Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Literatura

Invitado


 

NOVELA: YO BIPOLAR.

Capítulo XXVII

 

Todos los hombres están locos y, pese a sus cuidados,

sólo se diferencian en que unos están más locos que otros.

Nicolás Boileau


 

Por Jesús I. Callejas

MEDICAMENTO BARRIO

Coincidí con Amelia justo en la puerta del edificio: Buenos días. ¿Cómo está? No me quejo, respondí falso, mientras sin detenernos ella pasaba, oh, pulsación de céfiro, cerca de las butacas en el recibidor donde los viejos estruendosos discutían las noticias del día. Me asomé a la ventana. Amelia emergió del edificio en negro siendo una silueta de Las mil y una noches. Disfruto verla rodear canteros hacia la amplia acera del edificio plano en pos de nimios sortilegios; deseando que la siga. ¿Es su propósito? ¿Volteará mirando cómplice hacia mi ventana, tal vez para disolverla como Orfeo a su Eurídice?, ¿Cómo procesar la píldora en el engranaje? Avanza en horizonte lineal sobre la cabeza de Amelia.

Doctor, diría que la Trenvega no me está haciendo efecto últimamente, y lo peor es que me provoca demasiado sueño. Te recetaré una igualmente efectiva que espero te caerá mejor: Vivaril. Asistí a la farmacia ahíto de ilusión como cuando los Reyes Magos me dejaban los juguetes junto al árbol navideño. ¿Qué aspecto tendrá mi píldora nueva? Parece que desenvuelvo un paquete de regalo. Es una cápsula, no una pastilla, pero muy bonita: mitad verde esmeralda, mitad verde marino. Supongo que así puede sentirse uno el día de su graduación, cuando está listo para bien servir a la sociedad y sus perínclitos valores. Los eones políticos se unen para decretar un himno y yo, en la tarima, acompañado por retumbes y banderas, fanfarria, ceremoniosamente trago mi primera Vivaril. Ha sido un día histórico, señores. Suena un pedo con aroma a cornetazo. Me arrojé, vocación de balón, sobre el sofá. Documental. El Egipto faraónico. Incestuosos faraónicos, y me dormí recordando las preñadas tetas de Julia. Soy organizado por una razón simple: ya que mi cabeza se desempeña en desorden trato de evitar la confusión externa; de lo contrario viviría sería el caos.

Escáner Cultural nº: 
190

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio DIEZ

El Escenógrafo, el ladrón, la oportunidad y Richard

Por José Agustín Orozco Messa

 

By  Copyright©José Agustín Orozco Messa.

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            Era un viernes por la noche. Después de un largo día laboral… Bueno, no exactamente laboral porque ellos no eran empleados asalariados. Eran estudiantes. Empero, laboraban como estudiantes y trabajaban duro estudiando para aprender… Bueno, eso también es un decir, porque, para ser sinceros, se esforzaban, en una escala del 0 al 100, apenas a un 75 u 80%... Claro que si lo comparamos con las generaciones actuales… Las cuales, ¡ni siquiera estaban por nacer en ese viernes por la noche!, quienes ocuparán las aulas veinte o más años después de ellos: entonces, ese 75 u 80% los convertiría en súper estudiantes.

             Porque los estudiantes de la actualidad se la pasan chateando en el celular durante todas las clases… Y tienen un desconocimiento pasmoso de todo lo que existió, hasta antes de que ellos cumplieran siete u ocho años de edad. Es decir, si les mencionas algo ocurrido en la década final del siglo XX. ¡Pareciera que estas refiriendo algo sucedido dos mil años atrás! Algo tan ancestral que es imposible que ellos, ¡los nacidos a partir del año dos mil!, lo tengan que conocer.

            De modo que, para dar clases, no se pueden poner ejemplos prácticamente de ningún tipo: ¡porque los alumnos desconocen todo! Ah, pero eso sí, vivimos en la época de la comunicación. Donde a través de las redes informáticas, podemos ver la superficie del planeta Marte desde nuestra computadora… Pero, paradójicamente, los alumnos universitarios no saben leer correctamente y, a veces, no saben redactar un texto coherentemente aunque sea lleno de faltas de ortografía. Escriben igual, por no decir peor, que estudiantes de nivel primario quince años menores que ellos.

