Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscríbete!

Formulario para suscribirse

*Pinche y complete los datos para recibir en su e-mail cada número nuevo de nuestra revista.

Fotografía

 

 

FOTOENCUENTRO 2007 EN LA PAZ (I parte)

 

 

Por Ricardo Arcos-Palma

arcosnomade@yahoo.com 

 

 

Existe en América Latina un boom de la fotografía bastante importante. Basta con recordar la pasada bienal de Sao Paulo, para darnos cuenta del lugar preponderante que ocupa la fotografía en la escena del arte. A eso se le suma grandes eventos como el de Fotología y el de Fotográfica en Bogotá y el FotoEncuentro en La Paz. Estos eventos tiene la particularidad de hacer visible lo más selecto de la producción nacional y además reune grandes nombres a nivel internacional. Este mes de aniversario de Escaner Cultural, echaremos un vistazo crítico al evento boliviano impulsado por Sandra Boulanger, quien además de ser artista fotografa, es una excelente promotora cultural. Este evento realizado con esfuerzos descomunales, se realizó en su segunda versión. Sin duda todos los trabajos fueron relevantes pero hubo algunos que marcaron en mi un impresión muy fuerte. A esos trabajos fotográficos dedicaremos un vistazo este mes y el mes siguiente otro, pues este evento merece que nos atardemos un poco.

Alejandra Delgado

Alenjandra Delgado es una jóven artista boliviana, quien fue ya premiada en en la bienal de arte SIART en versiones anteriores. Tube la fortuna de conocerla mientras ella asistió a mi seminario sobre crítica de arte. Ella presentó en la Fundación esART una serie de fotografías que muestran fragmentos del cuerpo femenino. Bajo el título “Opera Rouge”, los fragmentos del cuerpo como una mano, un pie, el cuello, el ombligo un dedo, se recubren de sera roja asignándole a la anatomía una nueva dimensión: drama, sensualidad, esas fotos están cargadas de un gran enigma donde el deseo y el crimen prodrían habitar en el recuadro de la iamgen fotográfica. Cuerpo framentado y resaltado por la mancha roja. Esa obra roja, se acerca a la dimensión de lo sobrenatural, donde le cuerpo, dado a su extremada blancura pudo haber sido algo viviente, ahroa quizá es muestra de algo que fue. Elucubraciones sin lugar a dudas, pero fue lo que me sugirió esta serie de imágenes de esta brillante artista, quien sin duda seguirá sorprendiendonos por mucho tiempo con su obra.

Otra de las obras que llamó mi atensión fue la de Antonio Suarez “Toni”. El se dice no artista, pues su fuerte es la fotografía de reportaje como lo demuestra su obra publicada en el magnífico libro que me obsequió “Arte popular en Bolivia”. Pero varios coinciden en que su obra desborda el terreno del reportaje para situarse con mucha facilidad en el campo del arte. Así mientras almorzábamos unos rabiolis en compañia de su familia, y hablamos de política, recordé sus obras expuestas en la Galeria El Salar, que está situada justo al frente de la Fundación Simón I. Patiño. Las imágenes que el crea, se recomponen a partir del fragmento, generando una visualidad total, algo deformada, por el intento de atrapar más que el instante, como si el espacio fuese también una obsesión para el ojo del fotografo. Una panorámica y giro con la cámara, recompone el objeto fotografiado pero interpretándolo. Sus fotos son verdaderas deconstrucciones de la realidad. Como cuando vemos a esos personajes que duermen en la parte tracera del automóvil mientras, gracias al artificio podemos ver al que ocnduce como si estuviesemos al lado del conductor. Y eso es lo que sucede en las fotos de Toni, nosotros podemos entrar con facilidad en sus imágenes pues no hay barreras.

