz de alimentar el horizonte de lo posible.

 

El Seminario Conceptualismos do Sul/Sur es un proyecto iniciado por la Red de Investigadores de Conceptualismos en América Latina . Tal red se formuló en el ámbito de los debates realizados en Barcelona (2007) en el proyecto Vivid radical Memory (Memoria radical vivida: arte conceptual reconsiderado. Una perspectiva del este y del sur). En el Brasil, el proyecto temático “Lugares y Modos de la Crítica” que cuenta con el apoyo de la Fapesp, también investiga, sobre todo a partir del acervo del arte conceptual del Museo de Arte Contemporánea de la USP, redes convergentes de relaciones del arte conceptual y conceptualismos, de los años 60 y 70, en diferentes contextos.

 

Programa

Mesa Redonda 1

 

Artistas/curadores/archivistas – Políticas de archivo y la construcción de las memorias del arte contemporáneo.

 

Cristina Freire (coordinación, Brasil): Son valiosas las iniciativas de gran aliento en la reunión de documentos, obras, registros de momentos-clave del arte conceptual latino-americano. Tales esfuerzos vienen siendo realizados por artistas que fueron protagonistas de obras y movimientos en las décadas de los 60 y 70 y hoy se vuelven curadores, investigadores y archivistas de esa memoria viva.

 

Felipe Ehrenberg(artista, México): La editora como proyecto artístico: Beau Geste Press/Libro Acción Libre.

Clemente Padín (artista, Uruguay): Poesía no-objetual – De la representación a la acción.

Graciela Carnevale (artista, ex integrante de Tucumán Arde, Argentina): Pequeña historia: Interrogaciones sobre el archivo.

Paulo Bruscky (artista, Brasil): El archivo Fluxus: balance general.

 

Mesa Redonda 2

Relatos de otros de los conceptualismos

 

Ana Longoni (coordinación, Argentina): En la última década en diferentes puntos de América Latina y en países como España y otros del Este Europeo, se desarrollan investigaciones que rescatan del olvidos escenarios, producciones y artistas que nos obligan a repensar los relatos inaugurales y canónicos del conceptualismo global y aún hegemónico.

 

Fernando Davis (Universidad de La Plata, Argentina): Prácticas “revulsivas”, Edgardo Antonio Vigo en las márgenes del conceptualismo.

Soledad Novoa Donoso (Universidad de Santiago, Chile): Nociones sobre lo conceptual/nociones sobre lo experimental: Chile años 60/70.

Miguel López López (artista y curador, Perú): Desgaste y disolución del objeto en el arte peruana de los años 60: una coordenada de rastro apenas perceptible.

Antoni Mercader (Universidad de Barcelona, España): El desafío de patromonialización del arte conceptual: Grupo de Treball.

 

 

 

Mesa Redonda 3

Sentidos en lucha: la recuperación contemporánea de los conceptualismos y del arte conceptual.

 

Lisbeth Rebollo Gonçalves (MAC USP, San Pablo, Brasil): En la historia del arte contemporáneo es evidente la sanción institucional que tuvieron las prácticas conceptuales críticas, cuyo destino fue oponerse a las categorías convencionales del Arte. Entre tanto, no todas las recuperaciones recientes de ese complejo legado tienen el mismo sentido o caminan en la misma dirección.

 

Suely Rolnik (PUC, San Pablo, Brasil): De la fetichización a la activación de la memoria de los conceptualismos en el arte: implicaciones estéticas, clínicas y políticas.

Cristina Freire (MAC USP, San Pablo, Brasil): Arte conceptual después del arte conceptual.

Ana Longoni (Universidad de Buenos Aires, Argentina): Dilemas pendientes. Preguntas frente a la recuperación del Arte Conceptual de los años 60.

