Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Multitudes, públicos y audiencias; El fenómeno blog y el modelo amigable de la sociedad literaria.


Dr. Adolfo Vásquez Rocca


Pontificia Universidad Católica de Valparaí­so – Universidad Complutense de Madrid.

 



 

Blog 'Zoologí­a Polí­tica'

 

 


1.- El fenómeno blog, la cultura de masas y el modelo amigable de la sociedad literaria.





Un blog como forma de experimentación, como bitácora, como crónica, como diario, croquis y registro de los disturbios en el Parque Humano. El fenómeno blog ha acabado con el monopolio de los grandes medios qué deciden cada dí­a qué es noticia y qué no lo es y cómo hay que divulgarla o disimularla. Unos pocos periodistas y directores de grupos mediáticos como The New York Times y CNN ya no determinan la agenda internacional. Otro tanto acontece en los Estados Nación; Argentina, Chile, México y España no son una excepción.

Cada vez más los blogs están en condiciones de cuestionar y evidenciar la manipulación –los elementos distractivos– que generan distorsiones en la conformación de la opinión pública, dando cuenta del tráfico de la desinformación a nivel tanto ideológico, como bajo la forma de encuestas que pretenden validar la opinión de los grupos de interés que las confeccionan, entendiendo que, en los tiempos del marketing, la estadí­stica a venido a ser nuestra Ciencia Social por excelencia, desperdigando datos preparados en los propios laboratorios comunicacionales de las Fundaciones que a su vez controlan los medios.



Estas prácticas obedecen a las mutaciones que los fenómenos de masas y de comunicación polí­tico-ideológica han tenido lugar desde comienzos del siglo recién pasado. Para anudar un ví­nculo telecomunicativo entre los habitantes de la moderna sociedad de masas ha sido necesario recurrir a prótesis difusivas. Por el establecimiento mediático de la cultura de masas en el Primer Mundo en 1918 con la radio, y tras 1945 con la televisión, y luego extendido a todo el Globo por medio de las revoluciones de redes actuales, la coexistencia de las personas en las sociedades del presente se ha vuelto a establecer sobre nuevas bases. Y no hay que hacer un gran esfuerzo para ver que estas bases son decididamente post-literarias, post-epistolográficas y, consecuentemente, post-humaní­sticas. Si alguien considera que el sufijo ‘post-’ es demasiado dramático, siempre podemos reemplazarlo por el adverbio ‘marginalmente’, como lo ha sugerido Peter Sloterdijk1, quedando nuestra tesis formulada así­: las sí­ntesis polí­ticas y culturales de las modernas sociedades de masas pueden ser producidas hoy sólo marginalmente a través de medios literarios, epistolares, humaní­sticos. De modo alguno esto quiere decir que la literatura haya llegado a su fin, sino en todo caso que se ha diferenciado como una subcultura sui generis, y que ya han pasado los dí­as de su sobrevaloración como portadora de los genios nacionales.



"La sí­ntesis nacional ya no pasa predominantemente –ni siquiera en apariencia– por libros o cartas. Los nuevos medios de la telecomunicación polí­tico-cultural, que tomaron la delantera en el intervalo, son los que acorralaron al esquema de la amistad escrituraria y lo llevaron a sus modestas dimensiones actuales. La era del humanismo moderno como modelo escolar y educativo ya ha pasado porque se ha vuelto insostenible la ilusión de que masivas estructuras polí­ticas y económicas pueden ser ya organizadas siguiendo el modelo amigable de la sociedad literaria "2.



El concepto de "opinión pública" nos remite a una distinción fundamental, aquella existente entre multitudes y públicos. Una vez que la psicologí­a de masas ha quedado establecida debe elaborarse una psicologí­a de los públicos, y si se quiere, de las audiencias, concebida esta última como una colectividad puramente espiritual, como una diseminación de individuos fí­sicamente separados cuya cohesión es completamente mental.3 El público, en este sentido era desconocido en la Antigí¼edad y en la Edad Media, y la precondición para su surgimiento fue la invención de la imprenta en el siglo XV. Este público de lectores, sin embargo, era limitado y sólo comenzó un proceso de generalización y fragmentación en el siglo XVIII, proceso que se profundizarí­a y consolidarí­a con el advenimiento del periodismo polí­tico durante la Revolución Francesa. No obstante, en ese momento, el público revolucionario era principalmente parisino; fue necesario esperar hasta el siglo XX, al desarrollo de medios veloces de transporte y comunicación, para ver el surgimiento de verdaderos públicos nacionales e, incluso, internacionales.