Invitado

NOVELA: YO BIPOLAR.

Capítulo XXVI

 

Todos los hombres están locos y, pese a sus cuidados,

sólo se diferencian en que unos están más locos que otros.

Nicolás Boileau

 

Por Jesús I. Callejas

ASEDIO

Sorprenden algunos insectos; asombra que esos pequeños montoncitos sean capaces de tanto. Las cucarachas son holgazanas; se trasladan con despreocupación. Se detienen de pronto, sus antenas satelitales husmean, reconocen, y quedan ordenadas, listas para que mi primo Carlos las incendie. Pero otro enemigo acecha. La tribu hormiguera despliega su sistema de señas tras la pared del holocausto que le sirve de madriguera y, sin aviso, se lanzan en masa las atacantes. Cadáveres volteados de cucarachas, bandejas cargadas por las ordenadas hormigas que tejen redes de esperma, deseosas de tragarse todo lo que encuentran.

Una de las cucarachas percibe a una compañera agonizando entre el tropel apachurrado en medio del salón de banquetes, en ruta hacia el horno matorral y acontece la desbandada; todas las hormigas se precipitan en cuanta dirección exige el libro de rescates-o de recetas-, apuran retrocedidas patitas, tosen conjurando mil fórmulas. Al fin, una de ellas se envalentona contra la cucaracha que la detesta desde el primer folleto atardecido, pero la persistente cucaracha ruge: ¡Hora del desquite, abusiva cabroncita, ventajista!, y la mordisquea salvajemente. Tobillos al aire, masticación paciente. Es como una corista dando pataditas mientras un sucio vaquero carga con ella hacia el granero próximo con la bragueta abierta.

Escáner Cultural nº: 
189

 

El marxismo en América Latina
ALBERTO HÍJAR: Lucha de clases en la imaginación*


*Miguel Ángel Esquivel, ALBERTO HÍJAR: lucha de clases en la imaginación. Estética y marxismo en América Latina, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, y Cisnegro (lectores de alto riego), México, 2015.

Por César H. Espinosa

Con motivo de la celebración de los 80 años de vida del filósofo Alberto Híjar Serrano, a finales de noviembre de 2015 tuvo lugar una jornada de mesas redondas, presentaciones de libros y otras actividades conmemorativas; algunas de ellas bajo intentos de ser pospuestas o de no realizarse, como la presentación en la Facultad de Filosofía y Letras del libro que aquí reseño: ALBERTO HÍJAR: lucha de clases en la imaginación. Estética y marxismo en América Latina, por Miguel Ángel Esquivel, con una intervención autobiográfica del propio Híjar, pero donde faltó la sensibilidad de proporcionar el aula magna del plantel después de haber sido solicitada en tiempo y forma.

El libro, de pequeño formato, contiene un amplio panorama sobre el desarrollo intelectual –teórico– y político dentro de un prolijo recorrido por las actividades y proyectos en que ha participado el protagonista, siempre desde una postura –praxis– militante encuadrada en un concepto crítico del marxismo. Práctica teórica y escritura militante son parte de los ejes vitales que especifica el autor sobre el personaje estudiado.

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio NUEVE

TENEMOS MÁS VARIEDAD DE FAUNA QUE UN ZOOLÓGICO

Dedicado a mi  soul brother, por todos conocido como,  "Ruso".

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By  Copyright©José Agustín Orozco Messa.

