Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Reflexión

Evolución de la Belleza

 

Detalle de mural “Del Porfirismo a la Revolución”. Artista David Alfaro Siqueiros. Mural en Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec. Foto: Ximena Jordán.

 

EL MURALISMO MEXICANO

Arte, política y educación en un legado estético
 

Por Ximena Jordán

 

Muralismo en México: un movimiento, de arte.

Encontrándome en México, me es inevitable relacionar la pintura mural con el movimiento Muralista Mexicano, más conocido como muralismo. El Muralismo Mexicano nace en 1921, cuando en Europa continuaban su evolución movimientos artísticos post-vanguardistas.

       México fue el único país americano que no se quedó rezagado de este fenómeno europeo de la primera mitad del siglo XX: los movimientos de arte. Al igual que los países europeos, México también generó, durante estos años, alianzas artísticas que propusieran una nueva manera de hacer arte, un arte que indagara en temáticas y en necesidades que trascendían los límites de lo meramente artístico para abarcar también lo social, lo político, lo ético-moral e incluso lo económico. En el resto de nuestro continente americano sí se estaba gestando arte de calidad, no obstante sin adquirir aún la organización de “movimiento” que sí tuvo el Muralismo Mexicano. El desarrollo artístico de ese periodo en los demás países americanos no se constituyó en un movimiento de arte “propiamente tal” sino hasta después de la segunda guerra mundial. México, en cambio, se manifiesta a la vanguardia del arte a nivel continental, gestando su propio movimiento de arte, el Muralismo Mexicano. Debido a su trascendencia nacional e internacional, este movimiento de arte se equipara respecto a su trascendencia e injerencia dentro la historia del arte del siglo XX con el Futurismo Italiano, el Constructivismo Ruso, el Expresionismo Alemán y con los demás movimientos artísticos europeos que le fueron contemporáneos.
 

“Fraternidad”. Fragmento de serie de murales del artista Diego Rivera en la Secretaría de Educación Pública, SEP. Foto: Ximena Jordán.

Escáner Cultural nº: 
164
Personajes

t-1

SOMBRAS DEL SIGLO XX

Alvaro Oliva

Las guerras, ideologías, y en general, un conjunto de ideas de turno, siempre sesgan al ser humano y aflora lo peor de nosotros mismos, de acuerdo al período histórico, en el cual nos encontremos. En la actualidad, comportamientos como éstos son visibles en la violencia extrema del sur de chile o en países del medio oriente y aunque estamos lejos de las guerras mundiales que azotaron al mundo, durante el siglo XX, este germen desproporcionado sigue presente, en el digital humano de nuestros días.

Unos de los tantos receptores, de este estado dominante, fue Paul Tibbets, quien, durante la Segunda Guerra Mundial, fue el piloto del bombardero B-29 "Enola Gay", el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima. Este oscuro período de la humanidad fue cerrado por este avión, que se transformó en un signo de violencia extrema, que no sólo fue patrimonio de Estado Unidos, sino que de todas las naciones que participaron en esa locura colectiva, que como mencionamos anteriormente, toma otras formas, en las nuevas generaciones de hoy.

Tibbets, nació el 23 de febrero de 1915, en Quincy, Illinois. Su padre, un comerciante de pastelería, educó a su hijo bajo una fuerte disciplina, mientras que su madre, más permisiva, deseaba que fuese un médico. Tras una infancia sin grandes problemas, se alistó en la Fuerza Aérea, como piloto de bombardero, en el año 1937.

