Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscribir

Portada Mensual

Distribuir contenido

Cuento

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio ONCE

Should I stay or Should I go?

 

“…Should I stay or should I go now? Shold I stay or should I go now? If I go there will be trouble and if I stay it will be double…”

The Clash                                         .

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

          Eran los primeros años de la década de los ochentas y Aristeo Cano Mina ya estudiaba en el glorioso conservatorio de la universidad local. Luego de salir airoso de los exámenes de admisión por pura casualidad. Como ya sabemos, Aristeo soñaba con ser una estrella del rock’n’roll. De modo que siempre trataba de estar al tanto de lo último de lo último del plano musical. Ahora sería algo bien fácil y que casi cualquier tonto lo puede hacer, principalmente: gracias al Internet. Sin embargo, en aquellos citados años, había que gastar dinero en comprar revistas especializadas sobre la materia. Que la mayoría de las veces, no tenían lo que interesaba a Aristeo, sino que eran más de lo mismo porque estaban escritas para un público general y no para gustos especializados como el suyo. Además, el canal de MTV todavía estaba en pañales y tenía pocos meses de haber iniciado sus transmisiones. Sucediendo lo mismo que en las revistas especializadas: tenían una programación musical extremadamente heterogénea donde prácticamente no existían los videos que interesaban a Aristeo.

            En el rubro que más dinero tenía que invertir Aristeo, era en la compra de material sonoro. Es decir, en adquirir los discos o acetatos, como se les conocía por aquellas pre-históricas décadas a los discos de plástico: negros, pesados y extremadamente frágiles, donde venía grabada la música. Era el único modo de oír específicamente la música que a ti te gustara, a menos que fueras al concierto y lo hicieras en vivo. ¡De veras que, visto a la distancia, aquellos eran tiempos primitivos! Como dirían y hoy dicen, realmente, los actuales chavos que forman parte de la generación del teléfono inteligente o Smartphone ja ja, quienes sienten que se les acaba el mundo si un día no hay Internet y no se pueden conectar. No, pues en aquellos tiempos que se estaba más aislado que una ínsula, ¡ni pensarlo! Se nos hubieran muerto de tristeza los chavos de la actual generación Smartphone.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio DIEZ

El Escenógrafo, el ladrón, la oportunidad y Richard

Por José Agustín Orozco Messa

 

By  Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

            Era un viernes por la noche. Después de un largo día laboral… Bueno, no exactamente laboral porque ellos no eran empleados asalariados. Eran estudiantes. Empero, laboraban como estudiantes y trabajaban duro estudiando para aprender… Bueno, eso también es un decir, porque, para ser sinceros, se esforzaban, en una escala del 0 al 100, apenas a un 75 u 80%... Claro que si lo comparamos con las generaciones actuales… Las cuales, ¡ni siquiera estaban por nacer en ese viernes por la noche!, quienes ocuparán las aulas veinte o más años después de ellos: entonces, ese 75 u 80% los convertiría en súper estudiantes.

             Porque los estudiantes de la actualidad se la pasan chateando en el celular durante todas las clases… Y tienen un desconocimiento pasmoso de todo lo que existió, hasta antes de que ellos cumplieran siete u ocho años de edad. Es decir, si les mencionas algo ocurrido en la década final del siglo XX. ¡Pareciera que estas refiriendo algo sucedido dos mil años atrás! Algo tan ancestral que es imposible que ellos, ¡los nacidos a partir del año dos mil!, lo tengan que conocer.

            De modo que, para dar clases, no se pueden poner ejemplos prácticamente de ningún tipo: ¡porque los alumnos desconocen todo! Ah, pero eso sí, vivimos en la época de la comunicación. Donde a través de las redes informáticas, podemos ver la superficie del planeta Marte desde nuestra computadora… Pero, paradójicamente, los alumnos universitarios no saben leer correctamente y, a veces, no saben redactar un texto coherentemente aunque sea lleno de faltas de ortografía. Escriben igual, por no decir peor, que estudiantes de nivel primario quince años menores que ellos.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio NUEVE

TENEMOS MÁS VARIEDAD DE FAUNA QUE UN ZOOLÓGICO

Dedicado a mi  soul brother, por todos conocido como,  "Ruso".

