Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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FOTOENCUENTRO 2007 EN LA PAZ (II parte).

 

Por Ricardo Arcos-Palma

arcosnomade@yahoo.com


Este primer mes del nuevo año dedicaremos la segunda parte de este vistazo crítico al fotoencuentro 2007 realizado en La Paz-Bolivia. Evento que sin duda alguna se convertirá en un referente importante para el desarrollo de la fotografía en el continente. Comencemos entonces con la obra de la argentina Graciela Sacco. “Sombras del Sur y del Norte” es una serie que alude a las transformaciones urbanas que van de la mano con los cambios sociales. A mi juicio, esta obra, que ahora los lectores de Escaner pueden apreciar, es una de las más importantes de la muestra. No solamente a nivel conceptual sino por la factura, es decir por su realización material. Es de esas pocas obras que desbordan el recuadro, al cual la fotografía parace estar condenada, para ocupar un lugar en el espacio. Esta obra es una verdadera instalación fotográfica donde la luz y la sombra generan un espacio único y donde la fotografía deviene objetual. Esta imagen impresa en placas de plexiglass que están suspendidas de el techo, se proyecta sobre la pared gracias a la ayuda de una lámpara. La imagen fragmentada, se recompone generando una fantasmagoria bastante particular. La imagen fotográfica cobra mayor fuerza cuando el sujeto fotografiado es la acción misma que parece antecederse a la fragmetnación de su propia imagen: un individuo escoltado por una multitud se dispone a tirar una piedra la que sin duda parece romper en mil pedazos la imagen que la luz recompone en la pared. La luz una vez más deja de ser un simple artificio técnico para ser realmente una metáfora que recompone o revela la memoria. La artista dice: “Desde siempre las ciudades y sus habitantes como sitio emblemático de las transformaciones y de las relaciones sociales han ocupado un lugar central en mis desarrollos; como así también la reflexión de la luz en el espacio estético, y los procesos fotosensibles que de ésta se generan. La utilización que de estos hago es la base de mis propuestas[1]. La luz aquí da un sentido a la fotografía como objeto pues asume la tridimensionalidad y permite que la imagen habite el espacio.

Graciela Sacco
 

Otra de las obras que llamó mi atención fue la de el historiador, curador y crítico de arte Pedro Querejazu Leyton. En particular las fotos que son tomadas de los interiores de cúpulas de edificios antiguos y contemporáneos donde se pone de manifiesto una cercanía a lo divino. De lo figurativo a la abstracción total en el detalle, estas fotos nos revelan esa extraña relación con lo inaprehensible, donde la mirada se pierde en una acto de contemplación. La luz matizada pro el color azul del cristal, nos recuerda en cierta medida las reflexiones místicas de Yves Klein con la totalidad y la profundidad de la Esencia, materiliazada en el color. Aquí el color adquiere esa transcendencia inalcanzable gracias a la luz que lo trasluce.

Pedro Querejazu
 
La artista boliviana Raquel Schwartz nos muestra sus fotos como “Almito” donde lo kitsch se mezcla con los espacios cotidianos usados y gastados por el tiempo, resaltando las fragilidades del cuerpo, en este caso representado, en un espacio onírico donde la sexualidad parece marcar el ritmo de lo inesperado: una figura desnuda en plástico se prepara a pasar el umbral de una puerta. El montaje es perfecto pues esa figura que parece estar allí en realidad nunca estuvo allí. La trampa visual se hace evidente, recordándonos que lo que vemos en realidad puede ser objeto de nuestra propia ensoñación. "Almito" parece jugar irónicamente con la sexualidad del alma, donde la condición femenina se subvierte de una manera radical.

Raquel Schwartz

El artista chileno Roberto Edwards presentó una serie de 56 fotografías que resaltan los cuerpos pintados intervenidos por artistas y fotográfos de varias partes del mundo. Estas fotos revelan unos cuerpos en situación que se mezclan con la intervención pictórica de su anatomía. Cuerpos que nos recuerdan que son soporte y obra en sí mismos. Cuando el cuerpo es pintado, como el realizado por la artista peruana Ofelia Dammert, se logra una mezcla perfecta entre realidad e irrealidad. El desnudamiento se hace mayor cunado se instala el engaño visual propio de la pintura y resaltado pro la fotografía. En esta imagen vemos como la muerte, deviene juguetona insinúandose frente a la sexualidad. Lo interior deviene superficie carne gracias a la pintura. Esta foto nos recuerda el incarnatto propio de la pintura renacentista donde los huesos pueden también ser piel.