Escáner Cultural nº: 
163
Invitado


Jorge Restrepo hace el montaje de su exposición de fotografías de los performances
el lunes 12 de junio de 2012 en horas de la tarde - Foto de Jonathan Manrique Nossa MIROKO

 

Crítica y creación: la cópula de los signos

...a propósito de una performance de Jorge Restrepo y Yecid Calderón

Por Carlos A. Lanza  

¿Quién canta en las orillas del papel?
Octavio, Paz

 

Entre el 12 y 13 de junio en Gerrero Espacio Galería, Bogotá, Colombia, se desarrolló la acción performática “Supremacía: el saber como poder”; los responsables del proyecto fueron el artista Jorge Restrepo y el crítico de arte Yecid Calderón, acompañados en la curaduría por Andrea Paasch. Introducir esta información como inicio del texto no es arbitraria, más bien obedece a la finalidad de ubicar la naturaleza de una obra performática que adquiere una dimensión particular por el tiempo en que fue realizada, aludiendo, de esta manera, a la noción de proceso, pero además por los actores que la llevaron a cabo, redefiniendo la acepción de “sujeto creador”.

Muchos han planteado si el arte contemporáneo tiene en su programa estético el interés por el cuestionamiento, valor hasta ahora atribuido a las vanguardias históricas; lo cierto es que desde el título de la obra, ya se construye uno de los paradigmas estéticos que caracterizó a las vanguardias, me refiero a la ironía. El título está sugiriendo algo en contradicción con el discurso performático, habla de la crítica de arte como un ejercicio subyugante, donde el argumento reflexivo asfixia al acto creador; en cambio, la acción performática apunta en dirección opuesta: termina por disolver los límites del pensamiento crítico y el acto creador; la razón crítica sede a la pasión, a la imaginación creadora.

Escáner Cultural nº: 
163
Al Documentar


 

MANCHA PALABRA SONIDO GESTO PENSAMIENTO
Jorge Restrepo en Santiago de Chile

 

Columna Al Documentar de Marcela Rosen
marcelarosen@gmail.com

 

 


Texto de Ricardo Castro Piukewerken leído en el segundo taller de manchas en el sofa.

Mancha, le llamaron al jefe de los chicos malos en una revista de ilustraciones, y vestía una especie de túnica negra confeccionada con genero de raso o algo así. Chamán es el medico, el sanador de la tribu. Al hacer un enroque de silabas, chamán, vuelve a ser mancha. Cha-man suena en lengüa argentina la palabra “llaman”. El chamán chama a una imagen mancha.

Mancha, La palabra y es el acto de manchar, de decir y es la escritura de la imagen. Mancha es una imagen de seis letras.

Don Quijote fue el primero en ostentar la mancha como segundo nombre, y no eran molinos; gigantes o carceleros los que creía ver, eran manchas que se le aparecían como en sueños al entrecerrar los ojos y que al descifrarlas en su cerebro, lo volvían loco.


El cielo manchado de negras nubes / Está a punto de explotar....


-¿Qué es aquesto Sancho?

-Manchas solares, mi señor...

-Borradlas mi querido Sancho.


La noche es una gran mancha luminosa. / Nupciales sabanas de blanco tálamo presentan coloridas manchas, simples al descifrar.


-¡Oye niño, eh tú niña! Deja de manchar las paredes, mira cómo? Estás dejando la puerta...

Escáner Cultural nº: 
163
Autorretrato recordando

Lucidez en el abismo: Perspectivas en torno a Mi Madre de Georges Bataille

Capítulo III

 

Por Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

(El Capítulo I se puede leer aquí)

(El Capítulo II se puede leer aquí)

 

Mi madre: Una Digresión

 

Siguiendo con las aseveraciones expresadas por Freud en “Tres en ensayos para una teoría sexual”, encontramos nuevos agentes que contribuyen a revitalizar nuestra lectura.

 

El giro argumentativo que acabamos de instalar tiene conexión con una profundización de la idea de perversión1 y a su vez, con la intratextualidad que existe entre la novela “Mi madre” y el estudio/ensayo titulado “El erotismo”.

 

En primer lugar, debemos señalar que la perversión no es un concepto psicoanalítico, sino más bien médico-legal que aparece como tal en la literatura jurídica y psiquiátrica a partir del código napoleónico2.

 

Posteriormente, el problema es recogido en el terreno de la psiquiatría, en el siglo pasado bajo la forma de “Delirios parciales”, “Monomanías”, “Hipergenitalidad”, “furor genital”, etc.; lo que implica un tránsito que va desde la víctima hacia el victimario, del castigo jurídico del delito y las consecuencias sobre el sujeto dañado, hacia el estudio médico del causante del daño penado por la ley.