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By  Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

            Bernal Almazán Merino pertenecía a una familia común y corriente. Su papá era burócrata y su mamá ama de casa. Como todas las familias, tenía tíos y tías regados por aquí y por allá. A los cuales veía en contadas ocasiones, normalmente en fiestas familiares y fines de año. De esos parientes, unos más lejanos que los otros, todos eran o habían sido comerciantes de todo tipo y los menos, burócratas. Según lo poco que sabía Bernal, ninguno se había distinguido ni sobresalido. Lo más sobresaliente que conocía de sus ancestros, era un nebuloso tío que no conoció porque más bien, parece que era tío de su mamá y no de él, que nunca se mencionaba en la familia. Al parecer el tío había sido de dudosa reputación moral, como solía decir la abuelita. Lo cual podía expresar cualquier cosa o nada. Pero, luego de buscarle significado, resultó ser que el mentado tío había sido homosexual y por eso estuvo, y todavía continuaba, negado en la familia.

            Con esos antecedentes tan parcos, Bernal no tenía muy claro de dónde le había salido la inclinación por las artes. Aunque, para ser sinceros, ni siquiera él mismo tenía muy clara su inclinación por las artes. Le gustaba dibujar y, según él, dibujaba bien. Por lo menos, dibujaba mejor que el promedio de sus condiscípulos escolares. De manera que siempre que había que participar en alguna actividad escolar colectiva: él ponía los dibujitos. También le gustaba bailar, así que desde la primaria, había participado en talleres escolares de danza folclórica. De manera que en los fiestas que se organizaban periódicamente desde la primaria hasta la preparatoria; de ser necesaria su participación, ésta había sido bailando folclórico. Y, nada más por aclarar, no es que en el nivel universitario no existan ese tipo de eventos, lo que ocurre es que Bernal acababa de egresar de la preparatoria y apenas iba a escoger qué carrera universitaria estudiar; de allí que todavía no hubiese tenido la oportunidad de enterarse. Asimismo, cuando estaba en la secundaria, a la par de los talleres extracurriculares de danza folclórica se impartían, casi en los mismos horarios, unos talleres de teatro. Como el folclor ya se lo conocía bien, Bernal decidió entrar a dichos talleres y, si bien, no se convirtió en actor, si le tomó gusto a eso del teatro. Aunque realmente esos talleres funcionaban más como un club social que como una escuela teatral pero bueno.

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio OCHO

SATURDAY MORNING…

 

“Todo es cambio lo que hiciste ayer está ahí es diferente a lo que hiciste hace una hora hace un segundo ya no cuenta para este momento así es la onda ésta es la onda por eso me gusta beber embriagarme hasta morir para ver las cosas distintas ver algo otra onda…”

 PASTO VERDE    pp24.    

Parménides García Saldaña

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

            Aristeo Cano Mina salió de su casa el sábado por la mañana. Estaba a mediados de año y el clima era agradable: soleado y fresco. Normalmente los sábados por la mañana se quedaba hasta tarde en su cuarto, sobre todo si la noche anterior se había desvelado mucho en alguna fiesta o reunión. Cuando no ocurría eso, es decir, cuando se quedaba en su casa tranquilamente el viernes por la noche y se acostaba temprano. Entonces, el sábado por la mañana se despertaba a media mañana y, antes de levantarse de su cama, se forjaba un cigarrillo verde para fumarlo tranquilamente. Era el llamado “despertador”. Desde hacía un semestre esa era su rutina.

         Como ya he comentado, Aristeo Cano no fumaba más que tabaco y bebía cerveza, hasta antes de ingresar al conservatorio universitario donde adquirió nuevos gustos recreativos, por llamarlos de algún modo. Pero en esta ocasión, ni se había desvelado la noche anterior y sí se había levantado temprano ese sábado en la mañana, ¿Por qué? Pues precisamente porque se le había terminado su reserva de material para hacer sus cigarrillos “despertadores”. De manera que se dirigía a visitar a un amigo para que le invitara: “el toque mañanero”.

