Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

GOODMORNIG, AMERICA
Hello, Patio Trasero
¿Cuándo se va a morir todo, para que el hombre no tenga que seguir matando?


Silvia Banfield©2007

 

Mi concentración era total y sentía la entrada visceral del otoño por la ventana de la tarde y recordaba mis días en Boulder, Colorado, amarillos con el despertar de las hojas acodadas en la acera, en la ruta de cada día, despidiéndose de las copas y ramas de los árboles en su ciclo milenario. Volaban mis apuntes en las páginas de Los Cuadernos de Colorado y un día empujaba otro, la nieve borraba el negro asfalto y mi sombra crecía junto al portal. Las palabras brillaban más de noche que en los días de verano. Escribía, escribía, como si mañana fuera a cumplir una condena a perpetuidad silenciosa. O no sabía que estaba escribiendo porque todo sucedía como un relámpago. Las mañanas entrababan sigilosas y se detenían en mis cuadernos de notas. Nada más se movía que la palabra dentro de la palabra y la memoria. El amarillo del bus colegial avanzaba sobre las hojas del asfalto y un cielo acerado partía aquellas mañanas en que el espacio se hacía cada día más grande y los días apilados junto a la montaña como si nada fuera a suceder. Y tan lejano lo que uno realmente ama, a veces. Las doradas hojas del otoño marcan nuevos pasos y tiempos. Las estaciones son así de simples, trazan una época, espacio a la deriva. Aprendí a amar estos cambios de piel en aquellos días de La Patagonia, donde el tiempo aparentemente se perdía en una de esas rutas frías tan distantes como próximas unas a otras. La realidad las convertía finalmente en el kilómetro cero. La geografía más lejana, aproxima. Días extremos, como ahora en otro tiempo.¿La nieve sube o baja de la montaña? No importa, te dije alguna vez, sigue siendo nieve, como el tiempo sigue siendo tiempo, adivinado o empaquetado en la muñeca de un reloj. El sol es reflejo, memoria permanente. No hubo golf al parecer en la oficina del Editor, esta tarde que se dejaba ir apretada en su propio círculo de acontecimientos cerrados como un puño. Estábamos en un paradero desconocido, en algún límite de algo, no sé, la marea va y viene con su luna. El mar se retira para que uno entre en confianza y su momento de inocencia comienza cuando nos descalzamos para sentir el reflejo de la luna que atraviesa la noche y nuestra memoria. Había tanto de azar como de camino recorrido. El futuro es así, casi impredecible. Es un grano de arena en el desierto, mientras que ya el pasado se transforma en un grano visible de arroz.
 
 


· La bestia bufa, está cansada


Escribir una nota en estos tiempos, cuando casi todo viene de fábrica, hay un Made de antemano, un sello digital, hay que pensarlo más de una vez. El escenario no cambia o mejor dicho, se acomoda a lo que hay. La rueda sigue girando al revés de sus dientes en la economía norteamericana. Se atasca el sólido engranaje de la locomotora estadounidense. Bufa el búfalo y se cansa. Pobre bestia, la pradera está llena de obstáculos, peligros, los semáforos en rojo se multiplican en el mundo entero y el atardecer cae con su espinazo roto en un gran crepúsculo otoñal. Quieren la piel de la bestia cansada, acorralada en su mundo de soberbia, carne, grasa, cuernos, toda su humanidad. Cuatro patas levantando polvo sobre un viento negro que no deja ver al mundo y el mundo que se aplasta asimismo con fe ciega.


Traigan la verdad, escuché el eco apagado de un Editor con motivación de juez más que de un periodista convencido, mucho menos que un sacerdote en tiempos de credibilidad cero. La mentira tiene piel de lagarto y se deja acariciar con suavidad por la mano cobarde. Agrio, nos hizo sentir como una imagen robada por un celular. Previo a estos espasmos verbales, estuvo recluido por más de media hora en su oficina revisando noticias, monitoreando, buscando como desenmascarar la ley del embudo de la realidad y de seguro arrastrando los pies por el abismo. Oraba tal vez sobre una mesa difusa, babélica como una hoja de papel muerto. Diario de ayer, dejó sentir para sí mismo como una flor marchita. ¿Qué concluir en medio de un mismo camino? Clavó los ojos en la Redacción, y sentí volar dos cuervos, noticias que no respaldaban un cambio de escenario y volvían a ser parte del paisaje. La realidad en definitiva necesita un corrector de pruebas. ¿Cómo inventarse otro panorama? Lo vi desolado. Se le volaba el tiempo detrás de los ojos. Eso que el naufragio existe dentro del cuerpo, es una realidad. Lo dejamos ir como llegó, una nave solitaria que buscaba un puerto que no estaba entre nosotros. Un mar de información que se repite, es un ejercicio perfecto para sentirse desolado y dar vuelta la página del día. Es bastante inútil buscar alguna explicación.

 

 


· ¿Cuándo se va a morir todo?