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            Bernal Almazán Merino pertenecía a una familia común y corriente. Su papá era burócrata y su mamá ama de casa. Como todas las familias, tenía tíos y tías regados por aquí y por allá. A los cuales veía en contadas ocasiones, normalmente en fiestas familiares y fines de año. De esos parientes, unos más lejanos que los otros, todos eran o habían sido comerciantes de todo tipo y los menos, burócratas. Según lo poco que sabía Bernal, ninguno se había distinguido ni sobresalido. Lo más sobresaliente que conocía de sus ancestros, era un nebuloso tío que no conoció porque más bien, parece que era tío de su mamá y no de él, que nunca se mencionaba en la familia. Al parecer el tío había sido de dudosa reputación moral, como solía decir la abuelita. Lo cual podía expresar cualquier cosa o nada. Pero, luego de buscarle significado, resultó ser que el mentado tío había sido homosexual y por eso estuvo, y todavía continuaba, negado en la familia.

            Con esos antecedentes tan parcos, Bernal no tenía muy claro de dónde le había salido la inclinación por las artes. Aunque, para ser sinceros, ni siquiera él mismo tenía muy clara su inclinación por las artes. Le gustaba dibujar y, según él, dibujaba bien. Por lo menos, dibujaba mejor que el promedio de sus condiscípulos escolares. De manera que siempre que había que participar en alguna actividad escolar colectiva: él ponía los dibujitos. También le gustaba bailar, así que desde la primaria, había participado en talleres escolares de danza folclórica. De manera que en los fiestas que se organizaban periódicamente desde la primaria hasta la preparatoria; de ser necesaria su participación, ésta había sido bailando folclórico. Y, nada más por aclarar, no es que en el nivel universitario no existan ese tipo de eventos, lo que ocurre es que Bernal acababa de egresar de la preparatoria y apenas iba a escoger qué carrera universitaria estudiar; de allí que todavía no hubiese tenido la oportunidad de enterarse. Asimismo, cuando estaba en la secundaria, a la par de los talleres extracurriculares de danza folclórica se impartían, casi en los mismos horarios, unos talleres de teatro. Como el folclor ya se lo conocía bien, Bernal decidió entrar a dichos talleres y, si bien, no se convirtió en actor, si le tomó gusto a eso del teatro. Aunque realmente esos talleres funcionaban más como un club social que como una escuela teatral pero bueno.

Invitado

NOVELA: YO BIPOLAR.

Capítulo XXV

 

Todos los hombres están locos y, pese a sus cuidados,
sólo se diferencian en que unos están más locos que otros.

Nicolás Boileau


 

Por Jesús I. Callejas
 

CRISIS

En la consulta del psiquiatra vi y escuché discutir violentamente a un barbudo asirio y a un enano cartaginés que habían sido sometidos a electrochoques. Interesante: aseguraron haber notado una creciente mejoría al manejar complicadas zonas de recuerdos. Raro: Cuando el barbudo sentó al enano sobre sus rodillas, asemejando un ventrílocuo con su muñeco, y comenzaron a discutirse derechos sobre un juego de tarot criollo, cuatro enfermeros tomaron rápida acción colocándolos en habitaciones diferentes. ¡Alarmante! Tres semanas sin bañarme: uñas ennegrecidas -catastrófico: me asquean mis propias manos-, el sudor agrio como yogurt, el cabello tan grasiento que los dedos se colocaron peluquitas de brillo.

Aparece, sin ser convocada, una jefa de embarque con quien trabajé en un almacén de libros. Al recibir una orden de despacho de manos de una oficinista de zonza cabellera comentó cuando se alejaba: Tiene tanta grasa en la pelambrera que la puede exprimir sobre una sartén y freír los tostones en ella. La lúbrica vieja -bembona, cabello corto teñido de melocotón, con menos afición por los tostones que por el plátano macho, exageradísima protuberancia a estribor y escaso frontispicio-, fue descubierta ejecutándole felación a un camionero tras la carga bajada de su rastra y ambos fueron despedidos. A esta altura deben estar más que retirados, invernados; las mamadoras bocas a nivel de torcida parcela. Los labios de esa mujer, dignos de una talla polinesia, no se aleja... ¡Cuidado con la bragueta perseguida por aerodinámica dentadura! Baño: torrentes de agua tibia con jabón, estropajo, recorte y cepillo en las uñas; duchazo frío al final. La vida no es tan mala; hoy tienes aspecto reposado.