           No sé por qué, pero los adictos a fumar marihuana acostumbran ponerle nombres graciosos o sobrenombres a sus actividades. Entonces, fumarse un cigarro al despertar, es el “despertador”. Ir con un amigo o, que un amigo llegue a la casa de uno, y fumarse un cigarro con él, si ocurre antes del mediodía, se denomina “un toque mañanero”. Pero, si lo fuman y se van ambos a la calle, entonces se denomina: “el caminero”, sin importar si es de mañana o tarde, o hasta de noche. Y así por el estilo.

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio SIETE

PAPELITOS HABLAN*

 

*Expresión usada para referirse a que es

mejor un acuerdo escrito que uno verbal. Dícese:

“papelito habla”, es decir, un documento me respalda;

similar a: “las palabras se las lleva el viento…”          .

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

         Mal que bien, Fortunato Barradas ha sobrevivido a casi toda la carrera. No va en primer lugar pero se mantiene. El primer conflicto con un docente lo tuvo cuando se le ocurrió seguir los pasos de su condiscípulo Richard Naranjo y se cambió a otra clase de dibujo. En estos “tiempos modernos” y no me estoy refiriendo al clásico de Charlie Chaplin sino a este presente que vivimos ahora: es muy común poder pedir un cambio de docente en cualquier licenciatura universitaria. Sin embargo, en aquellos tiempos estudiantiles de Fortunato ¡eso era muy mal visto! Aunque los docentes no se tragaban unos con otros, todos se ofendían. Porque se estaba dando a entender que ¡ese docente no servía y por eso el alumno se iba! Pero, si se cuestionaba la sapiencia de uno se podía cuestionar la de todos. Por eso cerraban filas.

          Lo único que evitó que corrieran de mala manera a Fortunato de la facultad de artes fue que realmente tenía talento para las artes, de manera que hubo por allí voces anónimas que pidieron calma y el asunto quedó, más o menos, en el olvido. A final de cuentas, Richard Naranjo se fue solo y Fortunato terminó regresando a su clase de origen.

         Empero, la segunda vez fue más seria y casi lo echan a la calle. Como Fortunato era amigo nada menos que de Burundanga y estuvo entre el minúsculo grupo que lo apoyó en sus desmanes políticos, siguiéndolo como borrego. Cuando Burundanga fue, merecidamente ¡eso sí!, expulsado de la facultad de artes, varios docentes y administrativos apuntaron sus armas hacia Fortunato.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio SEIS

¿QUÉ QUIERE CRISTOS…?

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

       Cristos es todo un personaje. Claro que, de entrada, debo aclarar que no estoy hablando del histórico prohombre, ¡célebre porque se murió en la cruz para fundar una religión de la cual no recibió ningún beneficio! Los que la popularizaron después de él, ¡esos si cobraron las regalías! Bueno, a menos que seamos bien crédulos por no decir estúpidos y nos creamos esa historia de que se fue al cielo a reinar; porque si no…, pues entonces ¡realmente sí hizo un buen negocio con dejarse clavar al palo ese por los romanos! Pero mejor dejémoslo ahí porque esa ya es otra historia y ahora estoy contando ésta. Así que, no, señor, no. ¡Yo me refiero a todo un artista y bohemio que habita en cierta ciudad del interior de la república mexicana!

       Él se define a sí mismo como un poeta y ya. Otros dirán que es un borracho y ya. Pero entre uno y otro extremo, tenemos a todo un personaje, como ya he acotado. Físicamente es alto y corpulento como un oso e igual de peludo; aunque su cabello es chino rizado por lo que, en lugar de caerle largo y lacio sobre la espalda, más bien se yergue cual corona sobre su cabeza. Dándole una apariencia redonda como si trajera un casco sobre de ella. Hirsuta melena que más lo emparenta con el pagano Dionisos que con tan sacro tocayo. Se ha de rasurar, más bien, una vez a la semana. Por lo que siempre tiene pelos en la cara que le oscurecen las facciones pero resaltan su sonrisa franca. Las modas van y vienen pero a él, le tienen sin cuidado. Todo el año: viste pantalones de mezclilla y botas vaqueras, ambas cosas desgastadas. En tiempos de calor usa lustrosas camisetas coloridas. En tiempos friolentos desteñidas camisas de franela y una vieja chamarra de cuero color café que parece herencia de su abuelito por lo raspada y deslucida que se aprecia.