 

La ley no puede englobar todo lo que constituye la vida sexual. Evidentemente, siempre habrá elementos que se le escapan. A pesar de esto, toda la vida sexual a lo largo de la historia humana es y ha sido regulada, a lo menos, por un cierto número de prohibiciones y tabúes donde los parámetros de lo lícito y lo ilícito son sumamente variables de una cultura a otra.

 

La propuesta freudiana trabaja fuertemente el problema de las perversiones; no con el afán de elaborar listados o catálogos, sino como un campo teórico-clínico a interpretar. En sus primeras obras aparecen vinculadas al abuso sexual, que en calidad de trauma erigía una etiología de las neurosis.


Escáner Cultural nº: 
162
CUERPO

 

C T. CUERPO TECNOLOGÍA UNA RELACIÓN LIMINAL

Por: Brisa MP

El presente texto fue realizado para la conferencia realizada en el marco del I Seminario Internacional de Nuevos Medios. Mesa: “Tecnologías del cuerpo: extensión y movimiento”. Magister en Artes Mediales. Facultad de Arte, Universidad de Chile.9 de julio, 2013. Santiago de Chile

 

Introducción

En la siguiente exposición me enfocaré en proponer ciertas ideas en la relación cuerpo - tecnología tomando como hilo conductor algunos de mis trabajos realizados a partir del año 2006. Una reflexión desde el proceso práctico como “artista” enlazado con los estudios que he realizado, así desde un punto de vista crítico frente a mi trabajo y a las disciplinas en las que se enmarca y desmarca mi proyecto creativo.

Esta relación de incumbencia cuerpo – tecnología devela diversas fracturas en el territorio de las artes escénicas y visuales tradicionales, donde el cuerpo ha ido tomando un papel preponderante a partir de la obra interactiva y ha interrogado los procedimientos de creación y exhibición de la obra escénica.

En este sentido el concepto de liminalidad se incorpora a partir de que la puesta en relación cuerpo - tecnología, propone una transestructura posibilitada únicamente por la pérdida del estado natural de cada una y el alto sentido de contaminación y diálogo entre ambas. (1)

Desde mi observación uno de los primeros acercamientos que se produce entre cuerpo en movimiento y medios electrónicos, es a partir del video. La cámara como mediador del cuerpo y la modificación de los factores esenciales de la puesta en escena – el tiempo y el espacio- a partir de los softwares de edición de video digital.

Esta lectura se realiza es a partir de mi práctica, así como lo que he visto de otros artistas en América Latina, esto a través del proyecto “C + T MAP”. Esta puede ser una lectura posible, como pueden haber otras. (2)

Escáner Cultural nº: 
162
Guía de Descarriados

Imagen

EL ARC DE TRIOMF VERSUS LA ARQUITECTURA DE AUTOR

Marcelo Olivares Keyer

El hecho de que una obra de arte acceda a la condición patrimonial asegura su permanencia en los libros de historia del arte y en los manuales, catálogos y guías de turismo, pero al mismo tiempo distorsiona su lectura. Sabido es que las ideas-pilares que sostienen un discurso y sus manifestaciones tangibles no son moneda que tenga garantizada su validez de cambio al cabo de un par de generaciones. Lo que ayer fue himno que movilizó masas humanas y astronómicos financiamientos, hoy puede que -con suerte- sea una olvidada canción de un viejo disco arrumbado en un rincón.

Desde la vereda opuesta, aquello que un día sobrevivió en el límite de la excentricidad, consiguiendo instalar su credo estético a duras penas y tras mil batallas, hoy puede ser la imagen corporativa de una maquinaria publicitaria.