Escáner Cultural nº: 
188

HANITO GENIO DEL PLACER- Primera Película PORNO en CHILE


Felipe Vilches Rubio
Filosofón, atache culturel...


Todos los dias  pasaba forzosamente frente  a la Botillería El Corcho Abstemio en Bellavista. Yo no bebo alcohol. Veia al Jano con sus rulos negros su cara blanca y su sonrisa blanca detrás del mostrador, las rejas con los tres candados, y solo una ventanita para atender a los cabros, las mujeres y las bandas más nocturnas buscando cervezas, bebidas, botellas de Pisco, cigarros y galletas.

Como todos, pasaba caminando lento a la casa.

El Jano apareció en la puerta y me dijo :

Oiga Felipon... Ud es guionista- y me paso el porro a lo argentino, era de fuego puro, y empecé a toser:

- Efectivamente conteste. Soy el guionista. 

-Ah…Ud es el mítico guionista de Takilleitor, y yo con Barrera queremos hacer una película porno-

Jano, tenía los ojos abiertos como zapatos viejos.

Invitado
 
NERUDA: ¿TRAS LAS HUELLAS DE UN CRIMEN?
 
Rolando Gabrielli
Rolando Gabrielli©2016
 
Pablo Neruda siempre fue más conocido que Ricardo Eliecer Neftalí Reyes. Ambos poetas y provincianos de Chile. Solo para uno alcanzó la fama y la persecución. Ricardo Eliecer Neftalí  Reyes nació en Parral, vivió en Temuco y después se trasladó a estudiar francés a Santiago. Ya era Pablo Neruda, el Neftalí quedó en la infancia, en la memoria. Los dos fueron buenos para la poesía desde un principio, solo que  hubo un cambio de nombre. No se les puede confundir, aunque tenían la misma voz gangosa y pasión por la vida y la belleza. El más conocido, canchero, viajero, admirado, criticado, leído, buscado en google, es Neruda, a pesar que Ricardo Eliecer Neftalí nació primero. Legalmente, eso sí, siguió siendo Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto hasta 1946, cuando se  inscribió con la nueva partida de nacimiento bajo el nombre de Pablo Neruda. Durante 42 años cumplió con la partida bautismal de sus padres y de ahí en adelante, siendo ya Neruda oficialmente, no dejó más de ser Neruda.   Desde los 17 años había comenzado a firmar sus obras como Pablo Neruda. Y el destino ha querido que 42 años después empiece a levantarse el oscuro velo de su muerte: si se debió al cáncer o fue  asesinado por la Junta Militar de Chile. Aún sus restos están a la espera de un veredicto de la justicia. Las interrogantes  pesan tanto como los 9 mil versos que escribió en vida y ya no es un secreto que su precipitada muerte está más cerca de la sangre que de la tinta, como su obra, a cuya palabra fue fiel hasta el final de sus días. Neruda, un gran lector de novelas policiales, disfrutaba con los maestros del género Raymond Chandler, Chester Himes, Simenon, Agatha Christie, en todas las estaciones de Isla Negra, pero nunca pensó que él se transformaría en  móvil de un intrincado caso policiaco. Las autoridades chilenas tienen la obligación ética y política de resolver el caso Neruda y para ello deben agilizar la investigación con  los científicos  de gran prestigio internacional, que ofrecieron sus servicios gratuitos. Hay preocupación internacional, especialmente en Suecia, país que le  otorgó el Nobel a una obra que prestigia el lauro escandinavo.
 
Escáner Cultural nº: 
188

CÉSAR ANTONIO: El reto lograr contar estas historias de manera independiente

 

La protagonista sufrió un accidente, mismo que llevó al equipo a retrasar la filmación del tercer cortometraje

 

Por: Eduardo Israel Cabrera Santoyo


César Antonio concedió la entrevista de su trabajo fílmico y narra los detalles sobre la saga dividida en tres cortometrajes Recuérdame Olvidarte, Cuando Me Acuerde De Ti y Mientras No Te Olvide.