 

GASTON UGALDE Y « LA MORAL DEL OBTURADOR »

 
 
 

Hace unos días, en esta ciudad imposible que corta el aire, enclavada en un lugar igualmente imposible, conocí al artista que realizó las imágenes que hacen parte de la serie “Cicatrices” (1998), y que gracias a la generosidad del arquitecto Carlos Villagomez, ahora compartimos con los lectores de Escaner Cultural. Gaston Ugalde es uno de los artistas más importantes de Bolivia. Nos conocimos antes de una de las inauguraciones de la V bienal Internacional SIART, frente al Espacio Simón I. Patiño. Hablamos muy poco pues la idea era compartir un buen plato de sopa china y una cerveza, en compañia de sus amigos. Su risa que se esconde detrás de unlook de mosquetero, deja entrever un personaje sin remordimientos. Su caracter irreverente le ha llevado a realizar obras como el retrato del Che y el de Bolivar, en hoja de coca. Retratos que han caído en manos de los mandatarios boliviano, venezolano y cubano entre otros. Esa misma irreverencia, hace unos años le llevó a fotografiar uno de los destinos del cuerpo humano: la vejez. Echemos pues un vistazo crítico a esa serie fotográfica que sin duda se ha convertido en un referente del arte latinoamericano.

 


PETER WITKIN Y LA ESTÉTICA CIRCENSE.
 
Ricardo Arcos-Palma

arcosnomade@yahoo.com

 

Durante la segunda semana del mes de octubre de este año, en el segundo festival Fotográfica que se realizará en Bogotá, el invitado de honor, es Joel Peter Witkin. Un fotografo newyorkino bastante singular quien llega al mundo del arte luego de haber trabajado en la morgue, como preparador de cadáveres. Esa próximidad a la muerte, a los cuerpos-cosa e inertes, le llevó a incursionar en el mundo del arte y a realizar una de las obras fotográficas más importantes de esta época. Sus fotografí­as en blanco y negro, cuidadosamente escenificadas, nos revelan el lí­mite entre lo bello y lo feo, entre lo visible y lo invisible, entre lo que vemos y no queremos ver. "La estética de la feo" (1853) de Karl Rosekranz, ya nos daba cuenta de este lí­mite infraleve entre la belleza y la fealdad. Además podrí­amos pensar que el tratado estético de Rosekranz fue posible gracias a la presencia del daguerrotipo. Lo que nos llevarí­a entonces,  a deducir que la fealdad es inherente a la fotografí­a. Quizá por su cercaní­a a la realidad misma, por intentar hacer visible lo impresentable, la fotografí­a se acerca verdaderamente a lo grotezco, a lo feo, y "a lo siniestro", dirí­a nuestro colega Pablo Acosta Lemus, en su estudio inédito sobre Peter Witkin.

 

   Pablo Batelli   

 
PABLO BATELLI Y LAS FOTOTRANSCRIPCIONES 
 
Ricardo Arcos-Palma
arcosnomade@yahoo.com
 

Este mes dedicaremos en Escaner un vistazo crítico a la obra, poco visible de un artista bastante singular quien vive y trabaja en Bogotá. Este vistazo en honor a este artista sin lugar a dudas controvertido, se acercará para poder entender una serie de imágenes que surgen en el límite de la obra de arte, pues bien sabemos que para que una obra, sea obra de arte, debe ser expuesta. Pero creo que las fotos de Batelli, en ocasiones son realizadas para no ser exhibidas, entre vasos de whisky y las banalidades que rodean todo vernissage, pues la furtividad con que han sido realizadas, nos hace pensar que ahí deben quedarse: en el domino de lo privado, de lo exclusivo, de lo fugaz, como si solamente unos pocos fueran los privilegiados para poder verlas.

Hay una actividad a la que Batelli se ha dedicado los últimos años: la transcripción. Un ejercicio bastante complejo que traduce de manera cruda, los discursos de los actores culturales del medio artístico local. Esto le ha traído varias “amonestasiones” públicas, por transcribir discursos tal como se enuncian, sin maquillarse, sin editarse, pues él cree que así se devela el pensamiento en esencia. Estas transcripciones nos hacen pensar en “la escritura vocal” que reclamaba Philippe Sollers a propósito de Antonin Artaud. Transcripciones que develan la fuerza o la debilidad de los discursos. Dicho de otra manera, las transcripciones de Batelli, demuestran el uso sin permiso del discurso, lo que pone, a quien habla, en un serio aprieto, pues la exigencia de lo que se dice es muy fuerte.