 

 

 

 

 

2.- Multitudes, públicos y audiencias; el polí­tico como escenógrafo.





En el análisis epistémico de los fenómenos comunicacionales resulta fundamental la distinción aquí­ introducida entre multitudes y públicos, y como se ha agregado, entre públicos y audiencias.


Hitler, por ejemplo, que tení­a veleidades de pintor y arquitecto, abordo la polí­tica siempre con referencia a imágenes, sus planes, pese a su mediocridad como artista, siempre tuvieron una dimensión estética e iconográfica. En esto, en su concepción del polí­tico como escenógrafo, fue muy sistemático. Puede decirse que su polí­tica era insustancial en términos de contenidos programáticos, pero era particularmente densa en la convocatoria mediante las imágenes. El ingrediente visual y artí­stico de su polí­tica fue un aspecto esencial de su éxito. En este sentido es que su polí­tica era profundamente antiliberal: despreciaba y procuraba sumir al individuo en la comunidad. Lo importante era la unidad y la fuerza de la nación nos las opiniones o la libertad de cada individuo. La polí­tica de Hitler era, en definitiva, como la música de Richard Wagner, desmesuradamente emotiva, dominada por climas sugestivos para el oyente más por ideas musicales originales o sustanciosas. Sus discursos no delineaban un programa ni hací­an promesas reclamaban un compromiso. Para él la polí­tica era un juego de movilización de voluntades, los que suponí­a anular las individualidades. El oyente le rendí­a su voluntad a él, el lí­der, que se la devolví­a fortalecida. Como él mismo, lo explicó: "El hombre que se incorpora a ese mitin dudando y vaciándolo, lo abandona reforzado: se ha convertido en un eslabón de la comunidad". Y para ello apeló a una meticulosa escenografí­a en sus actos polí­ticos. Fue el primer polí­tico que apareció el real poder de la amplificación y el efecto emocional de los focos, lo que aplicó de forma sistemática en sus masivos mí­tines nocturnos. Ahora bien, no tiene nada de disparatado la comparación entre los públicos de rock and roll y los actos de masas de los nazis. Cualquier cosa que pueda congregar a ese número de personas es polí­tica -dirí­a William Burroughs. Por otra parte, en su carácter de estrella de esas óperas polí­ticas que eran sus actos, ensayaba hasta el detalle. Siempre estudiaba la acústica de las salas donde hablaba, practicaba frente a un espejo y encargaba a un fotógrafo del partido que lo tomara en todos los detalles para luego poder estudiar las tomas. La estética wagneriana de la polí­tica sirvió a Hitler para seducir a los alemanes, el pueblo más instruido de Europa en ese tiempo4.

 

 

 

 



Es en este plano, como fenómeno de comunicación de masas, donde se entiende el papel desempeñado por Hitler en el psicodrama alemán; este se asienta en la funcional existente entre el culto al lí­der de las masas encaminadas a la descarga durante la primera mitad de nuestro siglo y el culto al estrellato de las masas ansiosas de entretenimiento que surge en su segunda mitad. El misterio que envuelve tanto al antiguo lí­der como a las estrellas de nuestra actualidad reside precisamente en el hecho de ser tan similares entre sí­ ante sus embotados admiradores, tanto que alguien involucrado apenas podrí­a llegar a barruntarlo. Aunque también los mismos eminentes intelectuales alemanes llegaran a participar en este salto mortal al primitivismo" esta situación en absoluta desacredita la mencionada conexión; pone de manifiesto, más bien, la superficie de contacto que permitió la "alianza entre vulgo y elite"5. Es en este terreno donde, según el diagnóstico de Ana Arendt, la impotencia desorganizada de innumerables individuos se trueca en el "desamparo organizado" de una mayorí­a que se deja dominar tanto por los movimientos totalitarios como por los medios de entretenimiento totales. Y a este respecto no debemos perder de vista que Internet es un un poderoso influjo telemático sobre grandes audiencias, un medio de comunicación e información global, así­ como una poderosa industria del entretenimiento.