Pero el arte, aunque sometido a los avatares del capricho humano, suele llevar una vida paralela en la que todo significado le resbala. Esta condición del arte, rescatado de las fluctuaciones del gusto (fluctuaciones que pueden llegar a transformarse en verdaderas tormentas, con hundimientos, náufragos y héroes), es la que inspiró estas disquisiciones, en las que el contrapunto entre dos caminos artísticos y sus dispares secuelas sociales se imbrica con algunos pareceres sobre la cultura de masas y las políticas culturales.


EXPOSICIÓN UNIVERSAL

Barcelona, como tantas otras ciudades de la cuenca del Mediterráneo, es una superposición de asentamientos que -capa tras capa, siglo tras siglo- terminó configurando la ciudad de hoy: desde la hispanorromana Barcino, hasta la glamorosa y architurística metrópoli actual. Su núcleo histórico o Ciutat Vella (Ciudad vieja), que engloba el Barri Gotic, Raval y Sant Pere, se encarama gradualmente sobre la colina junto al puerto, constituyendo una abigarrada ciudadela en la que lo morisco y medieval se entrelazan con lo dieciochesco sin mayor conflicto. Y este tesoro patrimonial se multiplica cuando lo recorremos en sentido vertical: La ciudad romana, incluyendo la sinagoga más antigua de Europa, está ahí bajo nuestros pies. Este polígono de piedra, ladrillo y mortero, de unas veinticinco cuadras en su sección más ancha, laberinto de piedras grises y ocres, era toda la ciudad hasta mediados del siglo XIX.

El siglo XIX, como todos los siglos, como todos los tiempos, vio producirse dentro de sus coordenadas grandes cambios en todas las áreas. La industrialización conseguía arrastrar hacia las ciudades, entre hipnotizados o directamente engañados, multitud de habitantes del campo, y al mismo tiempo -en directa relación con lo anterior- permitía el florecimiento de ostentosas fortunas. La suma de estos dos fenómenos complementarios redundó en que muchas ciudades, constreñidas entre sus muros milenarios, ya no daban más.

Escáner Cultural nº: 
161
Invitado

 

 

PRAT Y GRAU PRESOS EN LA HAYA

(límites y fronteras en el Chile de hoy)


 

Por Andrés Ovalle

El límite –o frontera- territorial chilena se viene discutiendo desde la Guerra del Pacífico. Hoy dos de nuestros tres vecinos nos han llevado a la Corte Internacional de La Haya a fin de legitimar causas limítrofes que luego de más de 100 años todavía desfavorecen las relaciones con nuestros países hermanos.

Para quienes exploramos las fronteras del arte, este conflicto es un terreno rico en significaciones semánticas y plantea una problemática, la de indagar en la historia para reflexionar sobre el territorio, la multiculturalidad y el imaginario Latinoamericano.

Como artista, y después de vivir y hacer arte en una ciudad cosmopolita como Nueva York y de realizar los proyectos “Retrato de una Presidenta 2006-2010”, y, “The Chilean Crisálida, biografía de un movimiento”, sobre el movimiento social chileno del 2011, he podido participar del despertar global y las protestas contra los abusos de un sistema perverso donde una minoría endeuda y oprime los sueños de una mayoría; los medios de información manipulan la verdad; el congreso es incapaz de auto regularse, se venden a precio de huevo los recursos naturales; y los ciudadanos son devorados por una economía de libre mercado insaciable. Por esta razón, y por tantas otras, es que muchos artistas de mi generación nos hemos visto trabajando desde la contra-cultura -en el borde- y cuestionando la cultura oficial a fin de demandar mayor participación en la reflexión de lo público, con el objetivo de erradicar la insensibilidad que mecánicamente se ha perpetuado en el corazón de quienes ostentan el poder.

Escáner Cultural nº: 
161

El texto “RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile” de Ana Karina Lucero, que trata sobre la obra de Carlos Altamirano está separado en siete partes que han sido entregadas mes a mes en esta publicación, en esta lista se pueden leer todas las parte del texto:

I. INTRODUCCIÓN http://www.revista.escaner.cl/node/6638

II. Capítulo I http://www.revista.escaner.cl/node/6659

III. Capítulo II http://www.revista.escaner.cl/node/6689

IV. Capítulo III http://www.revista.escaner.cl/node/6744

V. Capítulo IV http://www.revista.escaner.cl/node/6825

VI. Capítulo V http://www.revista.escaner.cl/node/6887

VII. Corolario y Bibliografía http://revista.escaner.cl/node/6947

 

Estos capítulos están presentados en esta sección en orden decreciente, desde el último (Corolario) hasta el primero (Introducción).