 

Fragmentos del programa interno de reuniones

 

Entendemos el conceptualismo no como una tendencia artística puntual, sino como un giro radical y definitivo cuyo momento de inflexión puede ubicarse en los años ´60 pero cuyas consecuencias son indiscutibles en la producción y las teoría artísticas contemporáneas. En la última década y en distintos puntos de América Latina se vienen sosteniendo esfuerzos aislados, aunque coincidentes, por rescatar del olvido una serie de casos que obligan a repensar los relatos inaugurales canónicos del conceptualismo global, en la medida en que entran en conflicto con las prácticas gestadas en los países centrales. Estos relatos otros del conceptualismo no sólo fracturan la sospechosa unidad de los discursos que legitimaron estas prácticas, sino que, al mismo tiempo, problematizan las relaciones naturalizadas entre centro-periferia -el centro como lugar de expansión de las nuevas prácticas en sus formulaciones “puras” y “analíticas”, la periferia como reverso tardío de las prácticas gestadas (y administradas desde) los circuitos metropolitanos-, entendidas no en términos de posiciones estables y definitivas, sino en tanto relaciones móviles y en tensión, históricamente configuradas.

 

 

 

¿Cómo interpelar la diferencia de los conceptualismos en América Latina, sin aplanar su alteridad disidente, sin desactivar la densidad crítica de este conjunto de prácticas (a su vez diferentes entre sí), reduciendo su conflictividad al recorte unidimensional de las categorías institucionalizadas? Entendemos que esta diferencia está dada por la trama múltiple de posicionamientos tácticos y modos estratégicos de intervención que articularon las prácticas en la escena latinoamericana en la disputa por el sentido, en la voluntad (política) de poner en cuestión la esfera del arte para intervenir en las dinámicas de transformación social. Se trata de problematizar, desde la especificad local, el trabajo mismo de la escritura y sus condiciones de producción, para abrir los relatos canónicos a sus accidentes y porosidades, para interrogar –desde la movilidad táctica de un ejercicio crítico de escritura- la diferencia de los conceptualismos en América Latina, no sólo en su condición diferenciada, sino, fundamentalmente, diferenciadora.

 

 

 

Tratando de profundizar los lineamientos de este magno evento entrevistamos a la Profª. Drª. Ana Longoni, una de las coordinadoras del Seminario:

 

CP.- ¿Cuales son los objetivos de "Conceptualismos del Sur"?

 

AL.- El seminario internacional “Conceptualismos del Sur”, que tuvo lugar en Sao Paulo entre el 23 y el 25 de abril último, nace como primera iniciativa pública de una incipiente red de investigadores latinoamericanos que venimos trabajando hace años –en forma coincidente pero aislados entre sí- sobre diversas escenas de arte crítico surgidas desde los años sesenta en distintos puntos del continente.

Hace poco más de un año empezamos a gestar la idea de la red, a la que pensamos como una plataforma de pensamiento colectivo y discusión, que apuesta a generar instancias de elaboración conjunta e intercambio intelectual pero también a potenciar nuestros posicionamientos críticos frente a la actual y evidente tendencia a la canonización del arte conceptual latinoamericano, que corre en este curso el riesgo de convertirse en una pacífica pieza de museo, al ver aplanadas sus aristas incómodas, sus disrupciones y sus virulencias, en síntesis, al anularse su capacidad de “deshabituación”, como diría el artista argentino Ricardo Carreira.

 

 

 

 

CP.- ¿Por qué ha sido necesario plantearlos?

 

AL.- Para los integrantes de la red, que provenimos de Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y también de España, y venimos trabajando hace tiempo en la investigación y generación de archivos acerca de prácticas de arte crítico, fue un fuerte cimbronazo darnos cuenta que finalmente nos conocimos en diversas convocatorias generadas en Europa (fundamentalmente desde el MACBA, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, un muy interesante experimento de institucionalidad crítica, excepcional dentro del panorama del sistema artístico contemporáneo). Terminábamos coincidiendo allá, en el Norte, convocados desde coordenadas y agendas que no estábamos definiendo nosotros. Esta cuestión está, por supuesto, muy extendida, pero decidimos no naturalizarla y generar otras condiciones de reunión, claro que con muchos menos recursos y a pulmón, pero en un contexto propio: en una institución pública de América Latina. En este primer episodio se trató del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Sao Paulo, en donde Cristina Freire viene desarrollando un descomunal esfuerzo desde hace años encarando trabajos de investigación y curaduría, de documentación, recuperación y puesta en estado público, del vasto acervo allí reunido de conceptualismos, arte correo, poesía visual y otras prácticas artísticas alternativas. Y avanzamos ahora hacia un segundo episodio, que será en Rosario (Argentina) al cumplirse cuarenta años de la realización de Tucumán Arde, la conocida realización colectiva que articuló a la vanguardia artística con la vanguardia político-sindical en 1968.

