Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Guía de Descarriados

 


Aquí vida óleo sobre tela 138 x 80 cms 2009

ENTREVISTA CON DIANA NAVARRETE ASTROZA

Marcelo Olivares Keyer

En el siempre amplio espectro de las artes visuales, la representación del ser humano ceñida a los bordes de la figuración ha gozado siempre de vigor y vigencia. Coexistiendo con tendencias rupturistas y experimentales de variada índole, el ser humano ha estado siempre ahí, perfectamente reconocible, espejo de todo creador, origen de todos los temas. También la pintura de caballete, con su abolengo de siglos, ha permanecido como un árbol milenario en medio del bosque.

Tras el cansancio de las rupturas y el derrumbe de los manifiestos, pareciera que inclusive la pintura vive hoy en el mundo sus mejores días tras algunas décadas de aparente repliegue. El circuito de arte globalizado y la imbricación de redes y plataformas de exposición, nos permiten constatar una nueva edad de oro de la pintura como disciplina y del hombre como argumento.

Cierto azar me encaminó una tarde de primavera al taller de Diana Navarrete Astroza en la avenida Simón Bolívar. Esta joven pintora santiaguina organiza su producción en series rigurosamente diferenciadas, las que a pesar de llegar a coexistir temporalmente, abordan exploraciones (plásticas, temáticas y psicológicas) diferentes pero no divergentes.

En tres de estas series, tituladas DE ORIGEN INNATO, ELLAS SABEN LO QUE QUIEREN y PERITAJE DE RIGOR, Diana Navarrete ha retratado al ser humano desde tres perspectivas o en tres momentos que –complementados- apuntan, a mi parecer, hacia la aprehensión de un contenido psicológico esencial y abarcador.

En DE ORIGEN INNATO, serie también llamada COMPORTAMENTALES, y aún en proceso, el acento  está en las emociones, manifestadas a través de gestos exacerbados, captados estos mediante una pincelada rápida que es al mismo tiempo estudio de piel y deleite en la materia pictórica.

La serie ELLAS SABEN LO QUE QUIEREN, nos muestra a personajes en instantes explosivos, de embriaguez sensual no exenta de teatralidad. Lo extravagante o patético se reafirma con un tratamiento  de reminiscencias pop y fondos planos. Todo lo contrario de la serie PERITAJE DE RIGOR, cuyo sondeo de escenas hogareñas, de ponderada intimidad, está tratado atmosféricamente, con un equilibrio cromático que acentúa su naturalismo, apelando quizás a una cierta poética del instante.

    

De Ida y vuelta amor óleo sobre tela 2010    

 

-¿Te parece acertada para tus retratos la denominación: Poética del Instante?

 

Le he dado vueltas a esto de la Poética del Instante, me hace sentido, pero me lleva de repente a algún lugar en donde no me encuentro con la poesía, pienso que mi pintura es un poco menos sublime y más ruda, sin intentar interpretar, sino que mostrar, una sensación real. Y claro los retratos se alejan completamente del personaje  aquel que quiere ser idealizado por su linaje y su estirpe, no tienen ni tiempo ni espacio, ni tampoco podemos inferir nada de ellos, sólo se puede ver su emoción, lo que está sintiendo…eso es lo que importa.

 

-¿Eludes conscientemente,  salvo excepciones como el poeta José Pizarro Caravantes,  los personajes-ícono?

Sí, me gusta pensar que toda persona es un mundo en sí, ya es un personaje si así quieres llamarlo; entonces no aludo a íconos populares conscientemente, cito a todos y a ninguno al mismo tiempo; de alguna forma u otra me gusta rescatar el anonimato. Por ejemplo en la serie ELLAS SABEN LO QUE QUIEREN, lo que hice fue rescatar imágenes de varios sitios de internet, en los que las personas suben sus imágenes, ya sea flickr, fotolog, facebook y otros sitios gringos como lastnightpartys, etc. Todas las chicas subieron sus propias fotos a la web, esperando tal vez algún tipo de diálogo o interacción. Lo que me llamaba la atención es que cada una tiene su modo particular, y en ese existe la posibilidad de explotar su erotismo de manera virtual.