Aseguró “fue uno de los retos más grandes dentro de la producción lograr contar estas historias de manera independiente pero que a la vez formen una historia”. Hizo la selección de los poemas del segundo libro de RECUERDOS que son parte del lanzamiento del mismo.

En el proceso de grabación de los principales dos cortometrajes que son Recuérdame Olvidarte, Cuando Me Acuerde De Ti, se realizaron muy seguido causo tensión sobre el desenlacé de la historia se tubo que deja cierto tiempo para realizar la tercera parte, el cual transcurre diez años después. Los cortometrajes se grabaron en distintas locaciones de la ciudad y puerto de Veracruz, México.

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio OCHO

SATURDAY MORNING…

 

“Todo es cambio lo que hiciste ayer está ahí es diferente a lo que hiciste hace una hora hace un segundo ya no cuenta para este momento así es la onda ésta es la onda por eso me gusta beber embriagarme hasta morir para ver las cosas distintas ver algo otra onda…”

 PASTO VERDE    pp24.    

Parménides García Saldaña

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

By Copyright©José Agustín Orozco Messa.

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            Aristeo Cano Mina salió de su casa el sábado por la mañana. Estaba a mediados de año y el clima era agradable: soleado y fresco. Normalmente los sábados por la mañana se quedaba hasta tarde en su cuarto, sobre todo si la noche anterior se había desvelado mucho en alguna fiesta o reunión. Cuando no ocurría eso, es decir, cuando se quedaba en su casa tranquilamente el viernes por la noche y se acostaba temprano. Entonces, el sábado por la mañana se despertaba a media mañana y, antes de levantarse de su cama, se forjaba un cigarrillo verde para fumarlo tranquilamente. Era el llamado “despertador”. Desde hacía un semestre esa era su rutina.

         Como ya he comentado, Aristeo Cano no fumaba más que tabaco y bebía cerveza, hasta antes de ingresar al conservatorio universitario donde adquirió nuevos gustos recreativos, por llamarlos de algún modo. Pero en esta ocasión, ni se había desvelado la noche anterior y sí se había levantado temprano ese sábado en la mañana, ¿Por qué? Pues precisamente porque se le había terminado su reserva de material para hacer sus cigarrillos “despertadores”. De manera que se dirigía a visitar a un amigo para que le invitara: “el toque mañanero”.

           No sé por qué, pero los adictos a fumar marihuana acostumbran ponerle nombres graciosos o sobrenombres a sus actividades. Entonces, fumarse un cigarro al despertar, es el “despertador”. Ir con un amigo o, que un amigo llegue a la casa de uno, y fumarse un cigarro con él, si ocurre antes del mediodía, se denomina “un toque mañanero”. Pero, si lo fuman y se van ambos a la calle, entonces se denomina: “el caminero”, sin importar si es de mañana o tarde, o hasta de noche. Y así por el estilo.

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio SIETE

PAPELITOS HABLAN*

 

*Expresión usada para referirse a que es

mejor un acuerdo escrito que uno verbal. Dícese:

“papelito habla”, es decir, un documento me respalda;

similar a: “las palabras se las lleva el viento…”          .

 

Por José Agustín Orozco Messa

 

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         Mal que bien, Fortunato Barradas ha sobrevivido a casi toda la carrera. No va en primer lugar pero se mantiene. El primer conflicto con un docente lo tuvo cuando se le ocurrió seguir los pasos de su condiscípulo Richard Naranjo y se cambió a otra clase de dibujo. En estos “tiempos modernos” y no me estoy refiriendo al clásico de Charlie Chaplin sino a este presente que vivimos ahora: es muy común poder pedir un cambio de docente en cualquier licenciatura universitaria. Sin embargo, en aquellos tiempos estudiantiles de Fortunato ¡eso era muy mal visto! Aunque los docentes no se tragaban unos con otros, todos se ofendían. Porque se estaba dando a entender que ¡ese docente no servía y por eso el alumno se iba! Pero, si se cuestionaba la sapiencia de uno se podía cuestionar la de todos. Por eso cerraban filas.