 

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio CINCO

BROWNING M2 CALIBRE .50 BMG

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

 

          El sol cae a plomo sobre todo el lugar. El calor está insoportable. Debemos de estar aproximadamente arriba de 40° al Sol y casi lo mismo a la sombra. Porque la sombra no es más que un mugroso plástico negro, esos de bolsa de basura, que alguien colocó sobre la improvisada trinchera de costales llenos de tierra. Así que no hay mucha diferencia entre estar sentado empuñando una ametralladora Browning M2 calibre .50 BMG bajo del plástico negro, o estar parado al pie de la carretera, cargando los seis kilos del fusil de asalto SIG SG 550 calibre 5.56 mm. Aunque junto con el arma se carga otro kilo de los 120 cartuchos, además de la bayoneta. Pero, lo que es peor, es soportar el kilo y medio del casco de acero que, bajo el sol, hacen que se derrita la cabeza y se sienta que pesa el doble como si fuese de piedra. Por estas razones, nadie quiere estar ocho malditas horas en un retén a orilla de carretera.

          Paradójicamente hay dos tipos de soldados cumpliendo ese servicio, encabezan la lista: los soldados castigados, los más indisciplinados, que siempre están contra corriente con sus superiores y, por lo tanto, son los “voluntarios” para terminar haciendo este miserable servicio. Junto con ellos, como siempre sucede, también están los soldados que, por alguna razón, le caen mal a sus superiores y, sin importar su buen desempeño, igualmente son mandados a cumplir con el castigo de estar ocho horas bajo el Sol a orilla de la carretera. En resumen, o están los peores soldados o están los más cumplidos pero por esa misma extraña causa, terminan allí todos juntos.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio CUATRO

By  Copyright©José Agustín Orozco Messa.

                 All rights reserved.

 

                                       Dedicado a la memoria del maestro: Parménides García Saldaña,

“El Rey de la Onda” (1944-1982), a 33 años exactos de su lamentable pérdida.

 

            Si esto fuera un documental. La primera escena que deberíamos ver [ya saben, porque todo buen guión debe de empezar con una imagen, que inmediatamente nos introduzca en el tono de lo que vamos a ver, es decir, de lo que va a tratar el guión]. Bueno, como decía, si esto fuera un documental: lo primero que deberíamos ver sería a Aristeo Cano Mina sentado frente a las cámaras en un plano medio diciendo algo así:

—En aquellos tiempos, las cosas no eran como ahora…

 

ESTO NO ES FICCIÓN
Episodio TRES: [Entre BURUNDANGAS te veas]


By Copyright©José Agustín Orozco Messa.
All rights reserved.

Acto I


“Songo le dio a Borondongo
Borondongo le dio a Bernabé
Bernabé le pegó a Muchilanga
le echó a Burundanga
Les hinchan los pies…”
Canción Burundanga, Celia Cruz

Burundanga ha sido una bestia toda su vida. Lo fue de niño y lo sigue siendo de grande. Aunque el apodo se lo ganó de pequeño, porque parecía un animal rabioso que repartía manotazos y patadas contra sus compañeros de primaria, sin importar si eran grandes o chicos, siempre que alguno de ellos no quería seguir sus órdenes. Resultó que, ya adulto, le seguían llamando Burundanga, aunque por otras razones que ya veremos. Pero no se piense que había diferencia entre el Burundanga niño y el adulto, porque invariablemente, todo lo quería arreglar a manotazos siempre. De allí que le pusieran Burundanga porque, en el imaginario de sus compañeros de primaria: esa palabra era sinónimo de “niño salvaje”, “bestia salvaje” o “una especie de Tarzán bestial y animalesco”.

ESTO NO ES FICCIÓN
Episodio DOS


By Copyright©José Agustín Orozco Messa.
All rights reserved.