En los últimos diez años es evidente  el extendido interés por recuperar desde la historiografía, la crítica de arte y la práctica curatorial el legado del arte crítico que eclosionó en las décadas del sesenta y setenta en distintos puntos del continente, asolado entonces por atroces dictaduras militares. Se conforman entonces movimientos que apostaron por una transformación radical de la concepción del arte, el artista y su lugar en la sociedad. El reciente interés en esos procesos no debe pensarse en bloque ya que responde a distintas lógicas en pugna, en lo que podría describirse como un sordo campo de batalla por definir su sentido. A grandes rasgos, hay lecturas y recuperaciones que tienden claramente a la fetichización y la neutralización de aquellas experiencias, y su consiguiente puesta en valor en el mercado de arte, y otras, en las que pretendemos inscribirnos, que anhelan una aproximación a la intensidad de aquellas experiencias que indague en sus reverberaciones y ecos en nuestro presente. Como planteó tan bien Suely Rolnik en su ponencia en la reunión en Sao Paulo, se trata de encontrar dispositivos críticos de memoria activa de la experiencia que rescaten en toda su densidad aquellos pasados para  liberar el acceso a los “futuros que fueron soterrados” como los nombró Walter Benjamin. La urgencia y la necesidad de nuestra apuesta radican allí, en que concebimos nuestro trabajo (de historiadores, documentalistas, curadores, etc.) como una intervención crítica en la definición de nuestro presente.

 

 

 

 

CP.- ¿Cómo crees que podrán alcanzarse?

 

AL.- No tengo recetas pero si la sensación contundente de que en la reunión en Sao Paulo se activó una posibilidad de pensamiento colectivo que no es nada frecuente en el mundo académico ni institucional, en pos de una actuación política dentro y fuera del llamado “sistema de arte”. Con actuación política quiero decir concretamente denunciar a viva voz y generar alternativas a la expoliación neocolonial que está sufriendo América Latina, en tiempos en que se precipita la tendencia a que los acervos documentales y las obras artísticas terminen “capturados” por universidades y museos norteamericanos o europeos o sean desguasados para pasar a integrar colecciones privadas. También, a la necesidad de elaborar y proponer dispositivos de memoria que vayan a contrapelo de las versiones acríticas, edulcoradas y banales, y activen otro tipo de experiencia en nuestro tiempo, a través del impulso a proyectos de  investigación sobre episodios, artistas, producciones y contextos todavía inexplorados o francamente mutilados en su recuperación. Esperamos que muy pronto los resultados de este proyecto colectivo empiecen a darse a conocer mediante publicaciones, exposiciones y otros formatos que vayamos inventando.

 

 

 

 

Integran la red de investigadores sobre Conceptualismos en América Latina Joaquín Barriendos (México - Barcelona, España), Graciela Carnevale (Marcos Juárez - Rosario, Argentina), Fernando Davis (La Plata - Buenos Aires, Argentina), María de los Ángeles de Rueda (La Plata, Argentina), Fernando Fraenza (Córdoba, Argentina), Cristina Freire (San Pablo, Brasil), Cristián Gómez Moya (Chile - Barcelona, España), Ana Longoni (Buenos Ai8res, Argentina), Miguel López López (Lima, Perú - Barcelona, España), Soledad Novoa Donoso (Santiago de Chile, Chile), Alejandra Perié (Córdoba, Argentina), Suely Rolnik (San Pablo, Brasil), Emilio Tarazona (Lima, Perú), Paulina Varas Alarcón (Valparaíso, Chile), Jaime Vindel Gamonal (Madrid, León, España), Rafael Vital (San Pablo, Brasil) y Clemente Padín (Lascano - Montevideo, Uruguay).

 

 

Comentario

 

Encontramos en Cristina Freire (Poéticas do Processo, Iluminuras, MAC, San POablo, Brasil, 1999) , una mayor precisión en la definición del conceptualismo:

 

"Entendemos Arte Conceptual en sentido extenso, o sea, lo que es relevante para nosotros son: las estrategias utilizadas en la elaboración de las obras (preponderancia de la idea), algunas características frecuentes en las propuestas (especialmente la transitoriedad de los medios y la precariedad de los materiales usados), la actitud crítica frente a las instituciones artísticas (sobre todo el museo), así como las particularidades en las formas de circulación y recepción de cierto universo de obras, en una determinada época. Los atributos de las obras de arte tradicionales como peso, tamaño, permanencia y unicidad se confrontan con la efemeridad, multiplicidad y precariedad. Esas características antagónicas ponen en jaque el estatuto del objeto de arte".