-Respecto de cierto sentido o misión de la pintura hoy, ¿Crees (o sientes) que exista hoy una parcela exclusiva de la pintura? o, dicho de otro modo, ¿nos puede interpelar un lenguaje plano y mudo en un mundo tan multiestimulado?

Mira, yo no sé si la pintura nos puede provocar a todos, pero sin duda tiene mucho que ver con la educación, educación visual, que es prácticamente inexistente en las escuelas, en las calles, e incluso en los museos, para qué mencionar los medios o la publicidad, y sobretodo ahora que están restando horas de arte y música en los colegios, absolutamente lo contrario de lo que pasa en Europa; creo realmente que vamos en picada, el orden de prioridades está centrado en el sistema económico y no en las personas, por lo tanto lamentablemente la ignorancia no nos deja apreciar realidades que tal vez serían muy interesantes para nosotros; la pintura es un ejemplo de ello, así como la música, la danza, el deporte, muchas áreas científicas o la espiritualidad incluso. Entonces por ahí podríamos encontrar una misión, ¿cómo acercar a la gente la pintura partiendo de una base tan hostil?  Yo siento desde muchos puntos de vista que existe un sentido en el arte y en todo lo que hacemos, me gusta experimentar la vida así. En el caso de mi trabajo, va desde un desahogo personal  en una manifestación explosiva de imágenes para que estas compongan un imaginario colectivo, hasta intentar encontrar seres en peligro de extinción casi imposibles de rescatar como es el caso de los huemules que estoy pintando en este momento, y mostrarlos, para que todos sepamos y percibamos cómo son. Para mí ese es un tipo de labor que me impongo, pero creo que todo puede ser, esa es la idea.

-Me gustaría sondear, de ser posible, el origen del tema, o cómo sientes que nace la elección de un tema en particular, cuál es la raíz de esa preferencia.

La raíz…pienso que para todos el proceso creativo es diferente, en mi caso en particular tengo ciertas inquietudes temáticas en principio, por ejemplo ahora me intriga demasiado el por qué y cómo puede llegar a desaparecer un ser vivo, así me la he pasado un buen tiempo sin saber cómo abordar el tema, tan tocado por cierto, y me pasa que no quiero sumergirme en el chorro de sangre al abrigo de piel. Un día leí un ensayo de Gabriela Mistral, El Oficio Lateral se llama, en él un texto: Menos cóndor y más huemul, en esta red tan amigable en la que vivimos ciertos asuntos nos llegan justo a tiempo a apretar botones…y ahí surgió de inmediato la idea de trabajar con huemules. Me hicieron tanto sentido sus lucubraciones acerca de lo que nos sobra como sociedad, me pareció tan contingente: “El cóndor significa el dominio de una raza fuerte; enseña el orgullo justo del fuerte. Su vuelo es una de las cosas más felices de la tierra”, yo me quedo al igual que ella con “El huemul es una bestezuela sensible y menuda; tiene parentesco con la gacela, lo cual es estar emparentado con lo perfecto. Su fuerza está en su agilidad. Lo defiende la finura de sus sentidos: el oído delicado, el ojo de agua atenta, el olfato agudo. Él, como los ciervos, se salva a menudo sin combate, con la inteligencia, que se vuelve un poder inefable”. Fue ahí donde comenzó la investigación, qué hacen, qué comen, dónde viven…darse vuelta google en busca de imágenes, recorrer la calle San Diego entera sin pista de libro ni Icarito, llegué a la Biblioteca Nacional incluso, y ahí recién fue donde encontré un libro que los mostraba de cuerpo entero y con unas fotografías maravillosas, Los Senderos del Huemul. Me interesa que el observador se traslade al lugar, que se sienta parte, entonces empiezo a lidiar con las escalas, para hacerlas lo más cercanas posible a las personas, 1 a 1, de ahí viene el dibujo y la pintura, es la última parte del proceso. Pero el proceso no se acaba porque ahora estoy tratando de verlos para pintarlos; desde Santiago es muy difícil, interpretar a este ciervo tan escurridizo ha sido un gran desafío…y en eso estoy, pintando pelajes.


El divino anticristi y su carrísimo (uds. y sus pilchas) óleo sobre tela 205 x 250 cms

-¿Qué opinión te merece la obra de Fernando Rodríguez Casas?

 

La verdad lo anduve husmeando porque no lo conocía para nada, me parece que tiene un imaginario muy latinoamericano, o más bien la clásica pintura latina. Con mucho respeto por su trabajo, no me mueve mucho, o tal vez no me hace mucho sentido, porque me falta un poco más en la temática, de repente explora mucho en lo visual, lo que es fascinante, con todo eso de la perspectiva y los pisos de ajedrez o el efecto de ojo de pez, pero con Parmigiano me doy por satisfecha.

 

-¿Y Chuck Close?

 

Ídolo máximo, para mí es uno de los mayores referentes visuales que conozco, su pintura es exquisita, que se exacerba al abordar estos formatos tan grandes, que me encantan. Además toda su vida me parece que es una obra de arte, cómo se las ha batido con su enfermedad, realmente me conmueve, y cómo explora esta experiencia en lo pictórico reinventándose una y otra vez…wauuu!

 

-¿Claudio Bravo?

 

Me mueve y no, ja ja ja, sin duda uno de los pintores chilenos más importantes y trabajadores, con una cantidad de obra impresionante para el nivel de detalle que alcanza…me pasa que lo encuentro un poco frío, como que me falta carne, garra, o un algo que es difícil de describir, que me sucede en general con el hiperrealismo, me gustan las sutilezas de las manchas…lo sabroso de la pintura y los aceites.

 

-¿Gustav Klimt?

 

Otro pintor absolutamente fundamental entre mis referentes, su manera de tratar las pieles en la pintura siempre me ha enloquecido, me encanta la manera en que pincelada tras pincelada va armando partes del cuerpo, utilizando colores inusuales como celestes y azules que hacen que esas pieles tan blancas se vean casi transparentes, mostrando aquellas venas que pasan por su interior en las zonas más delicadas.

 

-¿Mel Ramos?

 

Sin duda un gran referente para ELLAS SABEN LO QUE QUIEREN, con ese carácter tan comercial que lo caracteriza, como si la mujer fuera igual que la Coca-Cola o el sándwich en el que se sienta, y esa estructura tan pop propia de los 60. Para mí fue de gran inspiración pues quería plasmar toda esa frialdad que ha involucrado a la mujer como objeto sexual, siendo lo más importante la apariencia.

 

- ¿Alberto Vargas?

 

Un pintor que me sugiere mucho para la serie que te comentaba, lo siento mucho más sutil que Ramos, no sólo en cuanto a la visión de la mujer, si no que también en los gestos, el color, la pincelada, tiene una delicadeza única.

 

-Aunque rehúyes los personajes-ícono, igual te sedujo Pizarro Caravantes, quizás el artista radical más extremo hoy por hoy no sólo en Chile. ¿Qué aspecto del llamado Divino Anticristo te enganchó? ¿Leíste su obra?

 

Me engancharon varios aspectos del Divino, de partida su modo de vida, vivir en el sistema no es nada fácil, sobretodo si uno no está de acuerdo con la manera de hacer las cosas, pero habitar fuera de él creo que es digno de alabanza y de todas maneras una de las formas más radicales de hacer arte; muchos lo han experimentado, y conocer a uno de ellos es sumamente inspirador. También he leído muchos de sus ensayos, comprado sus objetos, compartido con él algunas conversaciones y sobretodo lo he observado mucho, tratando de seguir sus recorridos (él dice que nunca pasa por el mismo lugar), ver donde duerme, antes dormía bajo los aleros del edificio Diego Portales, ahora Gam. Mientras se hacía la remodelación  se fue a Los Andes caminando; por otro lado su aspecto, su falda (canal energético dicen por ahí), su pañuelo, su voz…es un ser muy especial. La verdad es que no creo que rehúya de los personajes ícono, por el contrario, creo que todos somos tan originales que todos podemos ser  “inmortalizados”, es cosa de conocernos un poquito más…

 

-¿Te sorprendió el atentado que sufrió esa pintura? Lo digo porque hay una coherencia evidente entre el personaje y el estado en que quedó la tela.

 

En un principio me dolió sobremanera, me sentí muy atacada, porque es mucho trabajo hacer una pieza tan grande, además venía saliendo del Mavi porque estuvo en el primer concurso Cabeza de Ratón, y la mutilación fue en el lugar donde yo vivía…entonces en el momento no entendía nada; ahora con el paso del tiempo lo miro con menos rabia y no me sorprende nada, la intolerancia manifestada con esos arañazos, son un reflejo de lo que sucede, hay mucha violencia a diario entre nosotros  y pienso que le agregan potencia a la obra, que al igual que el retratado se va malogrando cada día.

 

-Sobretodo con las series TRAPOS y PERITAJE DE RIGOR, te insertas en una antiquísima tradición de realismo y naturalismo entre los pintores de raigambre hispánica. ¿Te agrada formar parte de una tradición de siglos, o pasas de esa idea?

 

Sin duda me agrada, es que me pasan varias cosas con el tiempo, que van ligadas a que lo veo de una manera circular más que la típica línea, entonces me siento de varias épocas; la pintura tiene tanto de eso, un reposo delicado, un letargo que se disuelve con los aceites y la trementina…que me encanta y sitúa en otro lugar, un lugar que no es tan vertiginoso como la ciudad y su continuo caos.

 

-Hay una autoexigencia permanente en tus pasos de una serie a otra, veo en esto también tu ideal de tensionar, ¿tensionarte a ti misma, como artista, e inclusive más allá?

 

Sí, siempre he estado muy sujeta a las tensiones, por una cuestión familiar, y luego ocupacional, en las imágenes me parece que hay que ser un poquito incisivo; como me mencionabas, estamos llenos de estímulos por todos lados, entonces la pintura tiene que entrar a jugar en ese espacio, pero en un espacio plano, es muy entretenido y complejo. Para mí es más lúdico si paso de un tema a otro, porque las tardes de pintura son interminables. Ahora yo creo que es momento de bajar un poco las revoluciones y fluir un poco más eso sí, he sentido que a veces por presionar se conciben obras que son muy, muy fuertes, invendibles al parecer.

 

-En la serie DE ORIGEN INNATO hay un deleite en la sensualidad de la pincelada, ¿sentiste la tentación de la abstracción?

 

Mmm…para mí fue muy grato ese trabajo, sentí un deleite inmenso por la mancha, pienso que ha sido uno de los trabajos mejor logrados en ese sentido, es un placer formar imágenes a través de pedazos de color, me di cuenta que con muy poco haces una cara, el imaginario arma el resto; es preciosa la forma en que uno puede esbozar a partir de una parte el todo, y me daban ganas de dejar la tela con sólo un ojo pintado por ejemplo. También me di cuenta de que es una serie infinita, hay miles de posibilidades de expresar una emoción, según la edad, el género, la raza…y así mismo las interpretaciones son muchísimas, casi que no he podido parar de pintarla y sigue creciendo, ya van 80 retratos.

 

-Tus estudios psicológicos no buscan el tipo individual, más bien una esencia, podríamos decir transpersonal, ¿hay un cierto sentido religioso en esta búsqueda, independiente del significado que le otorgues a la palabra religión?

 

Difícil cuestionamiento, porque siento que desde hace unos dos años se ha estado desarrollando una parte espiritual en mí (más que una veta religiosa), entonces siento que mi trabajo está derivando hacia algún punto transpersonal si así quieres llamarlo, pero creo que eso está empezando a vislumbrarse recién ahora de una forma consciente. De todas maneras los estudios que he hecho han tenido siempre esa búsqueda de la esencia. Al principio sólo lo veía en el ser humano, por eso  mi obsesión tal vez, ahora puedo percibir que está en todo, y eso sin duda es lo que quiero captar en mi quehacer como artista.

 

 

Marcelo Olivares Keyer, enero 2012.

Escáner Cultural nº: 
144

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