3.- Tics y sistemas de vigilancia.





Muchos de los usuarios de Internet, por su campo de especialización, pueden saber más sobre un tema en particular que los periodistas autores que los han redactado y publicar en un blog sus opiniones y valoraciones. Los medios de comunicación están así­ bajo vigilancia, de modo tal que ejercer el periodismo constituye hoy un desafí­o ante la posibilidad más que eventual de ser refutado públicamente con el consiguiente desprestigio profesional y los costos que esto significa para su credibilidad y su aura de comunicador.



Internet ha producido una explosión de datos disponibles al público a todos los niveles, poniendo información en manos de millones de ciudadanos, periodistas, polí­ticos, académicos, expertos, que tienen los conocimientos como para comprender esa información. Los miembros de un Gobierno ya no pueden controlar la forma de medir el éxito o el fracaso de su polí­tica. Por ejemplo, en los Estados Unidos a través de Internet puede saberse el gasto público en educación, obtener información sobre impuestos, cuidados sanitarios, etc. etc. Conforme el público sea más consciente de la utilidad y accesibilidad de estos datos la demanda crecerá exigiendo mayor acceso y más datos. Y empezará a presionar al gobierno para que publique más información sobre procesos internos gubernamentales en Internet. Será un punto importante en el avance de la perentoria necesidad de transparencia, aquella que como ciudadanos demandamos de nuestros gobiernos, aquí­ y ahora, en el cono sur de América, casos como el del MOP en Chile, sumados a los innumerables casos de corrupción en la polí­tica Argentina son sólo ejemplos emblemáticos de un foco de corrupción que no puede ya ser escondido bajo la alfombra de la desinformación ciudadana.

 

 

 

 

 

 

 

Desde octubre de 2004, según indica Technology Review del MIT, se desarrollan esfuerzos para desarrollar una Web semántica, redenominada Internet 2.0. Este proyecto, aunque aplaudido por los expertos, ha estado presidido por un ambiente de creciente escepticismo.

La idea, presentada por Tim Berners en 1994, e impulsada con el lenguaje XML desde el W3C en el MIT ha alcanzado, 10 años más tarde, los estándares que permiten a los ordenadores intercambiar web con información semántica. En su opinión el éxito de la web semántica se logrará al alcanzar una masa crí­tica suficiente que permita al usuario identificar sus enormes ventajas. Será un paso decisivo para hacer los ordenadores más "inteligentes". El esfuerzo de la web semántica estriba en que hay mucha información en la web (financiera, metereológica, corporativa, etc.) en bases de datos, hojas de cálculo que se puede leer pero no podemos trabajar con ellas. Aunque esta información existe, las computadoras no saben cómo interrelacionarla entre sí­. Tampoco se pueden diseñar programas para utilizarla más eficientemente. Berners asegura que cuando exista una web semántica con una masa crí­tica relevante y con datos interesantes, significativos globalmente, entonces se podrá combinar la información conocida con otra información que no se conoce, y mejorar sustancialmente las prestaciones de nuestros ordenadores, y por consiguiente, nuestra calidad de vida. Al menos esta es la ilusión del progreso en nuestros mundos cibernéticos.



La pregunta que cabe aquí­ es, sin embargo ¿Cuánto tardarán las enormes masas de ciudadanos y especialistas usuarios de Internet en aplicar la misma inmensa capacidad de comprobar la veracidad de datos a su gobierno de la misma forma que hacen actualmente los blogers con los grandes medios de comunicación? Cuando esto ocurra la Ley sobre la Libertad de Información tendrá verdadera fuerza6.