Ricardo Naranjo fue hijo único. Aunque nació en México no se veía muy mexicano. Sus papás venían de Argentina. Así que era un niño muy blanco, de castaños cabellos rizados, ojos claros, mejillas sonrosadas, etc., etc., parecía uno de esos rechonchitos querubines pintados durante el barroco. Con esto no quiero decir que no existan mexicanos blanquitos y bonitos, simplemente sucede que la mayoría de ésos son hijos, nietos o bisnietos de europeos o gringos avecindados en éste país quienes; casualmente, mantienen estrictas relaciones entre sus mismos pares: de allí que sus descendientes mantengan las características somáticas mencionadas.

De niño lo vestían muy formal. Era regordete y de mediana estatura. Su padre, arquitecto de profesión, estableció negocios con importantes empresas constructoras ubicadas en el DF [o Mexico City, para los angloparlantes], allí nació Ricardo. Realizó sus primeros estudios en el célebre Colegio Alemán allá por Lomas Verdes. Donde la mayoría eran alumnos: güeritos y pudientes, mezclados con algunos mexicanos-mexicanos, no tan rubios pero igual de pudientes. Cabe señalar que tampoco ser güerito es sinónimo de ser acaudalado, acá en México hay cantidad de güeritos pobres. Un par de millones diría yo. Aunque, muchos de ellos, también tienen orígenes extranjeros. Producto de migraciones del siglo XIX que se establecieron en el campo, porque eran campesinos de origen y se condenaron a sí mismos. De manera que ellos no se enriquecieron porque hablar del campo en México es sinónimo de hablar de extrema pobreza.

ESTO NO ES FICCIÓN
Episodio UNO


Por José Agustín Orozco Messa

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.
All rights reserved.

Fortunato Barradas nació en el seno de una familia de nazarena tradición. Su padre, abuelo, bisabuelo y así, sucesivamente. Remontándose generación tras generación, muy probablemente hasta el primer Barradas: habían sido carpinteros. Sin embargo, Fortunato tenía un plus extra. Una habilidad que sus ancestros no tuvieron, al menos que él supiera. Fortunato era muy hábil para dibujar. Desde niño muy pequeño, todos en su casa fueron testigos de ese hecho. En cualquier pedazo de papel podía hacer un buen dibujo con apenas un lápiz ordinario.

Pero no se confunda el lector. No me refiero a esos niños que dibujan toscos trazos que los papás, de generaciones anteriores, confundían con un Mickey Mouse, o los actuales, con un Bob Esponja y decían:

—¡Mira que bien dibuja el niño! ¡De seguro va a ser artista!

Lo mismo ocurre con papás que ponen música de cumbia a todo volumen en su casa, ven a su pequeña hija zangolotearse como licuadora a diestra y siniestra; y sin ningún pudor, dicen muy ufanos:

—¡Mira que bien baila la niña! ¡De seguro va a ser bailarina!

Fortunato, desde muy tierna edad, podía hacer el retrato a lápiz de una persona, con la misma facilidad que otro niño de su misma edad apenas y podía rayar burdas formas geométricas.

Pero todo se quedó en la anécdota; a veces, en alguna reunión, se pedía al niño que dibujara el retrato de alguno de los invitados. Quienes asombrados, aplaudían la destreza del niño, quien sin aparente esfuerzo, retrataba a cualquiera logrando un parecido innegable. Pero no pasó nada. Por alguna extraña razón, ahí se quedó todo.

LA MUSA DEL COMIC

por Mario Domínguez

 

Una cocina.
Hay un gran arquitecto de pie.
De pronto llega su gásfiter a arreglarle el lavaplatos.

 

Empiezan a conversar:

 

Loos y su Gásfiter

 


LANZAMIENTO DEL LIBRO "LA JIRAFA MARGARITA CUMPLE SU SUEÑO"
 

Los invitamos a asistir en familia al lanzamiento de la versión impresa del cuento ilustrado infantil "La jirafa Margarita cumple su sueño".

El evento se realizará el jueves 18 de diciembre a las 19 hrs en Compañía Akana Teatro, ubicada en Ramírez 1265, Iquique.

Tendremos actividades divertidas para los niños:
- La historia de Margarita en palabras de autor
- Hojas para colorear
- Música infantil

También la venta y firma del libro.