 

Ricardo Arcos-Palma

 

Alvaro Garcí­a Ordoñez es un artista egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Vivió durante muchos años en Alemania, donde afianzó su trabajo plástico, gracias a la guí­a del profesor Hans Huafe, del Instituto de Historia del Arte de la Universidad de Heidelberg. De la escultura, pasó por la pintura y por el performance. Ahora incursiona en la fotografí­a. No podemos decir que él es un fotografo en el sentido estricto de la palabra. Más bien podemos afirmar, que él es un artista que utiliza la fotografí­a como medio de expresión e investigación. Toda su obra, que lleva activa desde hace más de veinte años, toma como punto de reflexión la violencia. Algo a lo que nos hemos aconstumbrado los colombianos desde hace varias décadas ya. Pero, en el caso de este artista, el interés por la violencia no es gratuito, pues como él mismo lo dice:

"La guerra en Colombia ha sido una constante en su historia y diario vivir. Somos generaciones de generaciones, cada una con historias de guerra. La actual crí­sis humanitaria ha motivado un creciente desplazamiento de las familias amenazadas hacia las ciudades, huyendo del acoso de los grupos armados, quienes realizan una serie de actos crueles para asentarse en las zonas y dominar las regiones."

Echemos entonces un Vistazo Crí­tico a su obra más reciente aún en proceso.

 

El encuentro fue en el pasado invierno, a la entrada del restaurante de la Cité Internationale Universitaire. Punto de encuentro de varios artistas, intelectuales y estudiantes antes de comer un buen couscous a bajo precio. Nunca antes durante el tiempo que viví­ en Parí­s, me puse cita con Ivan Segura-Lara en ese ya mí­tico sitio. Quizá, porque nuestros caminos, aunque recorrí­an los pasos laberí­nticos del arte, desde diferentes ópticas, nunca se cruzaron. Pero ahora, el encuentro era necesario e inevitable. Ivan, me mostrarí­a un trabajo de animación que él mismo estaba elaborando con imágenes de sus laberintos. Su trabajo tení­a la particularidad de armonizar con una composición donde se escuchaba una guitarra clásica tocada por él mismo. Músico, literato, fotógrafo. Hoy a alguien le molestarí­a esta mezcla de profesiones. Sin embargo, en un sentido amplio de la creación, es importante reconocer que su obra se nutre de estos horizontes y se aleja de la especialidad para generar un concepto ampliado del arte.

Fotrografí­a digital, 40cm.
Effusa. Foto digital, 40 cm. dia.
 
 
 
 

Hace poco menos de un mes, en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, se pudo apreciar la exposición Madalas de Agua de la artista colombiana Gloria Merino. Esta muestra compuesta por varias fotografí­as, seran el objeto de un Vistazo Crí­tico en Escaner Cultural. En estos tiempos donde la fotografí­a pulula hasta el cansancio despojándose de todo interés es prácticamente raro encontrar una obra tan rigurosamente elaborada y con una carga conceptual sólida, gracias a un proceso investigativo serio. Más de veinte fotografias de diversos tamaños nos revelaban la relación del agua y la imagen en la naturaleza. El agua es fundamental para la búsqueda icónica de Merino:

"Frente al agua – nos dice la artista -, tenemos múltiples relaciones externas e intrí­nsecas. Se considera que en ella reside el origen de la vida, elemento primordial de la creación. Sin ella no se lograrí­a la mezcla y circulación de las partí­culas, indispensable no sólo para la evolución de las especies vivientes sino para el enfriamiento del gas y polvo cósmico producido en las constelaciones para el nacimiento mismo de las estrellas.

 

Baudrillard
Baudrillard

 

"El artista en una palabra,

deviene una máquina atada a otra máquina"

Eugí¨ne Delacroix. A propos d’une méthode du dessin

 

La historia de la mirada, así­ como de la percepción del mundo es una historia de los reflejos en el agua, en los cristales, en los vidrios, en los espejos y lentes. El especulum mundi, sigue dándonos pautas para entender nuestra relación al mundo, nuestra relación especular al mundo de los reflejos, de las reflexiones, de las simulaciones, los engaños, donde la realidad se ve distorcionada, manipulada, simplemente revelada o más recientemente digitalizada.