Me quedé pensando en la guerra de Irak, que no es un tema nuevo y sobre el cual se escriben carretillas de palabras, tinta que es sangre, imágenes coaguladas, el mismo hueco se profundiza cada día en la página global. Cuerpos, cuerpos, que ya no respiran/ n caminan sin vida/ Acababan de asesinar a un periodista iraquí corresponsal del Washington Post. Pero al día siguiente asesinarían otro de la prensa iraquí. La noticia fue una bala en la cabeza de Salih Saif Aldin y no lo que dice el diario norteamericano, que los periodistas iraquíes ayudan con sus notas e historias a comprender mejor la guerra en ese país. Lo que no sabe, el poderoso diario, que es incomprensible que Estados Unidos haya desatado una guerra basada en la mentira. Y sigue siendo incomprensible una guerra inútil, con más de 100 periodistas iraquíes asesinados por intentar explicar una guerra inexplicable. Miles de niños iraquíes muertos, un país literalmente arrasado. El periodismo aquí se va de bruces, la palabra es inútil y yo desconfío de ella más que de un mercader. ¿Cuándo se va a morir todo para que no tenga el hombre que seguir matando? Un homenaje a la muerte con una caída del último telón y una sombra llorando, leyendo el libreto final. La muerte es de una sinceridad horrible, se muestra tal cual es, segura de sí misma, con una autoridad fríamente calculada hasta el final, precisa, impecable, implacable e invencible hasta ahora. ¿La muerte espera en un cuarto oscuro, mamá? ¿Sus ojos tienen más fuerza que la luz? ¿Por qué siento que la muerte tiene, a veces, un dueño? ¿La muerte es juez y parte en este entierro? Y en algún muro vi escrito los versos de una copla algo borrosa. En Basora la basura invasora/se retira lentamente/ni la reina los llora/Ya estuvieron, ya se fuero/y faltan más/otros en ataúd volverán/son los tercos boys de Mr George. Lo real es que la guerra contra Irak continúa, aunque nadie esté de acuerdo con ella, sigue en su laberinto, callejón si salida. Sólo los muertos salen para sus respectivos países de origen-invasor y los más, se quedan en las tumbas de Irak golpeados por su trágico destino y el viento arenoso del desierto, tumbas que algún día levantarán sus ojos crispados. Se llenará el aire tal vez de rumores, una atmósfera cargada con viejos azufres de soldados muertos, la paz del desierto/la paz de los muertos/que vivan los muertos.


· No hay paraíso sin dolor, amor


Con este escenario que se describe asimismo, Bill Clinton, que entrará probablemente a la Oficina Oval con Hillary, criticó a George Bush en el diario francés Le Figaro, advirtiendo que "Hay gente a la que le gusta odiar a EEUU, pero la mayor parte están en desacuerdo con las políticas que impulsamos" La estrategia de Bush, dijo hacer siempre lo que quiere y cooperar sólo cuando es necesario". Creemos que Clinton se queda corto en su apreciación del inquilino actual, porque sólo coopera o negocia cuando no tiene otra alternativa. Pero si es cierto, ha dilapidado el patrimonio de credibilidad de Estados Unidos y lo está llevando por un barranco económico y financiero de consecuencias inimaginables aún. Hillary, recientemente miró al Sur, hacia el patio trasero en un extenso discurso, donde cayeron algunas perlas para el olvidado Patio Trasero, ese rincón de ningún lugar que queda en el Sur. Al fondo, pero a mano izquierda, parecieran decirle los sentidos e instintos femeninos a esta probable inquilina del Potomac. Todo está cambiando, Bill, al Sur.- El Muro tal vez no nos deje ver el paisaje, Hillary. Acuérdate lo que dijo Lennon, querida, "La vida es aquello que nos sucede, mientras nos empecinamos en seguir otros planes". Recesión, recesión, se escucha el coro de Wall Street, en New York. -Por dios, Hillary no te hagas eco de esos cantos de sirena, coros del terror.- ¿Y tú no le dijiste al padre, la economía, idiota? Remember, Bill. ¿El Sur, querida, llega hasta el muro? - Qué cerca, Bill, está Berlín. Por eso de noche y de día trabajan los infantes de marina construyendo un muro de seis metros de alto, querida.- Si no apoyamos el desarrollo en el Patio Trasero, el avispero será generalizado, Hillary.- Cierto Bill, el paisaje se olvida, como la gente, y el muro, Bill, tal vez sea para mirar el Sueño Americano por dentro.- No hay paraíso sin dolor, amor.-¿Saltarán garrocha los inmigrantes ahora?-Siempre vendrán como las oscuras golondrinas, de sus nidos a descolgar.-Bill, estos tres mil kilómetros de la frontera son la pesadilla más larga y sueño en las noches con que se termine de construir.-Olvida querida este tema, los latinos nos pasarán la cuenta en las elecciones del 2008. Es mejor dejar a George y a sus muchachos trabajar en la frontera. Tienen acero y los hierros necesarios para no dejar pasar una sola mosca.-¿Y la mano de obra mexicana?-Por ahora que esperen las manzanas y los tomates, que la gente haga sus cosas en las casas, arreglen sus jardines, las construcciones realicen su trabajo.-Si alguien nos escuchara hablar así de la frontera y del Patio Trasero, Bill.-Sabría, Hillary, que no somos hipócritas. "El Sueño Americano es para nuestros dormilones".