          Lo único que evitó que corrieran de mala manera a Fortunato de la facultad de artes fue que realmente tenía talento para las artes, de manera que hubo por allí voces anónimas que pidieron calma y el asunto quedó, más o menos, en el olvido. A final de cuentas, Richard Naranjo se fue solo y Fortunato terminó regresando a su clase de origen.

         Empero, la segunda vez fue más seria y casi lo echan a la calle. Como Fortunato era amigo nada menos que de Burundanga y estuvo entre el minúsculo grupo que lo apoyó en sus desmanes políticos, siguiéndolo como borrego. Cuando Burundanga fue, merecidamente ¡eso sí!, expulsado de la facultad de artes, varios docentes y administrativos apuntaron sus armas hacia Fortunato.

 

 

 

ESTO NO ES FICCIÓN

Episodio CINCO

BROWNING M2 CALIBRE .50 BMG

Por José Agustín Orozco Messa

 

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          El sol cae a plomo sobre todo el lugar. El calor está insoportable. Debemos de estar aproximadamente arriba de 40° al Sol y casi lo mismo a la sombra. Porque la sombra no es más que un mugroso plástico negro, esos de bolsa de basura, que alguien colocó sobre la improvisada trinchera de costales llenos de tierra. Así que no hay mucha diferencia entre estar sentado empuñando una ametralladora Browning M2 calibre .50 BMG bajo del plástico negro, o estar parado al pie de la carretera, cargando los seis kilos del fusil de asalto SIG SG 550 calibre 5.56 mm. Aunque junto con el arma se carga otro kilo de los 120 cartuchos, además de la bayoneta. Pero, lo que es peor, es soportar el kilo y medio del casco de acero que, bajo el sol, hacen que se derrita la cabeza y se sienta que pesa el doble como si fuese de piedra. Por estas razones, nadie quiere estar ocho malditas horas en un retén a orilla de carretera.

          Paradójicamente hay dos tipos de soldados cumpliendo ese servicio, encabezan la lista: los soldados castigados, los más indisciplinados, que siempre están contra corriente con sus superiores y, por lo tanto, son los “voluntarios” para terminar haciendo este miserable servicio. Junto con ellos, como siempre sucede, también están los soldados que, por alguna razón, le caen mal a sus superiores y, sin importar su buen desempeño, igualmente son mandados a cumplir con el castigo de estar ocho horas bajo el Sol a orilla de la carretera. En resumen, o están los peores soldados o están los más cumplidos pero por esa misma extraña causa, terminan allí todos juntos.

ESTO NO ES FICCIÓN
Episodio DOS


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Ricardo Naranjo fue hijo único. Aunque nació en México no se veía muy mexicano. Sus papás venían de Argentina. Así que era un niño muy blanco, de castaños cabellos rizados, ojos claros, mejillas sonrosadas, etc., etc., parecía uno de esos rechonchitos querubines pintados durante el barroco. Con esto no quiero decir que no existan mexicanos blanquitos y bonitos, simplemente sucede que la mayoría de ésos son hijos, nietos o bisnietos de europeos o gringos avecindados en éste país quienes; casualmente, mantienen estrictas relaciones entre sus mismos pares: de allí que sus descendientes mantengan las características somáticas mencionadas.

De niño lo vestían muy formal. Era regordete y de mediana estatura. Su padre, arquitecto de profesión, estableció negocios con importantes empresas constructoras ubicadas en el DF [o Mexico City, para los angloparlantes], allí nació Ricardo. Realizó sus primeros estudios en el célebre Colegio Alemán allá por Lomas Verdes. Donde la mayoría eran alumnos: güeritos y pudientes, mezclados con algunos mexicanos-mexicanos, no tan rubios pero igual de pudientes. Cabe señalar que tampoco ser güerito es sinónimo de ser acaudalado, acá en México hay cantidad de güeritos pobres. Un par de millones diría yo. Aunque, muchos de ellos, también tienen orígenes extranjeros. Producto de migraciones del siglo XIX que se establecieron en el campo, porque eran campesinos de origen y se condenaron a sí mismos. De manera que ellos no se enriquecieron porque hablar del campo en México es sinónimo de hablar de extrema pobreza.