Roberto Edwards
 

La fotografía de Sandra Boulanger, la gestora cultural de este gran evento internacional, siempre actúa sobre la memoria. Esas fotos, como la que vemos ahora en escaner, muestran como el deterioro de la imagen unido al del tiempo, hacen de la memoria algo frágil. Un grupo de viajeros parecen esperar no solamente que el tren pase sino a que el mismo el tiempo pase, ante la imposibilidad de deterlo. Esas fotos nos revelan la fragilidad de ese combate ante el tiempo el cual siempre perdemos a menos de inscribirnos en la memoria de la piedra como diría Vicente Huidobro. Fotos nostagia de un pasado no tan lejano.

Sandra Boulanger
 
 

Las imágenes de Patricio Crooker fotógrafo boliviano, retrantan una serie de “Guerreros” excombatientes bolivianos sobrevivientes a quienes el fotografo les rinde homenaje. Esos personajes que se entregaron en cuerpo y alma en guerras intestinas por la soberanía nacional, generan una cartografía del cuerpo bastante compleja donde los años de la vejez parecen haber generado las heridas más irreversibles ante el tiempo. Heridas que ni siquiera una guerra podría dejar. Esos rostros nos muestras "los sobrevivientes" y aquí radica su paradoja: ni siquiera al tiempo se le pueden vencer, quizá esta e la única batalla que estamos dispuestos a perder.

Patricio Crooker
 

La cuestión de la mujer acordada en una sociedad como la islamista es abordada por la fotografa iraní Shadi Gadhirian. “Qajar-como cada día” cuestiona el rol femenino en una sociedad donde la religión impone y marca pautas en las relaciones sociales; el cuerpo femenino relegado al decoro de un interior doméstico hace de esas figuras prácticamente unos objetos. De hecho esta relación se ve acentuada con la figura donde el rostro -que sería la única parte visible del cuerpo femenino en estas culturas-, se ve reemplazado por una placha de pavor. La ironía y el humor se convierten en armas bastantes críticas donde la mujer sigue siendo relegada a un segundo plano en estas sociedades islamistas, donde la mujer es una simple cosa, que hace parte del decorado doméstico. El rostro como parte esencial de nuestra identidad pone de manifiesto la asuencia total del reconocimiento de lo femenino al seno de estas sociedades donde lo religioso fundamentalista termina siendo un obstáculo para el equilibrio de las relaciones humanas.

Shadi Gadhirian

Vassil Anastasov fotografo sueco, retrata una serie de personajes que generalmente no son visibles, al menos en términos estéticos. Se trata de obreros provenientes de sociedades indígenas que son resaltados y exaltados en su condición humana. Las fotos impecablemente realizadas sobre fondos negros, realzan la constitución física de estos personajes, fundamentales para el desarrollo de una sociedad y generalmente no bien reconocidos. Estas imágenes son los retratos de estos "héroes" de lo cotidiano, que son realmente pilares de nuestras sociedades, parece señalarnos el fotografo.

Vassil Anastasov

Sol Mateo

Finalmente Sol Mateo, uno de los fotografos más importantes de Bolivia, quien nos muestra una serie de imágenes donde vemoscomo lo sagrado se mezcla con lo érotico a la mejor manera de Bataille. En este caso vemos una alegoría a la Victoria, escoltada por dos jóvenes militares: soldado e infante de marina. El infante de marina se toma literalmente pues es un niño que porta del traje de marinero, mientras el soldado situado a la derecha de la Victoria demuestra su juventud. Ambos posan frente a esa Erótica Victoria, como presitiendo una derrota permanente frente a la imposibilidad de acceder a ella. Ella en un pedestal, despliega sus “alas” así como su sexo que se ofrece sin tapujos. Las fotos de Sol Mateo, cuidadosamente escenificadas están inmersas dentro de una atmósfera del encierro donde las fonteras son permanentemente cuestionadas. En este caso la rigidez de los uniformes militares contrasta fuertemente con la desenvoltura de la Victoria desnudada por sus edecanes.

Así luego de este breve vistazo crítico, espereremos con impaciencia el próximo fotoencuentro en La Paz.

 

Bogotá, en la espera del nuevo año.

 

 

[1] Propósitos de la artista. Segundo Festival de Fotografía 2007. Catálogo de la exposición. La Paz. p. 42.

la escritura de la nota

Me parece muy bien dar a conocer la actividad fotográfica de nuestra América.FOTOENCUENTRO 2007 EN LA PAZ (II parte). Sólo le pediría al que escribe la nota que tuviera más cuidado en la escritura misma. Hay demasiados errores que no deberían aparecer en un medio cultural. Gracias

la escritura de la nota

Gracias por su valioso comentario lo tendremos en cuenta

Foto encuentro

Muchas gracias por este texto, yo visité las exposiciones y enverdad me da gusto que alguien que no vive en Bolivia, pueda dar cuenta de lo que esta sucediendo aquí en materia cultural,, gracias Soledad.
 
 
 

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