Más información en http://luiseduardovivero.com/obras/margarita/
#regalalibros #literaturainfantil

Sinopsis:

A veces los sueños que creemos más irrealizables se convierten en realidad, a través de situaciones que nunca hubiéramos pensado. Esta es la historia de la jirafa Margarita, una jovencita alegre, llena de energía y pasión por la vida, quien nos llevará desde la selva a la playa, para cumplir su mayor sueño: bañarse en el mar.

Invitado

Martha Boto - ECLIPSE CHROMATIQUE NO. 1

 

MICROCUENTOS GANADORES

Pedro Gatica

Letras cautivas

 
Más de un centenar de microcuentos fueron enviados por sus autores, alumnos reos jóvenes y adultos del Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina 1, en el primer concurso literario, organizado por nuestro “liceo cárcel” como parte de las actividades de celebración del Día Internacional del Libro. Emulando al ya tradicional concurso “Santiago en cien palabras”, esta iniciativa buscaba convertirse en una instancia de creación y libertad expresiva, una vía de escape para una población cautiva y anhelante de espacios de libertad. Los dos relatos siguientes fueron distinguidos como los mejores en la categoría de educación media por un jurado compuesto por docentes y administrativos. Esperamos que los disfruten y valoren tanto como el autor de esta nota.
 

CATEGORÍA EDUCACIÓN MEDIA

1er LUGAR

Mi nave, mi escuela

9:10… Cruzo la frontera para llegar a mi nave.

Preparo mi bitácora de vuelo y me acomodo en la butaca de mandos. Mi mente va de un país a otro. Del fascinante mundo de los números al imperio incaico. De la historia de mi país a la historia universal. Del lenguaje a la ciencia…

11.50… el sonido de la campana me indica que el viaje llegó a su fin.

12:00… Cruzo la frontera de vuelta a mi mundo.

 

Jorge Christian Mell Lemus

4to Medio Técnico Profesional

Liceo Municipal de Adultos Rebeca Olivares Benítez

Colina

Escáner Cultural nº: 
169

REVAGLIATTI. DOS CUENTOS ARGENTINOS

Conductor

En la vereda de un cine céntrico, después de descubrirnos cuando abandonábamos la sala, Adriana se apresuró a notificarme que estaba separada y que compartía con tres gatos un departamento. Nos conocíamos de cuando su marido y yo correteábamos chacinados para la misma empresa. La voz ronca, hablaba y fumaba mucho. Como ya era habitual, yo hablaba y fumaba con moderación. En un café me contó que andaba a la caza de chofer para su Ami: no sabía manejar y se negaba a aprender. Vendía a farmacias sacarina y bicarbonato. Mostré interés por la vacante, aunque por esas cosas (y bolas sin manija), casi no había estado ante un volante tras mi oprobiosa obtención de la licencia profesional. (Clases y más clases de conducción de automotores en academias de Parque Centenario. En una, dos series de diez clases. En otra, una de diez y otra de cinco. En otra, una de cinco. En otra, una de diez. En el examen, pretendiendo estacionar, volteé un caballete. Pero había estado magnífico en el teórico: que dónde quedaba el Hospital Pirovano, que cuál era la continuación de San Pedrito. Tomé más clases en otras academias. Por fin, en un examen en el que también volteé un maldito caballete, me aprobaron [apalabrado influyente en la Dirección de Tránsito].) Fue así que combine con Adriana horarios de trabajo y pago. Practiqué durante una mañana y a la siguiente, después de sacar el Ami del garaje, la pasé a buscar en plan laboral. Una noche me pidió que subiera a su departamento dos pesadas cajas. Jugué con los micifuces. Acepté pan con manteca espolvoreado con azúcar mientras salíamos al balcón. Como por inercia me insinué físicamente. Me eludió preservando acaso el incipiente vínculo empleadora-empleado. Procuró al rato retenerme, pero acaso preservando el incipiente vínculo empleado-empleadora, me fui. A las cuatro semanas, en una esquina de Villa Pueyrredón, por embatatamiento mío, choqué a un taxi. ¿La piña?: importante. Adriana no me saluda desde entonces.

Leer artículo completo