Carlos Altamirano, Retratos (detalle, 1996)

 

RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile

COROLARIO

 

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

 

En este período de postdictadura y/o transición la impronta se sostiene en el cierre de capítulo, en dar vuelta la hoja. Perspectivas que rodean el lema del pasado de la dictadura, particularmente la violación a los derechos humanos, con sus dispositivos mnémicos bibliográficos y archivísticos.

 

El presente se convierte entonces en un nudo capaz de hacer que el recuerdo no sea regresión, sino más bien un vaivén por recovecos de una memoria que transita por una multidireccionalidad crítica. El retorno a la democracia- en su variante chilena- edificó una escenografía de discursos en torno al problema de la memoria y la tensión permanente entre olvidar-sepultar y abrir- recordar.

Queda entonces la posibilidad de imaginar el trabajo de una(s) memoria(s) descartando la pasividad del recuerdo cosificado, que apele más bien a la formulación de enlaces constructivos entre un pasado que porta recuerdos silenciados que discrepan con las memorias oficiales. Resolver dicha situación de manera crítica, permite evitar la nostalgia antidictatorial como asimismo, resistir la tentación amnésica.

 

Es por ello que las prácticas artísticas y culturales que generaron reelaboraciones de los episodios más tortuosos de ese momento histórico, son las mejor preparadas para intervenir en la teatralidad del consenso. En síntesis y valiéndome de las palabras de Elizabeth Jelin en su texto “¿De qué hablamos cuando hablamos de memorias?”, es preciso delimitar lo siguiente:

 

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Carlos Altamirano, Retratos

 

RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile

CAPÍTULO V

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

 

Fotografía y desaparición

La fotografía no rememora el pasado (no hay nada de proustiano en una foto). El efecto que produce en mí no es la restitución de lo abolido (por el tiempo, por la distancia), sino el testimonio de lo que veo ha sido. Ahora bien, éste es un efecto propiamente escandaloso. Cada vez la fotografía me sorprende, me produce una sorpresa que dura y se renueva inagotablemente. Tal vez esa extrañeza, esa obstinación, se sumerge en la sustancia religiosa en la que he sido modelado; no hay nada que hacer: la fotografía tiene algo que ver con la resurrección”

Roland Barthes, La cámara lúcida

Una expresión artística como la de Carlos Altamirano, instalada en una época de desaparición -como lo señalaba Déotte- es un arte que respeta una ley que le es exterior, es decir, que lo insta a recoger y levantar a aquellos sujetos concebidos por la tradición histórica como “los vencidos” o “los sin huella”.

Altamirano plantea un trabajo desde los límites. Por un lado, se hace cargo de los desaparecidos1 exponiéndolos, sobreponiéndolos a una cinta continua de elementos antagónicos. El lienzo combina el pasado y el futuro (pretérito que es rastro y trazado, rostros en blanco y negro que se desplazan por una iconografía kitsch, excesiva, difusa que no es más que una lectura de un presente carente de referencias claras).

Al establecer como “desaparecidos” a las víctimas de asesinato político, el lenguaje y la designación operan desde la ligazón afectiva y el ausentamiento refractario. Proporcionan los significantes necesarios mediante los cuales el nexo familiar se traduce y se enuncia, planteando una historia homologable a una experiencia universalizable.

Igualmente, se debe considerar que la palabra “desaparecido” posee o poseería una doble significación: por un lado, es capaz de referir una experiencia común o estado empírico y por otro, proporciona una imagen verdadera de un estado singular del mundo.