Seguramente la mayorí­a de los polí­ticos actuales comprendan lo que es un blog. Podrán hacer uno, pero ignoran lo que supone como movimiento, renovación y filosofí­a de comunicación. Si un polí­tico hace un blog, lo hace por cuestiones de "imagen", hace un blog como sonrí­e ante las cámaras. Eso, junto a los tics de estos señores, nos preocupa.





4.- La habitabilidad de los mundos venideros hipercomplejos.





El Humanismo como palabra y proyecto tiene siempre un opuesto, la Barbarie. Es fácil de entender que precisamente aquellas épocas que han hecho sus principales experiencias a partir de un potencial de barbarie liberado excesivamente en las relaciones interhumanas, sean asimismo aquellas en las que el llamado al Humanismo suele sonar más alto y perentorio. Quien hoy se pregunta por el futuro del humanitarismo y de los medios de humanización, quiere saber en el fondo si quedan esperanzas de dominar las tendencias actuales que apuntan a la caí­da en el salvajismo [Verwilderung] del hombre.



La habitabilidad de los mundos venideros hipercomplejos no está pues demostrada y lo que aparece en nuestro horizonte de horas extraordinarias, en la era del individualismo burgués, es la creación de distancias entre los sujetos.



"A fuerza de investigación y toma de conciencia, el ser humano se ha convertido en el idiota del cosmos; se ha condenado él mismo al exilio y se ha expatriado en lo sin-sentido, en lo que no le concierne, en lo que le ahuyenta de sí­, perdiendo su inmemorial cobijo en las burbujas de ilusión entretejidas por él mismo. Con ayuda de su inteligencia incansablemente indagadora, el animal abierto derribó el tejado de su vieja casa desde dentro"7. Tomar parte de la Modernidad significa poner en riesgo sistemas de inmunidad desarrollados evolutivamente. Los ciudadanos de la época moderna hubieron de acomodarse a una situación en la que, con la ilusión de la posición central de su patria en el universo, desapareció también la imagen consoladora de que la tierra estaba envuelta por bóvedas esféricas a modo de cálidos abrigos celestes. Desde entonces los seres humanos de la época tuvieron que aprender a arreglárselas para existir sin las viejas protecciones, sin los sistemas de inmunidad desarrollados psicológica y evolutivamente, expuestos a la helada cósmica. Helada y descentramiento de los cuales ya en el siglo XVI se acusan los primeros vértigos.

 

Frente a un momento de cavilaciones en torno al estatuto de lo humano, a una zozobra ontológico-moral planteada en términos de polí­tica de la especie, a la falta de transparencia de la información mediática y al ya argumentado potencial de los blogs es que con el Licenciado Leonardo Sai, Sociólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Psicoanalista, Licenciada Rosa Aksenchuk, Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales y un grupo de escritores, académicos y artistas hispanoamericanos hemos iniciado este Blog "Zoologí­a Polí­tica: Mundanidades en el Parque Humano" -que habrá de funcionar como bitácora de los acontecimientos y disturbios tenidos lugar en el Parque Humano, como cuaderno de apuntes y notas, como una contabilidad ética de las promesas escatológicas y desfalcos fiscales, como un borrador de impresiones, a veces con tesis de largo aliento, otras a quemarropa, impelidos por las exigencias de alguna flagrante injusticia, todo lo cual esperamos confluya en una Revista de Sociologí­a y Filosofí­a Polí­tica –bajo el mismo tí­tulo "Zoologí­a Polí­tica"– donde esperamos que la crí­tica y la participación ronden y cerquen la pregunta ya no sólo por el fundamento de la domesticación, la forja y la educación humana, sino también y de modo principal, por la deriva de los proyectos polí­ticos latinoamericanos, las crisis ambientales, entendiendo estas crisis en términos de ecologí­a espiritual. Como polí­ticas de climatización donde la helada del afuera hoy recorre y congela nuestros sueños de reorganizar la convivencia y afianzar la fragilidad de nuestros ví­nculos. Donde nuestras posibilidades de reinventarnos sean más amplias y diversas que las unidimensionales formas de la sociedad liberal industrial, donde este modelo no sea el único posible, aunque legí­timamente, para muchos, pueda constituir el único deseable.