 

 

 

 

El conceptualismo ha expresado, como ninguna otra tendencia artística, los cuestionamientos y el revisionismo de los 60s. en relación a los lenguajes, sobre todo, sus implicaciones ideológicas en relación al poder. Consecuentemente ha reflejado la oposición generalizada contra los sistemas arbitrarios y deshumanizantes, en particular por su deliberado intento de devolver a las cosas (y al arte) su primigenia función de "objetos de uso" y no "objetos de cambio" destacando el otro polo de la antinomia "idea/cosa" o "espíritu/ materia". Digo "destacando" y no "sustituyendo" porque, al fin de cuentas, el conceptualismo no reniega totalmente del objeto (el documento de una idea suele ser un objeto, tocable, vendible). El conceptualismo ha intentado devolverle su primitiva función y librarlo de las connotaciones mercantiles para que recupere su índole de expresión genuina de la actividad humana, es decir, ser lo que siempre han sido "productos de comunicación" y no instrumentos de control social del poder de turno a través del consumo conspicuo.

 

El arte, al reflejar las relaciones sociales que le dan origen en tanto producto de comunicación, no puede dejar de reproducir esa misma realidad. No sólo social o política, sino total. Es por ello que es tan difícil descontextualizar al arte de las demás áreas del hacer humano. Para estas tendencias "contextuales", tanto el sentido social como el político son consubstanciales al arte. El arte se revela como forma sublimada de la conciencia social y, como tal, es un instrumento de conocimiento, cuya función es auxiliar a esa misma sociedad, pudiendo convertirse, de acuerdo a las circunstancias, en instrumento de cambio y transformación o de consolidación y preservación de valores.

 

Siguiendo la conocida caracterización de Duchamp, de que el arte puede provenir del arte o de la vida, podríamos decir que el conceptualismo fue un arte que nació del arte. Las acepciones "El arte es la idea del arte" o "El arte es la definición del arte" de Joseph Kosuth, aparecen como concluyentes. Cotejémoslas con la frase final del manifiesto de los artistas argentinos de "Tucumán Arde" (Argentina, 1967-68) totalmente volcados a la problemática social: "Arte es lo que niega radicalmente este modo de vida y dice: hagamos algo por cambiarla" y observemos cómo, al contrario del conceptualismo anglosajón, estas tendencias se enraizan en la vida y en el contexto político-social. EStas tendencias alcanzan su legitimización teórica con el manifiesto de Jan Swidzinski, "L´art comme art contextuel" publicado en la revista Parachute 5, Montreal, Canadá, 1976.

 

Lo cierto es que muchos artistas en muchos lugares ya estaban practicando el conceptualismo desde el comienzo de los 60s. Nos referimos, sobre todo, al Situacionismo de Guy Debord o al Arte Sociológico de Hervé Fisher (fundador de la Ecole Sociologique Interrogative) y a Fred Forest, entre otros. También nos referimos a la obra de los Neoconcretistas brasileños, Lygia Clark, Helio Oiticica, Lygia Pape y otros y sobre todo la "Teoría del No-Objeto" (1990) de Ferreira Gullar y su "Poema Enterrado". O a las acciones del artista argentinos Alberto Grecco, Luis Pazos, Edgardo Antonio Vigo y tantos otros en la década de los 60s.

 

 

Largamente se ha estudiado la recuperación ideológica que los mecanismos de control cultural ejercen en los conglomerados sociales en favor del sistema hegemónico. Así, no es extraño que, en lo que atañe a la producción artística, que debiera reflejar en su totalidad la especificidad de lo humano, el arte esté distorsionado al punto que sólo se puede hablar de él a través de un discurso "autónomo" o "a-histórico", fuera de las leyes falibles de lo humano. O, como ocurre en otros casos, se le aísla en Museos o Galerías marginalizando y alienándolo de la realidad social que, en última instancia, lo genera. Incluso las tendencias conceptualistas como una forma de negación de la realidad (lo falible) en beneficio de la idea exclusivamente (lo absoluto).

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