"La fotografí­a una apariencia engañoza".[1] Dice Jean Badrillard, y en este sentido el doble artificio: engaño y apariencia, nos muestra que el mundo de la escritura lumí­nica, de la fotografí­a es en esencia simulacro. En este mundo de la simulación, donde la "realidad" intenta velarse para luego reaparcer revelada mediante el doble artificio del engaño y la apariencia, que nos puede hacer creer en la existencia de un pueblo que nunca existió (Joan Foncuberta), o en el suicidio del artista en un peligroso salto al vací­o (Yves Klein). En este mundo simulado, en esta superficie donde el enigma permanece oculto, lo fotógeno se hace presente y cambia las relaciones hasta ahora establecidas.

 

  eggleston
Arcos-Palma. Eggleston 


ARTISTA RESTAURA PAISAJE URBANO UTILIZANDO AVISOS CAMINEROS

 

En la intervención urbana que fué realizada en 2004 en Sao Paulo, el artista visual chileno Waldo Bravo reafirma una trayectoria de trabajos marcados por la pesquisa investigativa, "Tengo gran interés por el campo experimental, porque en ese territorio nuestra relación con el tiempo y con nuestras verdades se sintonizan, se actualizan y sobre todo podemos ejercitar diariamente el divino contacto con la libertad", afirma Bravo.

 

maestranza cámara un ojo
Maestranza, cámara un ojo

 

CHILE ESTENOPEIKO   FOTOGRAFÍAS DE VERÓNICA SOTO

 

Verónica Soto Carvajal nace en Rancagua en 1965, desde 1970 a 1992 vive en Santiago en donde se licenció en Artes Plásticas en la Universidad de Chile. La mayor parte de su trabajo creativo lo lleva acabo en zonas rurales, Las Palmas region de Valparaí­so, en los valles de la region de Coquimbo, valle de Elqui, San Isidro, Diaguitas, Alcohuaz, Cochiguaz lugares de gran cantidad de luz y de lento transcurso del tiempo y del espacio.

 

casa de los diez cámara 4 vientos
casa de los diez cámara 4 vientos f 180, exposición 7 segundos, Santiago 1998
 

Exposiciones.

1991-"De la mirada oscura"

1997-"Imagenes del espacio de allá"

2000-"Panorámicas del cielo fragmentado: De mapas imperfectos"

2003-"Breve retrospectiva estenopeika"

2003- En coautorí­a con la diseñadora Paula Boatella editan el libro "Estenopeica una manera de hacer fotografias."

 

 

La fotografí­a contemporánea, luego que Cindy Sherman utilizará su propia imagen para transformarse en esa Otra, nos ha revelado que la manera más fiel de ver su imagen y además de una manera crí­tica, es verse al espejo. La condición femenina, mujer objeto, mujer fetiche, mujer cosa, se ha visto abordada de una manera crí­tica por varias artistas contemporáneas. Ese es el caso de la joven artista colombiana Liliana Angulo. Ella piensa y realiza su obra a partir de su condición femenina; pero va más lejos aún. Su obra toma como tema de representación, el hecho de ser mujer de origen "afrocolombiano". En su trabajo, que fue exhibido recientemente en dos importantes exposiciones Viaje sin Mapa, y en la última versión de la IX Bienal de Bogotá, hay una presencia recurrente a un cliché de la mujer doméstica. Este referente tiene que ver con esa imagen de la "negrita" que en ocasiones se vió estilizada en una silueta en madera vestida de un traje rojo y una pañoleta a pepas blancas, con gandes aretes, para decorar las cosinas de ciertos hogares y de la cual penden cucharas, cucharones y demás utensilios culinarios. Pero su obra no se sitúa en una cierta marginalidad como pudieron leer algunos crí­ticos locales como Jorge Peñuela: