Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscríbete!

Formulario para suscribirse

*Pinche y complete los datos para recibir en su e-mail cada número nuevo de nuestra revista.

Novela

 

Polvareda
(Novela por entrega)
V

 

Por Rocío Casas Bulnes

 

Esos señores que se perdieron en el mar para nunca volver tenían su propia historia. Resulta que ya habían alcanzado el poderío de toda la zona tiempo atrás, y las tribus les tenían un rencor espantoso. Se les veía en sus gestos, cuando iban a besarles los pies y no podían evitar mirarlos a la cara, cosa que era absolutamente prohibida. Clavaban un instante sus ojos en los de aquellos amos y luego volvían a deshacerse en servilismos, borrando lo recién hecho. Y pudo haber pasado inadvertido ese odio pero era tan intenso y se prolongó tanto en el tiempo que los señores empezaron a sospechar. Cómo es posible que no nos teman, que no nos levanten por encima del cielo, que no nos agradezcan día a día la salida del sol. Esto se preguntaban y por dentro el gusano del orgullo les corroía el estómago. Ellos llegaron hasta ahí por voluntad, luego de ganarse el territorio a punta de guerras. Quedó muy claro quién era el vencedor y quién el vencido así que no podían tolerar esa innombrable molestia que les llegaba hasta los corazones. Esperaron que el momento fuera oportuno, que alguien de las tribus dejara escapar una palabra de más o una evidencia donde la falta de respeto saltara a la vista. Pero los otros eran precavidos. Y así continuó pasando el tiempo.

            Estaban los dueños y señores de las tierras con sus mujeres. Gozaban haciendo que ellas les adornaran el pecho, los peinaran en moños altísimos y les dibujaran el vientre gordo haciéndoles cosquillas. Cuando uno nuevo nacía mandaban a las madres a buscar maderas a la selva para luego tallarlas en tablas muy rectas, las cuales eran amarradas al cráneo del recién nacido haciendo presión por adelante y por atrás. Al principio el niño lloraba desconsolado pero luego la fuerza de la costumbre era más fuerte y aprendían a caminar lento para no caerse con el excesivo peso que llevaban arriba. Valía la pena porque con el tiempo les crecía la cabeza en punta, se les deformaba el cráneo haciéndolos parecer más inteligentes. Era un signo de distinción máxima que todos comentaban admirados. Mira su frente tan amplia, decían. Seguro debe ser descendiente de esos que alguna vez bajaron del cielo para hacernos los que somos. Estuvieron aquí y eran más altos, más bellos y luminosos que cualquiera, con la cabeza más puntiaguda que todos los hijos de nobles. Tenían una inteligencia suprema. Lo podían ver todo, tanto lo que ocurre a sus espaldas como bajo el mar y a la vuelta de la galaxia. Ellos viajaban en el espacio y llegaron hasta nuestro lugar para enseñarnos cosas que hemos olvidado.

        

 

Polvareda
(Novela por entrega)
IV

 

Por Rocío Casas Bulnes

“Se recomienda usar el pasado como trampolín, no como sofá.”

 

Antes que comenzaran las guerras donde los hombres se hicieron asiduos a lanzarse cráneos de sus sacrificados, habían creído ser felices por un tiempo. Descubrieron que podían intercambiar a sus hijas por frijoles, techos, bebidas y animales. Tenían en su poder un gran cúmulo de riquezas cada vez que una de ellas nacía. Esperaban a que les salieran los senos y la curva de la cintura se pronunciara pero algunas veces su paciencia no llegaba a tanto así que las casaban igual. Dicen que una vez algún gobernante empobrecido tuvo por quinta vez un hijo varón y, en vez de enorgullecerse por engendrar otro guerrero, se desesperó porque vio frustrada su ansia de riquezas. Lo vistió no muy emperifollado, le puso vestidos y collares simples, arregló su pelo en un moño. Una vez se hubo convencido de que el pequeño podía parecer una niñita le ordenó a la madre que le enseñara a cocinar, a coser, a hacer masajes y a arreglar a sus hermanos con todo el lujo del que los hombres gozaban. Al niño parecía gustarle, incluso su voz era más femenina que la de sus primas. Entonces se apuró a casarlo, antes que fuera demasiado tarde, bajo la promesa que el marido no intentaría tocarla hasta que ella creciera. El padre huyó a una ciudad lejana siendo un hombre lo suficientemente rico para satisfacer sus ambiciones, y con el tiempo se enteró de lo que le había sucedido al hijo.


El esposo del niño, muy bien engañado, lo miraba con impaciencia. Había pasado casi un año y su cuerpo no cambiaba, aunque sí había aumentado de estatura. Una noche no pudo más, le arrancó los vestidos y se encontró con un puñado de carne colgando en la entrepierna. Pensó que debía sentir furia pero en vez de eso lo inundó una tranquilidad inusitada, llenándose de amor hacia ese ser. Lo abrazó y tomó dichoso por esposa, y así ese niño fue siempre mujer. Una de las pocas mujeres felizmente casadas. Tuvo privilegios que los vecinos nunca entendieron, mas respetaron como un signo de excentricidad del marido. Su esposa tenía educación y a cada pregunta recibía una respuesta y no un puñetazo. Así fue como se enteró de la historia de sus más recientes antepasados, así comprendió porqué los hombres en su tribu sufrían decepción y agotamiento.

 


 

Polvareda
(Novela por entrega)
III

Por Rocío Casas Bulnes

Trato de recordar pero fue hace tanto tiempo que ya no me ayudan ni los números ni lo que otros me han contado. Hago un gran esfuerzo por dejar que las imágenes pasen cual nubes, sin que yo trate de retenerlas, como lo hace quien espera la muerte con valentía. Creo haber estado caminando sobre un suelo húmedo. Sí, es lodo y estoy metida en medio de la selva. Tengo nueve años. Camino sola. Mi respiración está demasiado agitada, aunque mis pasos de felino van lentos y cautelosos. No estoy segura de qué tengo miedo, pero escapo de algo sin saber en qué dirección viene. Muevo mis brazos para encontrar una salida. No veo nada, sólo a veces un hilo de luz se cuela entre las crestas densas. Baja para desaparecer dentro del fango transformándose en renacuajos.

Había estado en medio de una pelea. Es una casa desconocida y todo se viene abajo entre risas de hombres. Vuelan cabezas de aquí para allá, embistiendo violentamente lo que hasta hace un momento era una cena agradable. Algunos huesos humanos de estos que tengo frente a mí tienen carne que se niega a desaparecer, y los gusanos roen felices restos de lo que antes fue piel. Otros han pasado por el blanco impoluto para mutar al polvo duro, como la tierra que se pega dentro de sí misma formando en apariencia una roca. Se deshacen con cada viaje por el aire, van desprendiéndose pedacitos que se disuelven y desaparecen. Otras se parten en trozos grandes, por aquí una mandíbula sin los dientes delanteros, por allá un pómulo y la concavidad del ojo vacío.

 

Polvareda

(Novela por entrega)

II


Por Rocío Casas Bulnes

Antes que los señores de las grandes casas esparcieran su poderío por toda la tierra, hubo dos reyes poderosísimos que de diversas maneras los engendraron. Se dice de ellos que hicieron grandezas, que le dieron nombre a su cultura y que además la convirtieron en una presencia inmortal. Creían en la edad de las ciudades y en que estas permanecían luego de ser saqueadas, tragadas por la selva o reducidas a sus cimientos. Esa fe inalterable hacía orgullosos a los señores, actuando con una crueldad desmedida. Además tenían en su sangre naturaleza mágica, y aunque esto último fuera cierto, no pudo ser visto en sus acciones. Sus nombres fueron Cucumá y Chalcó.


Ambos reyes, mientras convocaban el poder absoluto, fueron destruyendo campos, selvas y desiertos, arrasando al paso los distintos pueblos y ciudades con toda la gente que tenían dentro. Entre los sitios poblados y las civilizaciones que ya no existen se cuentan aquí cerca nuestro historias de humanos con apariencia fantasma, con pintura en el cuerpo y cabezas puntiagudas. Habían otros que abiertamente permitían a las mujeres llevar la casa y la economía familiar, así como las tareas de medicina, para ellos dedicarse a tomar y hacer la guerra. Se cuenta de unos que vivieron encaramados en la selva hasta que de manera misteriosa desaparecieron abandonando sus ciudades. Otros hablaron de seres con un poder mental tan grande que podían mover piedras monumentales a grandes distancias, sorteando incluso riscos y acantilados. Los que estaban cerca de las faldas de un gran golfo no habían sido vistos nunca, pero sí sus rastros de cabezas gigantes. Unos más, a través de las cordilleras bailaban con ropas de color fosforescente y daban giros que les hacían llegar al trance.

 

 

Polvareda
(Novela por entrega)


I

Por Rocío Casas Bulnes

“Y ésta fue su existencia, porque ya no puede verse el libro que tenían antiguamente los reyes, pues ha desaparecido. Así, pues, se han acabado todos”

Nombres de todos los descendientes salidos de nuestros abuelos. ¿Los recuerdas?, estos son sus nombres. Convocaremos aquí a las generaciones de reinos y de nuestros primeros padres. Vinieron desde muy lejos, atrás en el tiempo, cuando de pronto el negro infinito del cielo se llenó de puntos. Y aparecieron unas como luciérnagas que se desplazaban a todo lo ancho, a veces chocando, recorriendo caminos separados hasta que por fin una a una se acomodaron en un rinconcito. Se hicieron su nido en la noche.

Luego, la bola blanca vino desde el oriente. Primero se escuchó el rodar de piedra contra los árboles y la tierra. Al llegar al agua del mar se detuvo un poco, como dudando, y luego se metió así nomás, y mientras avanzaba iba dejando una luz en la superficie de las olas. Salió por allá, donde termina el horizonte, y rodó entonces por el cielo hasta bien arriba. Nunca se movió de ahí, pese a sus eternos cambios de ánimo. Sólo cuando llegó el sol y se dio la vida, sólo ahí las luces de todos los tamaños en el cielo negro desaparecieron a intervalos para dar paso a lo que sería. Nada se vio a su llegada, se cubrieron las cosas con una luz dura que las hizo desaparecer. Poco a poco surgieron sutiles colores nuevos, hasta que ya estando lejos a lo alto se le vio como un punto de fuego. Así lo cuentan.

Salieron de ahí los señores, los primeros padres y estos que después se dijeron primeros padres. Muy atrás la abuela generadora, muy atrás el tapir. Salieron y se hicieron sus casas, que por lo que cuentan eran muy grandes. Había de todo en esas casas, comarcas se armaban de gente funcionando en torno a un señor, manufacturando su vida en función de lo necesario para el otro, y esos señores crecían más y más, y protegían a los suyos para que éstos los protegieran a ellos. Algunos llamaban a eso solidaridad. Primero eran unas cuantas, luego muchas casas aparecieron, nueve casas hubo y tantas como apellidos existían. Eran señores de las ciudades, todas las que surgieron en ese entonces. Se escribieron listas para sujetar esos nombres, para que no se perdieran y algo de legado quedara. Esos grandes señores de las grandes, grandísimas casas. Este era el de la ciudad tal, éste el de la casa de al lado, y así sucesivamente en todas las generaciones perdidas. Primer señor: presidente de la casa grande. Octavo: canciller de las familias. Segundo: encargado de asuntos públicos en casa grande. Quinto, ministro de cultura. Tercero: jefe de fuerzas armadas. Séptimo: Administrador de asuntos jurídicos. Cuarto: recaudador. Sexto, alcalde eclesiástico. Noveno, rey de legislaciones. Nombres de señores, generaciones que ocuparon los asientos. Investidos de autoridad, se les vio ejercer los espacios desde la selva de la chiquitanía al cabo de hornos y los cuatro caminos.

Perfiles Culturales

 


Los diarios de Márai. 1984-1989.

 

Sandor Márai (Hungría: 1900- USA1989). Diarios. 1984-1989 (Barcelona: Salamandra. 2008. Traducción de Eva Cserhati y A.M. Fuentes Gaviño) 219 páginas.

Por Rodrigo Quesada Monge

Esta edición de los diarios de Márai, en realidad el último volumen de seis en total, y que los otros cinco aún esperan ser traducidos al Español, tiene un excelente nivel y carece de entuertos litográficos, lo que prueba la brillante labor de traducción y montaje realizada por una editorial que se ha especializado en hacer llegar al público hispanoamericano, textos de alta calidad e inigualable factura artesanal. En pocas palabras, es sencillamente una delicia tener en nuestras manos un libro publicado por Ediciones Salamandra.

 

Estos diarios son una muestra significativa de lo que es la literatura profunda, aquella que trata y reflexiona sobre los grandes temas intemporales de la humanidad: la vejez, la desilusión, el cansancio, la esperanza, el amor, la compañía. La literatura de Márai es de lo mejor de la literatura centroeuropea, aquella que presenció y vivió en carne propia la caída del Imperio Austro Húngaro, y lo que significó para muchos intelectuales y artistas el hecho de tener que abandonar su hogar, para empezar a vagar por el mundo. Márai salió de Hungría en 1948, poco después de la ocupación de los comunistas, y estuvo en varias partes de Europa, hasta que finalmente terminó suicidándose en California, en febrero de 1989, totalmente solo, dos años después de la muerte de su esposa.

Escáner Cultural nº: 
147
Fértil Provincia

Ciudad Enferma: Ciudad Pus

APUNTES SOBRE “CIUDAD SUR”, DEL ESCRITOR LUIS ANTONIO MARÍN.

Por Ramiro Villarroel

            Las imágenes que van del horror a la angustia, de la degeneración al hastío y de la risa a la decadencia orgánica y espiritual que aparecen en las páginas de “Ciudad Sur”, nos hablan del gesto irreverente y decidido que activa la musculatura visual y literaria del escritor, operando una metodología que tiene mucho de crónica temporal, espacial y experiencial, que podríamos llamar de alto periodismo –eso sí, de mirada totalmente excéntrica-, al abrir camino a personajes que encarnan aspectos determinantes o arcanos de lo humano de alta densidad, cuyo casting el autor ha desarrollado durante toda su vida, ya que un dato no menor es la construcción de esta novela o libro de relatos imbricados, como el mismo autor le gusta definir su obra, cuestión que desemboca en una biografía ficcionada en tercera persona.

            Empresarios, artistas, mujeres e instituciones aparecen retratados con una pluma que ausculta las características de una sociedad compuesta y construida por seres retorcidos y oscuros, a la vez víctimas y victimarios en escenas cargadas de una violencia aceptada por quienes la padecen.

            Esta radiografía, escáner o resonancia al espíritu que le da cuerpo a esta ciudad más real que imaginaria, nos entrega el contraste de acontecimientos por momentos infernales, donde la prepotencia del poder y el dinero convive con la hipocresía de una fiesta donde todas las aberraciones se mixturan, lo que vendría siendo la punta de un iceberg en que los vapores de la corrupción confeccionan una arquitectura de cartón piedra, sexo, drogas y rock satánico.

            Acá el mal es la moneda corriente que construye universidades y abyecciones.

            A su vez, esta universidad produce entre sus huestes jóvenes enajenados; pero también a un escritor cuya obra disecciona la mente y los comportamientos de la perversidad encarnada en hombres y mujeres monstruosamente comunes y corrientes, que por lo fatal de sus experiencias, se tornan malsanamente excepcionales.

            Una cosa cierta es que el mal es medular en la trama de todos y cada uno de los cuentos que componen la novela. Así, esta obra se emparenta con una amplia lista de obras de la literatura, que sería innecesario nombrar por su misma extensión. De alguna manera, la historia de la literatura es la historia del mal.

            El infierno que el autor tiende ante nuestra mirada tiene el porte de la ciudad, de un convento o de la caja craneal de un exitoso drogadicto que, en conjunto con la velocidad de la narración, dan una sensación de vértigo y de turbación.

            Las capas de identidades que esgrime el autor, desde un principio, hablan de un cuestionamiento a la política del ser que funciona como disfraz, lo que nos alerta de que hay un juego de superficies, figuras y fondos que el autor refiere y que son tratados con una distancia que le permite lanzar su artillería crítica con mayor libertad al momento de fijar las ideas.

            En la novela lo grotesco luce su eje alimentado por la sangre, el kitsch, el voyerismo y una investigación que tiene un sabor a venganza por las circunstancias innobles e injustas que el autor ha tenido que vivir, así como gran parte de su generación.

            Esta ciudad está preñada de oscuridades que el escritor no tiene intención de iluminar, pues le interesa entregar una imagen de esa oscuridad mediante incógnitas, cuyas apariencias encarnan los mitos urbanos que hasta el momento nadie ha querido –o podido- retratar. Esta, de todas maneras, es una Ciudad Enferma: Ciudad Pus.

           

Escáner Cultural nº: 
143

ARTE Y LITERATURA

César Pérez Pinzón y el intimismo

Desde su primer libro de cuentos, César Pérez Pinzón (Alvarado, Tolima, 1954 - Ibagué, 29 de noviembre de 2006) se distanció del tono de la literatura de sus coetáneos. El estudio de los griegos, el querer ser diferente a quienes le precedieron y su propio temperamento, le permitieron construir una estética intimista en los cuentos de sus dos primeros libros, Alucinaciones (1980) y La calle del farol dormido (1986), y le dieron frutos destacados en su novela de 1986, Hacia el abismo, publicada por Plaza y Janés, y en su libro de cuentos Hijos del fuego, ganador del Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá en 2003. Figura en su bibliografía, también, Cantata para el fin de los tiempos.

Pero el intimismo de César no significó cambiar de tema, como podría pensarse ante los reclamos de algunos críticos colombianos que les prohíben a los escritores tocar los temas sociales. Desde sus primeros cuentos lo que cambió fue el prisma con que traducía la realidad de sus personajes, vivieran o no la violencia colombiana. Es decir, jamás rechazó su país, aunque se separara del tratamiento que siempre se le había dado a nuestra literatura. El epígrafe de su novela Hacia el abismo, de Cioran, podría colocarse a toda su obra: “La humanidad vive amorosamente de los sucesos que la niegan”. Tampoco su intimismo se puede asociar con cierto psicologismo del siglo XIX. La intimidad se extendía sobre sus personajes a pesar de los temas sociales y aunque no jugara al psicoanálisis.

Leer artículo completo

ENAMORADO DE LA MAGA

Desde Venezuela, Carlos Yusti

La novela "Rayuela" de Julio Cortázar, ha sido recuadrada con algunos clichés, simplificada con muchas frases hechas. Sin mencionar que es la presa predilecta del lirismo abobado y salivoso de los gacetilleros culturales en domingo. Así tenemos entonces Rayuela como: "ejemplo insuperable de una portentosa contranovela", "inigualable caja china, muñeca rusa de vanguardia literaria", "su sentido lúdico permite a cada lector leer la novela que más le interesa", "inigualable trampa para nostálgicos irremediables y sensibles inteligentes", etc.

Cada lector puede develar sus abismos, transitar su laberinto humanístico y poético. Cada cual quedará atrapado por los personajes que entran y salen en la novela de a retazos, especie de rompecabezas que se irán armando en la visión del lector, según su sensibilidad e intelecto. Muchos no han podido descubrir su hechizo, no han podido pasar de sus frases iniciales como quizá les habrá sucedido con el Ulises de Joyce o Paradiso de Lezama Lima.

Cortázar explicó bastante los mecanismos que impulsaron a gestar la novela, no para justificarla, sino porque muchos de sus lectores descubrieron nuevos hilos en esa telaraña existencial y metafórica que es Rayuela. No sin razón Cortázar aseguró: "Mucho de lo que he escrito se ordena bajo el signo de la excentricidad, puesto que en vivir y escribir nunca admití una clara diferencia".

Leer artículo completo

ARTE Y LITERATURA

Isaías Peña Gutiérrez , Colombia

De poesía

Canto continuo , antología de once libros publicados por David Mejía Velilla (1935-2004) entre 1964 y 1985, impreso en San José de Costa Rica, con una página de presentación del también poeta colombiano, ya desparecido, Jorge Rojas; Cartas de guerra, de Lyerka Bonnano, editado por la Universidad de Carabobo, Venezuela; Luna de locos , No. 14, dirige Giovanny Gómez, Universidad Tecnológica de Pereira, con una selección de poetas colombianos, entre ellos Mauricio Contreras, entrevista al novelista chileno Jorge Edwards, Borges y el tango por William Ospina, homenaje al poeta del sur colombiano Aurelio Arturo, textos de Enrique Vila-Matas y Javier Cercas, etc. (insomne@utp.edu.co); Poesía , No. 141, Universidad de Carabobo, Venezuela, con una excelente muestra de poesía brasilera, hecha por Floriano Martins ( poesia130@hotmail.com ).

Leer artículo completo

ARTE Y LITERATURA

Isaías Peña Gutiérrez , Colombia

Luis Vidales

Nació en 1904 y murió en 1990. Publicó su libro de poesía Suenan timbres en 1926 y con él se colocó a la vanguardia de la poesía colombiana. Otros libros suyos fueron La obreríada, El libro de los fantasmas, Poemas del abominable hombre del barrio de Las Nieves. Con motivo de los 80 años de la aparición de Suenan timbres, la Universidad Externado de Colombia editó en Bogotá una selección de poemas preparada por el poeta Juan Manuel Roca, Antología poética. Excelente.

Santiago Roncagliolo

"Siempre quise escribir un thriller, es decir, un policial sangriento con asesinos en serie y crímenes monstruosos. Y encontré los elementos necesarios en la historia de mi país: una zona de guerra, una celebración de la muerte como la Semana Santa, una ciudad poblada de fantasmas. ¿Se puede pedir más?", dice Santiago Roncagliolo de su novela Abril rojo, premio de novela Alfaguara 2006. Un volumen de 328 páginas, escritas con valor y arte acerca de las historias secretas del Perú.

Leer artículo completo

ARTE Y LITERATURA

Isaías Peña Gutiérrez , Colombia

Leer artículo completo

SANCHO GOBERNADOR

Desde Venezuela, Carlos Yusti

En la primera parte del libro "Don Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes, el peculiar protagonista de la historia le ofrece a su vecino y futuro escudero una ínsula, como pago a sus desvelos ( y a las palizas que recibirá), donde podrá gobernar o como lo narra el mismo Cervantes: "En este tiempo solicitó don Quijote a un labrador vecino suyo, hombre de bien-si es que este titulo puede dar al que es pobre-, pero de muy poca sal en la mollera. En resolución tanto le dijo, tanto le persuadió y prometió, que el pobre villano se determinó a salir con él y servirle de escudero. Decíale, entre otras cosas, don Quijote que se dispusiese a ir con él de buena gana, porque tal vez le podía suceder aventura que ganase, en quítame allá esas pajas, alguna ínsula y le dejase a él de gobernador de ella".

Sancho Panza ejemplifica, rasgos más rasgos menos, a los gobernadores que hemos padecido(o padecemos en la actualidad). En primer lugar porque carecen por completo de sal en la mollera, es decir que no tienen mucho saber/sabor intelectual. En segundo lugar porque los mueve un interés personal convirtiendo su cuota de poder en una ínsula rodeada de aduladores por todas partes. Ese sentido clientelar de Sancho se mezcla a su sabiduría alapatallana y ramplona, que va resolviendo los vaivenes de la vida a fuerza de refranes al igual que nuestros politicastros de saldo y oportunidad, quienes convierten los problemas del país es un slogan, en una frase hecha. 

Leer artículo completo

TRUMAN CAPOTE, BUITRE CON ADEMANES DE PALOMA

Desde Venezuela, Carlos Yusti

"Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy Homosexual. Soy un genio." Así se expresaba Truman Capote en un texto de su libro, soberbio y exquisito, "Música para camaleones". Pero aparte de todo eso fue un periodista con implacable talento, un gran observador de la vida, un perverso escrutador de lo cotidiano o como él mismo lo expresaba haciendo referencia al oficio de escritor: "Hay que aprender tanto, y de tantas fuentes: no sólo de libros, sino de la música, de la pintura y hasta de la simple observación de todos los días."

Era sin lugar a dudas un buitre que hurgaba en la carroña existencial de la gente adinerada. Era un buitre, con ademanes de paloma, que fascinaba a enemigos y admiradores por igual. No obstante Capote era displicente y sólo le interesaba vivir y escribir.

Mi primer encuentro con Truman Capote escritor sucedió con la lectura de su novela "A sangre fría", que relata un asesinato múltiple en una apartada localidad de Kansas. A pesar de lo truculento del hecho real la novela se desarrolla con morosa maestría y Capote, luego de una tortuosa investigación, narra los pormenores de un crimen absurdo haciendo gala de un sentido periodístico inigualable. 

Leer artículo completo

ARTE Y LITERATURA

Desde Colombia, Isaías Peña Gutiérrez

Libros de ensayo e historia

Rufino José Cuervo. Un hombre al pie de las letras , del excelente historiador Enrique Santos Molano, sobre una de las figuras fundacionales de la cultura colombiana (Instituto Caro y Cuervo); La otra agonía. La pasión de Manuela Sáenz , del novelista Víctor Paz Otero (Villegas Editores); Mujeres inolvidables , de Flor Romero, donde estudia 18 perfiles de heroínas, escritoras y personajes de América Latina, entre ellas, Policarpo Salavarrieta, Anacaona, Manuelita Sáenz, Teresa de la Parra, etc.; 1er. Encuentro Nacional de Escritores "José Eustasio Rivera". Memorias , compiladas por Betuel Bonilla y Esmir Garcés (Neiva, Huila); La estrategia de la solidaridad , ensayos y escritos periodísticos, de Antonio Mora Vélez; Escribivir , sobre poesía y sociedad (Silbos Ediciones, Bogotá).

Revistas

Noventaynueve , No. 6, Cartagena, Colombia, dedica parte de su contenido a la memoria de su editor, el poeta, investigador y cinematografista, Jorge García Usta, fallecido a los 45 años, en plena actividad intelectual (direccion@revistanoventaynueve.org); Estudios Colombianos , No. 27-28, de la Asociación de Colombianistas y The University of Illinois, con ensayos de Clara Camero, Jordi Llanó, Graciela Maglia, Adolfo González, Álvaro Pineda Botero, Serafín Martínez y Ana Cecilia Ojeda (www.colombianistas.org).

Leer artículo completo