 

 

 

 

 



En la zoologí­a polí­tica existen metáforas y endemismos raros y curiosos, hoy en una fase terminal y larvaria a la vez -como proyecto de sociedad-, una hora crepuscular de hombres sin perfiles, en una sociedad sin ideologí­as, de un modelo civilizatorio único, globalizado, universal, que hace innecesaria la polí­tica, en la medida en que ya no hay alternativas posibles a ese modo de vida, existe en ciertos invernaderos un ser, una especie en peligro de extinción, un animal polí­tico, que en ocasiones puede ser peligroso para la ciudadaní­a no avisada, pero sobre el cual recaen aún nuestras esperanzas, sobre él hemos querido esbozar aquí­ unas noticias iniciales para una investigación más amplia y un espacio de discusión más participativo, se trata de ese extraño ser, creado a imagen y semejanza de Dios, que hoy nos convoca y en cierto sentido nos interpela, nada menos que ‘el hombre’, un embutido de ángel y de bestia.





Dr. Adolfo Vásquez Rocca





Doctor en Filosofí­a por la Pontificia Universidad Católica de Valparaí­so - Universidad Complutense de Madrid

Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofí­a de la PUCV

Profesor de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello, UNAB.

Profesor asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado.

Director de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/

Editor Asociado de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires, ISSN 1850-339X http://www.psikeba.com.ar

Miembro del Consejo Editorial Internacional de ‘Cuadernos del Seminario’ - Revista del Seminario del Espacio ISSN 0718-4247 Vicerrectorí­a de Investigación y Estudios Avanzados Pontificia Universidad Católica de Valparaí­so.

Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofí­a y Culturas en Diálogo, Argentina. ISSN 1669-9092 http://www.konvergencias.net/

Columnista y colaborador permanente en Staff de Revistas y publicaciones españolas, entre las que se cuentan:

A PARTE REI ISSN: 1137-8204 -Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid-

Ní“MADAS Revista Crí­tica de Ciencias Sociales y Jurí­dicas ISSN 1578-6730 - Universidad Complutense de Madrid.

EIKASIA Revista de Filosofí­a, ISSN 1885-5679 - Oviedo, España

DEBATS Revista de Filosofí­a y crí­tica cultural, ISSN 0212-0585, Institució Alfons el Magní nim, Valencia.

Co-fundador del Blog y Espacio de Investigación:

http://labola.wordpress.com/

ZOOLOGÍA POLÍTICA: Mundanidades en el Parque Humano



1SLOTERDIJK, Peter, "Reglas para el parque humano, una respuesta a la Carta sobre el humanismo", Die Zeit, semanario, 10 de septiembre. Traducción: Fernando La Valle, 1999.

2Ibid.

3VÁSQUEZ ROCCA, "Sloterdijk y Canetti; El detonante iconográfico y operí­stico de la polí­tica de masas", en Ní“MADAS Revista Crí­tica de Ciencias Sociales y Jurí­dicas. Universidad Complutense de Madrid, | Nº 15 | Enero-Junio 2007, pp. 201-214

http://www.ucm.es/info/nomadas/15/avrocca_detonanteiconografico.pdf

4VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "El artista como dictador social y el polí­tico como escenógrafo" en PSIKEBA Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales de Buenos Aires, 2006 <http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRartista.htm>

5VÁSQUEZ ROCCA, "Sloterdijk y Canetti; El detonante iconográfico y operí­stico de la polí­tica de masas", en Ní“MADAS Revista Crí­tica de Ciencias Sociales y Jurí­dicas. Universidad Complutense de Madrid, | Nº 15 | Enero-Junio 2007, pp. 201-214

http://www.ucm.es/info/nomadas/15/avrocca_detonanteiconografico.pdf

6 TAPSCOTT, Mark, periodista y Director del Center for Media and Public Policy de The Heritage Foundation, en Artí­culo se ha publicado en Townhall.com

7 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Peter Sloterdijk: Esferas, helada cósmica y polí­ticas de climatización" En OPINATIO, Sección Filosofí­a y Religión, Barcelona, 2006, http://usuarios.iponet.es/ddt/esferas.htm

 

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