· ¿Lamentaremos lo del muro, Bill?


George no quiere que veamos el Sur, el muro de nuestra frontera mexicana tiene más muertos cada día que el de Berlín. Eso lo sabe todo el mundo. Amenaza la empalizada el medio ambiente. La organización Defenders of Wildlife, ha denunciado que la construcción del muro causará un daño irreversible al eco sistema del río fronterizo, San Pedro. El muro impedirá completamente el cruce de un lado a otro de las especies, algunas de las cuales pasan de un lugar a otro para aparearse y tener sus crías. Según el vicepresidente de la organización defensora de la vida salvaje, Rappaport Clark, el muro tendrá un serio impacto en las especies que habitan en esta región, animales como el jaguar o el búho pequeño". - Tenemos que defendernos, ¿no crees Bill?-¿ Y cómo compaginamos, me pregunto, un mundo sin fronteras?- Nuestras fronteras llegan a Irak, pasan por Afganistán, llegamos a las puertas de los rusos, compartimos nuestra gente en Europa, Asia, la Antártida, monitoreamos los polos y los visitamos cada tanto. ¿Qué hay de malo en eso Bill? ¿No inventamos Google Earth?- Hillary, Hillary, cada día nos quieren menos. Tenemos mucho trabajo dentro y fuera de casa. Aunque nuestras fronteras no llegan a China, porque ahí está la muralla China, la medallita al Dalai Lama y las relaciones públicas de Bush, no solicitadas por los chinos, para que reciban al Dalai Lama y arreglen su problema del Tibet, saldrá caro en las relaciones con Pekín.- Qué detalle, Bill, no, el de George, dejarnos el tema de los 1.300 millones de chinos. Pekín ha dicho que se han dañado gravemente las relaciones entre ambos países. Hillary, ya te decía, por donde mires, nos miran con malos ojos. El Patio Trasero es un detalle. Ya estamos en Guantánamo.- Yo diría Bill, mejor, que estamos en un zapato chino.- Ya estás comprendiendo, lo que viene en política internacional es atravesar un camello por el hueco de una aguja, Hillary. O si prefieres, el Niágara en bicicleta.- Ya estamos en el desierto, Bill y a propósito, ¿que se habrá hecho Osama? ¿Nosotros lo encontraremos?

 

 


· ¿No pierdas el habla, amor o Putin tiene la palabra?


Bill Clinton mira hacia el cielo y se queda en silencio, sin respuesta, pierde el habla, se ríe, no entiende el chiste. Atraviesa una nube el cielo sin que nadie la ataje. Bill, ¿y el oso ruso?, despierta, Bill. Clinton baja la mirada del cielo recuperando la realidad, y como un espía de Odessa, mira a Hilalry, cabecea la respuesta, quizás piensa en la reciente visita de Putin a Irán, en las declaraciones del número uno de Rusia sobre el retiro con fecha de Estados Unidos de Irak o de su apoyo al proyecto nuclear iraní. Se encrespó el Mar Caspio, Bill y yo, ni conocía su existencia. -Está enseñando el músculo, Vladimir, Bill. Dice que tiene suficientemente fuerzas y recursos para defender sus propios intereses, también en otras regiones del mundo, y lo hará?- Guauuu, Bill, qué hombre. Mira, lo que acaba de decir: "Lo que estamos haciendo para reforzar la capacidad defensiva de Rusia es correcto y seguiremos haciéndolo. Nuestros planes no son grandes, sino grandiosos y absolutamente realistas" "No solo prestamos atención a la tríada estratégica, integrada por las Fuerzas Nucleares Estratégicas, la aviación estratégica y la flota de submarinos nucleares, sino también a otro tipo de armamentos" "Hemos advertido a todos nuestros socios de que si toman decisiones sin tener en cuenta los intereses de seguridad de Rusia, adoptaremos medidas de respuesta" Las Fuerzas Armadas rusas se están dotando de mísiles nucleares "completamente nuevos" con el fin de "garantizar la seguridad del país por muchos años."
-Siento frío Bill, esto se está poniendo más cool que la Guerra Fría. ¿Hacia dónde vamos my dear Bill?- ¿De dónde venimos, digo yo, Hillary?

 

Este artículo tiene copyrigth. No se puede distribuir libremente. 

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta es para verificar que eres human@, completa el espacio con los signos de la imagen.
1 + 1 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
By submitting this form, you accept the Mollom privacy policy.