Por otra parte, hemos obtenido noticias de numerosos testimonios que intentan hacer representable aquello que no lo es: cuerpos que se inclinan a besar las botas de sus maltratadores, descargas eléctricas en las zonas genitales; quemaduras, golpes, encierros asfixiantes; privación de agua y alimentos, simulaciones de fusilamiento, obligación de comer excrementos; cuerpos tendidos en capas, pisoteados.

 

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Carlos Altamirano, Retratos (detalle, 1996)

 

Retratos: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile

CAPÍTULO IV

 

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

 

I. Retratos: Esbozo de una trama

De todo el repertorio simbólico de la historia chilena de estos años, la figura de la memoria ha sido la más fuertemente dramatizada por la tensión irresuelta entre recuerdo y olvido -entre latencia y muerte, revelación y ocultamiento, prueba y denegación, sustracción y restitución- ya que el tema de la violación a los derechos humanos ha puesto en filigrana de toda la narración chilena del cuerpo nacional la imagen de sus restos sin hallar, sin sepultar. La falta de sepultura es la imagen -sin recubrir- del duelo histórico que no termina de asimilar el sentido de la perdida y que mantiene ese sentido en una versión inacabada, transicional”

Nelly Richard, La insubordinación de los signos


La obra de Carlos Altamirano se ajusta a una doble filiación. Su ingreso al circuito artístico parte con los acercamientos y conversaciones que sostiene con dos miembros activos de lo que se denominó otrora como “escena de avanzada”. En este caso, nos referimos al performer Carlos Leppe y a la crítica de arte Nelly Richard, quienes incidieron profundamente en la formación artística de Altamirano.

 

El período más relevante y fructífero para Altamirano- en relación a su incorporación en esta escena- se puede fijar entre los años 1977 a 1981, momento en que Altamirano se distancia de la principal agrupación de artistas de ese momento, denominada como Colectivo de Acciones de Arte. El gesto es rotundo y la decisión es adoptada a raíz de los profundos reparos que tiene en relación a las directrices esbozadas por el grupo y a lo críptico de su lenguaje y procedimientos de representación.

El Colectivo de Acciones de Arte circunscrito al período de fines de los setenta (1979 para ser más precisos) e integrado por Raúl Zurita, Lotty Rosenfeld, Juan Castillo, Fernando Balcells y Diamela Eltit, como principales exponentes; coincidió con una de las fases de redefinición política del modelo autoritario, momento que condicionó la actuación del movimiento cultural opositor.

El régimen, durante los años 1973-1997 se encargó de transmitir una visión sustentada en la negación del pasado, que derivó en una suerte de sustracción de la idea de “memoria colectiva”, detentadora de la fuerza ideológica y simbólica del gobierno de la Unidad Popular.

Un segundo momento, denominado como “fundacional” abarca el período comprendido entre los años 1977 a 1981, y se caracteriza por la conjunción entre la preocupación del “gobierno” por fabricarse una imagen determinada y por otro lado, consolidar su hegemonía mediante un encuadre ideológico y económico.

 

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Retratos: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile
CAPÍTULO III

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

La narrativa pictórica de Carlos Altamirano


Resulta relevante determinar que lo anteriormente descrito, corresponde al contexto en el que se enmarca el objeto de estudio que analizaremos, en este caso, nos referimos a la obra “Retratos” del artista plástico chileno Carlos Altamirano, exhibida entre noviembre y diciembre de 1996 en el Museo Nacional de Bellas Artes.

La elección de dicha obra está cimentada en el diálogo que éste trabajo establece con el período de la historia de Chile denominado como “transición a la democracia”, y la lectura paradojal y multidimensional que ella instala en relación a la noción y cuestionamiento -recurrente y medular-de esta etapa: la pregunta sobre el rol de la memoria y/o las memorias.