ESTO NO ES FICCIÓN
Episodio UNO


Por José Agustín Orozco Messa

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Fortunato Barradas nació en el seno de una familia de nazarena tradición. Su padre, abuelo, bisabuelo y así, sucesivamente. Remontándose generación tras generación, muy probablemente hasta el primer Barradas: habían sido carpinteros. Sin embargo, Fortunato tenía un plus extra. Una habilidad que sus ancestros no tuvieron, al menos que él supiera. Fortunato era muy hábil para dibujar. Desde niño muy pequeño, todos en su casa fueron testigos de ese hecho. En cualquier pedazo de papel podía hacer un buen dibujo con apenas un lápiz ordinario.

Pero no se confunda el lector. No me refiero a esos niños que dibujan toscos trazos que los papás, de generaciones anteriores, confundían con un Mickey Mouse, o los actuales, con un Bob Esponja y decían:

—¡Mira que bien dibuja el niño! ¡De seguro va a ser artista!

Lo mismo ocurre con papás que ponen música de cumbia a todo volumen en su casa, ven a su pequeña hija zangolotearse como licuadora a diestra y siniestra; y sin ningún pudor, dicen muy ufanos:

—¡Mira que bien baila la niña! ¡De seguro va a ser bailarina!

Fortunato, desde muy tierna edad, podía hacer el retrato a lápiz de una persona, con la misma facilidad que otro niño de su misma edad apenas y podía rayar burdas formas geométricas.

Pero todo se quedó en la anécdota; a veces, en alguna reunión, se pedía al niño que dibujara el retrato de alguno de los invitados. Quienes asombrados, aplaudían la destreza del niño, quien sin aparente esfuerzo, retrataba a cualquiera logrando un parecido innegable. Pero no pasó nada. Por alguna extraña razón, ahí se quedó todo.

 

RODRIGO LIRA : Psicomago Literario? III


“¿Diré que Afrodita me tiene mala barra
o que ofrezco fácil blanco a Cupido
o que a este último engendro se le acaban las flechas conmigo
o que tiene mala puntería cuando se trata de ellas
mis dubitativas indecisas reluctantes
anheladas soñadas amadas?”

Rodrigo Lira, del poema TESTIMONIO DE CIRCUNSTANCIAS-

 

Felipe Vilches

PREAMBULO. Éramos la vanguardia de Nada. Y del FAI, del Vop, el Mir, y el grupo del Kau KAu. Puros remanentes, nunca interdictos. Si, adictos, primero a la Poesía y luego a los estudios del Hombre Nuevo. El Rector Luis Oyarzun hizo seminarios de experimentación en LSD y otros para estar a la altura de la ebullición del hombre nuevo. Por lo menos la poesis nuestra no repetía las noemas iluminadas de Parra. Quizás “Laberinto sonoro“tenía que ver con el poema cibernético de Gregory Cohen y “La balada de las turbinas” con Lira, para que s eriera de ellas y su ritmo, tanto es la velocidad que tomamos como poetas que nuestra poesía se creó a velocidad del miedo y la ingenuidad, contrapuestos extremos. Hace poco encontré el poema mío que Enrique Lihn, que tiro pa atrás el primer premio, en el Concurso de Servicios Centrales de la UNIVERSIDAD DE CHILE. Tampoco allí fue justo con Lira, aunque ese karma dio pauta para concretar la edición póstuma de Lira. También las 15 lucas de premio a Carlos Lizama por su “Muertes de Muertos”, nunca se las pagaron hasta donde yo se. . Pero la muerte era lo más adecuado que reconoció Lihn, para su tapa a la nueva poesía. Podíamos existir. Y Rodrigo Lira , el verdadero el poeta del sacrificio.