Delimitamos este último punto sirviéndonos de uno de los planteamientos centrales del texto “Los trabajos de la memoria” de Elizabeth Jelin1; donde la autora señala -a modo introductorio- lo siguiente:

Primero, entender las memorias como procesos subjetivos, anclados en experiencias y en marcas simbólicas y materiales. Segundo, reconocer a las memorias como objeto de disputas, conflictos y luchas, lo cual apunta a prestar atención al rol activo y productor de sentido de los participantes en esas luchas, enmarcados en relaciones de poder. Tercero, “historizar” las memorias, o sea, reconocer que existen cambios históricos en el sentido del pasado, así como en el lugar asignado a las memorias en diferentes sociedades, climas culturales, espacios de luchas políticas e ideológicas”2.

Esta precisión es muy productiva en la medida en que se cuestiona la univocidad de la memoria, y se propone una conceptualización más descentrada, descompuesta en niveles de significación individuales, subjetivos y contradictoriamente plurales, consensuados y condensados en un armazón con características hegemónicas.

 

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RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile

CAPÍTULO II

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

 

El proyecto y los acuerdos

De acuerdo a lo anteriormente descrito, podemos observar los primeros factores u orientaciones que determinaron el proceso de transición chileno. El acápite que acabamos de iniciar abordará someramente los acuerdos políticos que permitieron que se derivara de un régimen autoritario a uno democrático, pero también nos situará desde el quiebre institucional original (si es que resulta pertinente utilizar esta palabra) hasta la “redemocratización del país” que según Godoy, era uno de los compromisos del régimen militar1.

Dicha promesa fue posteriormente reafirmada en un acto público (el Discurso de Chacarillas, episodio que cobró un cariz pavorosamente ritual, acaecido el 9 de julio de 1977). La definición de democracia expuesta por Pinochet en su discurso estaba absolutamente disociada de la concepción ampliamente socializada; ajena por lo demás, a las democracias pluralistas occidentales.

Para Pinochet la democracia debía configurarse como un constructo “autoritario, protegido, tecnificado e integrador”. Con posterioridad a dicha declaración, se produjo una gran difusión de la concepción de “democracia” que el gobierno autoritario se proponía darle al país. Este proyecto tuvo carácter de fundacional, y en él, se pueden encontrar las bases del régimen político que más tarde quedará plasmado en el documento constitucional de 1980.

Según Godoy, la democracia protegida consagrada en la Constitución de 1980, antes de su reforma en 1989, representaba un ordenamiento más democrático y flexible que otras opciones que se barajaban dentro del régimen.

 

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Autorretrato recordando


Carlos Altamirano, Retratos (detalle, 1996)

 

El texto “RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile” de Ana Karina Lucero, que trata sobre la obra de Carlos Altamirano está separado en siete partes entregadas mes a mes en esta publicación que ahora culmina con el Corolario, en esta lista se pueden leer todas las parte del texto:

I. INTRODUCCIÓN http://www.revista.escaner.cl/node/6638

II. Capítulo I http://www.revista.escaner.cl/node/6659

III. Capítulo II http://www.revista.escaner.cl/node/6689

IV. Capítulo III http://www.revista.escaner.cl/node/6744

V. Capítulo IV http://www.revista.escaner.cl/node/6825

VI. Capítulo V http://www.revista.escaner.cl/node/6887

VII. Corolario y Bibliografía

 


 


Carlos Altamirano, Retratos (detalle, 1996)

 

RETRATOS: Sobre la (im)posibilidad de configurar una versión pictórica de la memoria en Chile

COROLARIO

 

Ana Karina Lucero
altazor_2004@yahoo.es

 

En este período de postdictadura y/o transición la impronta se sostiene en el cierre de capítulo, en dar vuelta la hoja. Perspectivas que rodean el lema del pasado de la dictadura, particularmente la violación a los derechos humanos, con sus dispositivos mnémicos bibliográficos y archivísticos.

 

El presente se convierte entonces en un nudo capaz de hacer que el recuerdo no sea regresión, sino más bien un vaivén por recovecos de una memoria que transita por una multidireccionalidad crítica. El retorno a la democracia- en su variante chilena- edificó una escenografía de discursos en torno al problema de la memoria y la tensión permanente entre olvidar-sepultar y abrir- recordar.

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